La Agencia Tributaria logró en 2025 unos resultados globales en el control tributario y antifraude de 22.743 millones de euros, con un incremento del 20,2% respecto al año anterior y una cifra récord, superando por segunda vez consecutiva los resultados del control tributario de 2020, en 5.468 millones, un 31,7% acumulado en este quinquenio, un aumento del 6,3% interanual en este periodo. Pero no todo es oro lo que reluce.
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han señalado que esta mejora se debe principalmente a que en abril del año pasado la AEAT aumentó las competencias a los técnicos de la inspección para que puedan investigar a empresas de hasta los 10 millones de euros de facturación, tras 11 años sin actualizarlas, pese a la inflación acumulada y al aumento de la dimensión de las empresas producido desde 2014.
Además recuerdan que la AEAT lleva cinco años sin cumplir dos disposiciones de la ley de prevención del fraude fiscal de 2021 para que expertos independientes estimaran la economía sumergida en España y para aumentar la plantilla a la media de la UE, un 40% de empleados más. También denuncian que se ha vuelto a omitir la información sobre persecución del fraude en los resultados de los últimos años, porque quieren ocultar el desplome del 87% de las denuncias por delitos fiscales hasta 2024.
Para Gestha, este descenso no se traduce en que haya un mejor cumplimiento, sino que se persigue menos los fraudes más complejos y sofisticados, como indica que el importe de las cuotas tributarias defraudadas solo han descendido un 38,2%. «Los evasores defraudan más, pero se les denuncia menos», señalan. El secretario general de este sindicato, José María Mollinedo, ha criticado que «la AEAT quitó a los técnicos de Hacienda las competencias para investigar los delitos fiscales, una de las causas principales de este desplome, provocando un gran perjuicio para los intereses generales». Por ello, reclaman al ministro de Hacienda, Arcadi España, recuperar las funciones que realizaban hasta que cambió la norma en 2010.
Este sindicato considera «inexplicable» que la AEAT no aproveche las capacidades y limite las competencias a los técnicos de Hacienda, que son el 83,7% de los funcionarios del grupo A, y no puedan perseguir los delitos contra la Hacienda Pública.
También han denunciado que la Agencia Tributaria ha adelantado los resultados de este control tributario, por primera vez en el último trienio, «para tapar su crisis interna». Gestha reconoció que este adelanto de los datos «pilló por sorpresa y genera incertidumbre», ya que se produce solo un día después de que Hacienda confirmara que la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, y parte de su cúpula había pedido dejar el cargo. Esto se hizo efectivo el pasado 30 de junio, con el fin de la Campaña de la Renta 2025, como acordaron las partes.
Los técnicos avisan de que esta salida y otras de la dirección pueden «provocar retrasos a la hora de abordar las principales reformas pendientes», como la estructura y ordenación de los puestos de trabajo, la evaluación del desempeño y la nueva carrera profesional. Gestha reclamó a la Agencia Tributaria transparencia «para esclarecer las causas reales de la desbandada» y reconoció que duda «abiertamente de la versión oficial».
Los técnicos de Hacienda denuncian que «los evasores defraudan más, pero se les denuncia menos» y que ha adelantado los resultados de este control tributario «para tapar su crisis interna»
La Agencia Tributaria logró en 2025 unos resultados globales en el control tributario y antifraude de 22.743 millones de euros, con un incremento del 20,2% respecto al año anterior y una cifra récord, superando por segunda vez consecutiva los resultados del control tributario de 2020, en 5.468 millones, un 31,7% acumulado en este quinquenio, un aumento del 6,3% interanual en este periodo. Pero no todo es oro lo que reluce.
Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han señalado que esta mejora se debe principalmente a que en abril del año pasado la AEAT aumentó las competencias a los técnicos de la inspección para que puedan investigar a empresas de hasta los 10 millones de euros de facturación, tras 11 años sin actualizarlas, pese a la inflación acumulada y al aumento de la dimensión de las empresas producido desde 2014.
Además recuerdan que la AEAT lleva cinco años sin cumplir dos disposiciones de la ley de prevención del fraude fiscal de 2021 para que expertos independientes estimaran la economía sumergida en España y para aumentar la plantilla a la media de la UE, un 40% de empleados más. También denuncian que se ha vuelto a omitir la información sobre persecución del fraude en los resultados de los últimos años, porque quieren ocultar el desplome del 87% de las denuncias por delitos fiscales hasta 2024.
Para Gestha, este descenso no se traduce en que haya un mejor cumplimiento, sino que se persigue menos los fraudes más complejos y sofisticados, como indica que el importe de las cuotas tributarias defraudadas solo han descendido un 38,2%. «Los evasores defraudan más, pero se les denuncia menos», señalan. El secretario general de este sindicato, José María Mollinedo, ha criticado que «la AEAT quitó a los técnicos de Hacienda las competencias para investigar los delitos fiscales, una de las causas principales de este desplome, provocando un gran perjuicio para los intereses generales». Por ello, reclaman al ministro de Hacienda, Arcadi España, recuperar las funciones que realizaban hasta que cambió la norma en 2010.
Este sindicato considera «inexplicable» que la AEAT no aproveche las capacidades y limite las competencias a los técnicos de Hacienda, que son el 83,7% de los funcionarios del grupo A, y no puedan perseguir los delitos contra la Hacienda Pública.
También han denunciado que la Agencia Tributaria ha adelantado los resultados de este control tributario, por primera vez en el último trienio, «para tapar su crisis interna». Gestha reconoció que este adelanto de los datos «pilló por sorpresa y genera incertidumbre», ya que se produce solo un día después de que Hacienda confirmara que la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, y parte de su cúpula había pedido dejar el cargo. Esto se hizo efectivo el pasado 30 de junio, con el fin de la Campaña de la Renta 2025, como acordaron las partes.
Los técnicos avisan de que esta salida y otras de la dirección pueden «provocar retrasos a la hora de abordar las principales reformas pendientes», como la estructura y ordenación de los puestos de trabajo, la evaluación del desempeño y la nueva carrera profesional. Gestha reclamó a la Agencia Tributaria transparencia «para esclarecer las causas reales de la desbandada» y reconoció que duda «abiertamente de la versión oficial».
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