José Luis Cava, exinspector de Hacienda, explica en qué se fija para anticipar una recesión: «Solamente pueden provocarla los banqueros centrales»

El analista financiero independiente y exinspector de Hacienda José Luis Cava ha explicado qué indicadores observa para anticipar una posible recesión económica y por qué considera que, con las cifras que maneja actualmente para Estados Unidos, no hay motivos para esperar una crisis inminente. Durante una conversación en el pódcast Tengo un Plan, el experto puso el foco en los tipos de interés, el crecimiento económico y la liquidez del sistema financiero.

«¿Y en qué te fijas tú para saber si viene una época de recesión, si viene una crisis?», le preguntaron. Su respuesta fue directa: «Muy fácil, solamente pueden provocar una recesión los banqueros centrales». Según su razonamiento, las autoridades monetarias pueden desencadenar una contracción económica si endurecen suficientemente las condiciones financieras.

El indicador que compara con los bonos estadounidenses

Cava sostiene que una subida de los tipos de interés oficiales no implica necesariamente que vaya a producirse una recesión. Para argumentarlo, distingue entre el tipo de interés de los fondos federales y la rentabilidad de los bonos estadounidenses a diez años.

El analista estima que la economía de Estados Unidos está creciendo por encima del 3%. Durante la conversación, menciona distintas estimaciones de crecimiento y atribuye algunas diferencias al efecto de las importaciones. A esa expansión económica añade una inflación que sitúa aproximadamente entre el 3% y el 3,5%.

A partir de esos datos, calcula que el crecimiento del PIB nominal podría rondar el 6,5%. Después lo compara con la rentabilidad del bono estadounidense a diez años, que cifra en el 4,81% en el momento al que se refiere. Para Cava, esa diferencia indica que las condiciones siguen siendo expansivas.

«Si está el 6,5% y este está al 4,81%, no va a haber una recesión, porque es expansivo», afirma. En cambio, plantea un escenario distinto si la rentabilidad de esos bonos subiera hasta el 8%: a su juicio, ese nivel sí podría anticipar una contracción económica.

Estas cifras y conclusiones forman parte del análisis expuesto por el experto en el pódcast y no constituyen una garantía de que no vaya a producirse una recesión. Su planteamiento se basa en la relación entre el crecimiento nominal de la economía y el coste de financiación a largo plazo.

La liquidez y el balance de la Reserva Federal

El segundo factor al que presta atención es la liquidez. Cava advierte de que una reducción del balance de la Reserva Federal podría retirar recursos del sistema financiero y contribuir a provocar una recesión. Por eso, considera relevante conocer los planes de la institución respecto a sus activos.

Durante la conversación, sostiene que el mensaje transmitido por el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, sobre el balance resulta determinante para valorar el riesgo económico. Según la interpretación que expone, si no se produce una reducción del balance y los tipos de los bonos a diez años se mantienen por debajo del crecimiento nominal que estima, no ve señales suficientes para anticipar una recesión inmediata.

A partir de ese razonamiento, Cava se muestra optimista sobre la evolución de la bolsa y llega a afirmar que el mercado podría alcanzar los 8.400 puntos, aunque el fragmento no especifica a qué índice bursátil se refiere. También defiende que los sistemas de inversión periódica pueden seguir funcionando pese a las caídas que se produzcan durante el recorrido.

Su argumento central es que no basta con observar una subida de tipos para anticipar una crisis: considera necesario analizar conjuntamente el crecimiento económico, la inflación, la rentabilidad de la deuda a largo plazo y la liquidez disponible.

 Durante una conversación en el pódcast Tengo un Plan, el experto puso el foco en los tipos de interés, el crecimiento económico y la liquidez del sistema financiero  

El analista financiero independiente y exinspector de Hacienda José Luis Cava ha explicado qué indicadores observa para anticipar una posible recesión económica y por qué considera que, con las cifras que maneja actualmente para Estados Unidos, no hay motivos para esperar una crisis inminente. Durante una conversación en el pódcast Tengo un Plan, el experto puso el foco en los tipos de interés, el crecimiento económico y la liquidez del sistema financiero.

«¿Y en qué te fijas tú para saber si viene una época de recesión, si viene una crisis?», le preguntaron. Su respuesta fue directa: «Muy fácil, solamente pueden provocar una recesión los banqueros centrales». Según su razonamiento, las autoridades monetarias pueden desencadenar una contracción económica si endurecen suficientemente las condiciones financieras.

El indicador que compara con los bonos estadounidenses

Cava sostiene que una subida de los tipos de interés oficiales no implica necesariamente que vaya a producirse una recesión. Para argumentarlo, distingue entre el tipo de interés de los fondos federales y la rentabilidad de los bonos estadounidenses a diez años.

El analista estima que la economía de Estados Unidos está creciendo por encima del 3%. Durante la conversación, menciona distintas estimaciones de crecimiento y atribuye algunas diferencias al efecto de las importaciones. A esa expansión económica añade una inflación que sitúa aproximadamente entre el 3% y el 3,5%.

A partir de esos datos, calcula que el crecimiento del PIB nominal podría rondar el 6,5%. Después lo compara con la rentabilidad del bono estadounidense a diez años, que cifra en el 4,81% en el momento al que se refiere. Para Cava, esa diferencia indica que las condiciones siguen siendo expansivas.

«Si está el 6,5% y este está al 4,81%, no va a haber una recesión, porque es expansivo», afirma. En cambio, plantea un escenario distinto si la rentabilidad de esos bonos subiera hasta el 8%: a su juicio, ese nivel sí podría anticipar una contracción económica.

Estas cifras y conclusiones forman parte del análisis expuesto por el experto en el pódcast y no constituyen una garantía de que no vaya a producirse una recesión. Su planteamiento se basa en la relación entre el crecimiento nominal de la economía y el coste de financiación a largo plazo.

La liquidez y el balance de la Reserva Federal

El segundo factor al que presta atención es la liquidez. Cava advierte de que una reducción del balance de la Reserva Federal podría retirar recursos del sistema financiero y contribuir a provocar una recesión. Por eso, considera relevante conocer los planes de la institución respecto a sus activos.

Durante la conversación, sostiene que el mensaje transmitido por el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, sobre el balance resulta determinante para valorar el riesgo económico. Según la interpretación que expone, si no se produce una reducción del balance y los tipos de los bonos a diez años se mantienen por debajo del crecimiento nominal que estima, no ve señales suficientes para anticipar una recesión inmediata.

A partir de ese razonamiento, Cava se muestra optimista sobre la evolución de la bolsa y llega a afirmar que el mercado podría alcanzar los 8.400 puntos, aunque el fragmento no especifica a qué índice bursátil se refiere. También defiende que los sistemas de inversión periódica pueden seguir funcionando pese a las caídas que se produzcan durante el recorrido.

Su argumento central es que no basta con observar una subida de tipos para anticipar una crisis: considera necesario analizar conjuntamente el crecimiento económico, la inflación, la rentabilidad de la deuda a largo plazo y la liquidez disponible.

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