La huelga de 24 horas convocada este lunes por el Sindicato Ferroviario (SF) ha obligado a Renfe a cancelar 320 trenes de Alta Velocidad, Media Distancia y Cercanías.
Pese al impacto de los paros, la compañía mantendrá en circulación 262 trenes de Alta Velocidad y Larga Distancia, lo que permitirá mantener el 73% del servicio habitual, de acuerdo con los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
La protesta no terminará aquí. El Sindicato Ferroviario ya ha convocado una nueva jornada de huelga para el próximo 15 de julio, por lo que más viajeros podrían verse afectados. Ante esta situación, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda los derechos que asisten a los pasajeros, desde el reembolso del billete hasta las posibles indemnizaciones.
Reembolso, transporte alternativo e indemnizaciones
La OCU recuerda que una huelga de personal no se considera una causa de fuerza mayor, por lo que la empresa ferroviaria sigue siendo responsable frente al pasajero. En caso de cancelación, Renfe deberá devolver el importe íntegro del billete y, si la anulación no se comunicó con al menos 48 horas de antelación, el viajero podrá exigir un transporte alternativo.
Además, cuando la cancelación no haya sido notificada expresamente con al menos cuatro horas de antelación respecto a la salida del tren, el pasajero tendrá derecho a una indemnización equivalente al doble del precio del billete. Esta compensación no se aplica a los servicios de Cercanías, ya que el reglamento europeo no contempla indemnizaciones automáticas para estos trayectos.
Si el problema no es una cancelación, sino un retraso superior a 60 minutos en un servicio de Alta Velocidad o Media Distancia, el viajero podrá elegir entre solicitar el reembolso del billete, viajar en un transporte alternativo lo antes posible o aplazar el viaje para otra fecha. Además, la normativa europea establece una compensación mínima del 25% del importe del billete cuando el retraso oscila entre 60 y 119 minutos y del 50% cuando alcanza o supera las dos horas.
También pueden reclamarse otros gastos
La OCU recuerda que los pasajeros también pueden reclamar los daños y perjuicios ocasionados por la cancelación o el retraso, siempre que puedan acreditarlos documentalmente. Por ello, recomienda conservar los tiques y facturas de los gastos adicionales derivados de la incidencia para poder incluirlos en una futura reclamación.
Asimismo, la OCU pone a disposición de los viajeros una calculadora para conocer la indemnización que les corresponde según cada caso e insiste en la necesidad de actualizar la regulación del derecho de huelga. A su juicio, la normativa debe compatibilizar el derecho de los trabajadores a convocar paros «sin lesionar los derechos de otros consumidores (especialmente en servicios de interés general) y más, si cabe, en momentos de alta demanda, como sucede estos días con la operación salida de vacaciones».
El Sindicato Ferroviario ya ha convocado una nueva jornada de protesta para el próximo 15 de julio
La huelga de 24 horas convocada este lunes por el Sindicato Ferroviario (SF) ha obligado a Renfe a cancelar 320 trenes de Alta Velocidad, Media Distancia y Cercanías.
Pese al impacto de los paros, la compañía mantendrá en circulación 262 trenes de Alta Velocidad y Larga Distancia, lo que permitirá mantener el 73% del servicio habitual, de acuerdo con los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
La protesta no terminará aquí. El Sindicato Ferroviario ya ha convocado una nueva jornada de huelga para el próximo 15 de julio, por lo que más viajeros podrían verse afectados. Ante esta situación, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda los derechos que asisten a los pasajeros, desde el reembolso del billete hasta las posibles indemnizaciones.
Reembolso, transporte alternativo e indemnizaciones
La OCU recuerda que una huelga de personal no se considera una causa de fuerza mayor, por lo que la empresa ferroviaria sigue siendo responsable frente al pasajero. En caso de cancelación, Renfe deberá devolver el importe íntegro del billete y, si la anulación no se comunicó con al menos 48 horas de antelación, el viajero podrá exigir un transporte alternativo.
Además, cuando la cancelación no haya sido notificada expresamente con al menos cuatro horas de antelación respecto a la salida del tren, el pasajero tendrá derecho a una indemnización equivalente al doble del precio del billete. Esta compensación no se aplica a los servicios de Cercanías, ya que el reglamento europeo no contempla indemnizaciones automáticas para estos trayectos.
Si el problema no es una cancelación, sino un retraso superior a 60 minutos en un servicio de Alta Velocidad o Media Distancia, el viajero podrá elegir entre solicitar el reembolso del billete, viajar en un transporte alternativo lo antes posible o aplazar el viaje para otra fecha. Además, la normativa europea establece una compensación mínima del 25% del importe del billete cuando el retraso oscila entre 60 y 119 minutos y del 50% cuando alcanza o supera las dos horas.
También pueden reclamarse otros gastos
La OCU recuerda que los pasajeros también pueden reclamar los daños y perjuicios ocasionados por la cancelación o el retraso, siempre que puedan acreditarlos documentalmente. Por ello, recomienda conservar los tiques y facturas de los gastos adicionales derivados de la incidencia para poder incluirlos en una futura reclamación.
Asimismo, la OCU pone a disposición de los viajeros una calculadora para conocer la indemnización que les corresponde según cada caso e insiste en la necesidad de actualizar la regulación del derecho de huelga. A su juicio, la normativa debe compatibilizar el derecho de los trabajadores a convocar paros «sin lesionar los derechos de otros consumidores (especialmente en servicios de interés general) y más, si cabe, en momentos de alta demanda, como sucede estos días con la operación salida de vacaciones».
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