La forma en la que distintas generaciones entienden el dinero, el ahorro y el consumo se ha convertido en uno de los debates económicos más recurrentes en España, especialmente en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda y los cambios en los hábitos de vida.
Es así que el economista Gonzalo Bernardos ha reflexionado en el programa ‘laSexta Xplica’ sobre este mismo tema y ha hecho hincapié sobre las diferencias entre jóvenes y mayores a la hora de gestionar sus recursos.
Durante su intervención, Bernardos ha querido diferenciar claramente dos perfiles de comportamiento económico muy distintos dentro de la sociedad. «Yo ya sé que hay dos partes de españoles», plantea.
«Ahorrar cuesta esfuerzo y uno no puede pegarse la vida padre y ahorrar a la vez»
Por un lado, se refiere a los jóvenes que intentan ahorrar con la vista puesta en objetivos a largo plazo como la compra de una vivienda. Sin embargo, señala que ese objetivo no siempre se compagina con determinados hábitos de consumo. «El chaval que quiere ahorrar para comprar una vivienda se hace tres vacaciones, come de buen restaurante dos o tres veces y fines de semana fantásticos», explica.
A partir de ahí, el economista introduce una idea muy importante en su argumentación, y esta es la dificultad de equilibrar ahorro y estilo de vida. «Ahorrar cuesta esfuerzo y uno no puede pegarse la vida padre y ahorrar a la vez», afirma, matizando que el sacrificio financiero es una condición necesaria para acumular capital.
En este sentido, Bernardos considera que en la actualidad existe una menor tolerancia al sacrificio a largo plazo en comparación con décadas anteriores. «El sacrificio se ha perdido en una sustancial medida», señala, recordando que en el pasado el acceso a determinados proyectos vitales implicaba una planificación más estricta.
«Aunque no tiene futuro, cree que va a vivir como Matusalén»
También hace referencia a los cambios en las relaciones personales y en los tiempos de convivencia, apuntando que antes los procesos eran más lentos. «Esto no pasaba en los años 80 y en los 90. Cada uno en su casa», comenta. Por último, el economista plantea una reflexión sobre los hábitos de consumo de distintas generaciones. «En este país le pasa a la gente mayor, que no gasta. Porque aunque no tiene futuro, cree que va a vivir como Matusalén», señala.
Eso sí, a los jóvenes les pasa todo lo contrario, es un mundo totalmente opuesto. «Y en cambio, a la gente joven le pasa todo lo contrario. Tiene futuro, pero gasta como si no hubiera ninguno», aclara.
El experto reflexiona en ‘laSexta Xplica’ sobre las diferencias generacionales en el ahorro y el consumo, y asegura que la población mayor mantiene una conducta opuesta a la de los jóvenes
La forma en la que distintas generaciones entienden el dinero, el ahorro y el consumo se ha convertido en uno de los debates económicos más recurrentes en España, especialmente en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda y los cambios en los hábitos de vida.
Es así que el economista Gonzalo Bernardos ha reflexionado en el programa ‘laSexta Xplica’ sobre este mismo tema y ha hecho hincapié sobre las diferencias entre jóvenes y mayores a la hora de gestionar sus recursos.
Durante su intervención, Bernardos ha querido diferenciar claramente dos perfiles de comportamiento económico muy distintos dentro de la sociedad. «Yo ya sé que hay dos partes de españoles», plantea.
«Ahorrar cuesta esfuerzo y uno no puede pegarse la vida padre y ahorrar a la vez»
Por un lado, se refiere a los jóvenes que intentan ahorrar con la vista puesta en objetivos a largo plazo como la compra de una vivienda. Sin embargo, señala que ese objetivo no siempre se compagina con determinados hábitos de consumo. «El chaval que quiere ahorrar para comprar una vivienda se hace tres vacaciones, come de buen restaurante dos o tres veces y fines de semana fantásticos», explica.
A partir de ahí, el economista introduce una idea muy importante en su argumentación, y esta es la dificultad de equilibrar ahorro y estilo de vida. «Ahorrar cuesta esfuerzo y uno no puede pegarse la vida padre y ahorrar a la vez», afirma, matizando que el sacrificio financiero es una condición necesaria para acumular capital.
En este sentido, Bernardos considera que en la actualidad existe una menor tolerancia al sacrificio a largo plazo en comparación con décadas anteriores. «El sacrificio se ha perdido en una sustancial medida», señala, recordando que en el pasado el acceso a determinados proyectos vitales implicaba una planificación más estricta.
«Aunque no tiene futuro, cree que va a vivir como Matusalén»
También hace referencia a los cambios en las relaciones personales y en los tiempos de convivencia, apuntando que antes los procesos eran más lentos. «Esto no pasaba en los años 80 y en los 90. Cada uno en su casa», comenta. Por último, el economista plantea una reflexión sobre los hábitos de consumo de distintas generaciones. «En este país le pasa a la gente mayor, que no gasta. Porque aunque no tiene futuro, cree que va a vivir como Matusalén», señala.
Eso sí, a los jóvenes les pasa todo lo contrario, es un mundo totalmente opuesto. «Y en cambio, a la gente joven le pasa todo lo contrario. Tiene futuro, pero gasta como si no hubiera ninguno», aclara.
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