El verano más cálido de la historia de España no acaba. Después del respiro de los últimos días, con temperaturas próximas a los valores normales, incluso por debajo de las habituales en las vertientes atlántica y cantábrica de la Península; a partir de este miércoles, vuelve el calor. Las temperaturas subirán “hasta alcanzar valores muy elevados para la época del año”, ha detallado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en un comunicado. Aunque este ascenso “muy probablemente” no darán lugar a una ola de calor ―episodios de tres o más días consecutivos en los que un 10% de las estaciones de la Agencia reflejan una temperatura máxima que iguala o supera la de referencia―, se espera un “importante” nivel de peligro para la salud durante las horas centrales, además de noches muy cálidas.
Las temperaturas suben a partir de este miércoles en un episodio que “muy probablemente” no dará lugar a una ola de calor, aunque hay incertidumbre
El verano más cálido de la historia de España no acaba. Después del respiro de los últimos días, con temperaturas próximas a los valores normales, incluso por debajo de las habituales en las vertientes atlántica y cantábrica de la Península; a partir de este miércoles, vuelve el calor. Las temperaturas subirán “hasta alcanzar valores muy elevados para la época del año”, ha detallado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en un comunicado. Aunque este ascenso “muy probablemente” no darán lugar a una ola de calor ―episodios de tres o más días consecutivos en los que un 10% de las estaciones de la Agencia reflejan una temperatura máxima que iguala o supera la de referencia―, se espera un “importante” nivel de peligro para la salud durante las horas centrales, además de noches muy cálidas.
“A partir del miércoles 2, con la presencia de una dana al suroeste peninsular, tendrá lugar la entrada de una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión sobre buena parte de la Península y Baleares”, han detallado desde la Aemet, “junto con la elevada insolación, se dará un ascenso progresivo de las temperaturas”. La situación de temperaturas inusualmente altas se mantendrá hasta el viernes, aunque podría extenderse debido a la “alta incertidumbre” con respecto a la evolución de la dana a partir de ese día.
Asimismo, es posible que el episodio vaya acompañado de tormentas vespertinas secas, mientras que el riesgo de incendio se situará en valores extremos. A 31 de agosto, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) cifró en 264.656 hectáreas la superficie afectada por el fuego en España, que ha sufrido 44 grandes incendios.
Este miércoles, los termómetros registrarán un ascenso generalizado, con valores cercanos a los 36ºC en valles de la mitad sur peninsular y alcanzando los 39 en el valle del Guadalquivir. En el valle del Ebro, depresiones del nordeste peninsular e interior de Mallorca rondarán los 35. El jueves el fenómeno se intensifica y se prevén máximas de 40 grados en los valles de la mitad sur e incluso llegar a los 42 en el Guadalquivir. En zonas bajas del nordeste peninsular y el valle del Ebro se alcanzarán los 37, mientras que en amplias zonas de la meseta norte superarán los 34ºC. “Las temperaturas mínimas también serán superiores a las normales, con noches tropicales en buena parte de la mitad sur peninsular y litoral mediterráneo”, avisan desde la Aemet.
A partir del viernes, la incertidumbre aumenta debido a la evolución de la dana y a que en el suroeste de la Península la nubosidad aumentará pudiendo llegar a producir tormentas con polvo en suspensión. “Estos factores añaden más incertidumbre al comportamiento de las temperaturas”, inciden desde la Agencia, “con la información actual es probable que los valores diurnos sigan subiendo en el área mediterránea y área cantábrica”, mientras que empezarían a descender por el oeste debido a un flujo atlántico más fresco. A partir del sábado, la Aemet prevé un paulatino descenso de las temperaturas.
Por consecuencia del calor durante los tres meses de verano meteorológico, que abarca desde el 1 de junio al 31 de agosto, han muerto en España 5.111 personas, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Sanidad. Fueron 937 en junio, 2.025 en julio y 2.149 en agosto. Si a estas cifras se suman las 123 muertes de mayo, cuando se produjo un temprano episodio de calor extremo, la cifra de este periodo estival que computa Sanidad llega a las 5.234.
Por otro lado, los océanos también sufren el calor, exacerbado este año por los efectos de un súperNiño. Tras meses de marcas extraordinarias, el 22 de agosto se batió el récord de temperatura diaria más alta en la superficie oceánica desde que hay registros: 21,1 grados. Nunca antes se había medido una media del agua del mar tan caliente y esto, además de tener consecuencias nefastas para el ecosistema marino, convierte los mares en una bomba climática. “Cada vez tenemos más papeletas para que en España vuelva a suceder algo grave como [la dana que ocurrió] en 2024″, incide Juan Jesús González Alemán, meteorólogo de la Aemet.
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