El político ultraderechista británico Nigel Farage ha ganado con un 63% la elección parcial de su circunscripción, Clacton-On-Sea (en el sureste de Inglaterra), tras dimitir por las investigaciones de corrupción abiertas contra él en el Parlamento. Su máximo rival ha sido el llamado Conde Cubo de Basura (Count Binface), que obtuvo más de un cuarto del apoyo entre los electores. Farage planteó la elección como un pulso al establishment que el resto de partidos rechazó, por lo que solo se ha enfrentado a candidatos satíricos o independientes para recuperar un escaño que ya tenía antes de dimitir. El boicot de los principales partidos había dejado la contienda sentenciada hace semanas.
El líder de Reform UK, que había dimitido por investigaciones de posible corrupción, gana la elección en Clacton-On-Sea. El político no acude al anuncio del resultado por seguridad, pero la policía niega que hubiera riesgo
El político ultraderechista británico Nigel Farage ha ganado con un 63% la elección parcial de su circunscripción, Clacton-On-Sea (en el sureste de Inglaterra), tras dimitir por las investigaciones de corrupción abiertas contra él en el Parlamento. Su máximo rival ha sido el llamado Conde Cubo de Basura (Count Binface), que obtuvo más de un cuarto del apoyo entre los electores. Farage planteó la elección como un pulso al establishment que el resto de partidos rechazó, por lo que solo se ha enfrentado a candidatos satíricos o independientes para recuperar un escaño que ya tenía antes de dimitir. El boicot de los principales partidos había dejado la contienda sentenciada hace semanas.
Si la campaña fue rocambolesca, el desenlace de la votación ha estado marcado por la polémica, después de que Farage y la mayoría de militantes de su formación no asistiesen a la tradicional lectura de resultados. Reform UK ha justificado su ausencia en el riesgo para la seguridad de su líder, pero la Policía del Essex (el condado donde está Clacton-On-Sea) ha negado que hubiese recomendado a ninguno de los candidatos no acudir al recuento. “Tenemos una operación policial proporcionada y robusta para asegurar la seguridad de todos los participantes en el recuento”, ha dicho en un comunicado.
Farage es el primer candidato ausente en una declaración de resultados para el Parlamento británico desde el activista del IRA Bobby Sands en 1981, quien se encontraba en huelga de hambre en prisión. Su partido ha cancelado también el discurso de la victoria que el vencedor de este jueves tenía previsto esta mañana en Clacton-On-Sea, aunque no ha dado motivos. En una fiesta con simpatizantes durante la madrugada, mientras el escrutinio estaba en curso, Farage aseguró que la policía le había avisado de “una campaña organizada para interrumpir y degradar el resultado”.
“De ninguna manera voy a subirme a un escenario, habiendo ganado una victoria arrolladora, y dejar que unos don nadie me falten al respeto y me humillen”, declaró el político ultraderechista.
En Clacton-On-Sea, Farage inspira casi devoción, pero es una figura divisiva en la política británica, y se describe como “el político que más amenazas de muerte ha recibido en 20 años”.
Su popularidad se ha visto también menoscabada por las acusaciones de corrupción, que han generado ya grietas en las posibilidades de Reform UK de consolidarse como alternativa creíble al tradicional bipartidismo británico. Un sondeo de More In Common publicado la víspera de la votación del jueves reveló que si la pugna se trasladara al panorama nacional, el Conde Cubo de Basura habría vencido por un 37%, frente al 32% que obtendría el líder de Reform UK.
El 63% recabado por el candidato de Reform UK este jueves, con una participación de poco más del 44%, supera en 17 puntos su resultado de hace dos años, cuando había logrado el escaño. El resultado, no obstante, queda significativamente por debajo de lo que habían anticipado los sondeos, que le otorgaban más de un 70%.
Farage precipitó la elección parcial en respuesta a la polémica sobre donaciones opacas y amistades controvertidas. Un récord de 34 candidatos concurrieron, pese a la ausencia los principales partidos, que consideraron la maniobra una “farsa”. La estrategia del líder de Reform UK calculaba que, una vez obtenido el refrendo de los electores, la investigación en curso sobre una partida no declarada, equivalente a unos 5,7 millones de euros, quedaría anulada. Sin embargo, con su renuncia a su acta como diputado, el proceso tan solo quedó en suspenso y será retomado en cuanto tome posesión de su asiento al reinicio de la actividad parlamentaria en septiembre.
Si el Comisionado de Estándares Parlamentarios, Daniel Greenberg, concluye que vulneró el código ético, podría imponer una suspensión mínima de 10 días, lo que abriría automáticamente la posibilidad de dejar el escaño vacante y convocar una nueva votación, si un 10% de los electores lo amparan. El líder de Reform UK podría presentarse, pero en este escenario los principales partidos sí concurrirían, complicando la reelección de un diputado que vendría de ser reprobado por romper las normas.
Reform UK, un partido personalista y de culto al líder, ha sufrido un significativo desgaste este verano, en el que perdido el liderazgo de las encuestas que había disfrutado durante meses. Las acusaciones sobre Farage y el nuevo impulso imbuido al Partido Laborista por el nuevo primer ministro, Andy Bunrham, han hecho mella sobre la popularidad de una formación que denuncia con asiduidad una conspiración del sistema para impedir el ascenso de su líder al Número 10 de Downing Street. El propio Farage calificó al Conde Cubo de Basura, alter ego del comediante Jon Harvey, como “el candidato del sistema”.
Concluida la campaña en Clacton-On-Sea, el partido confía ahora en recuperar posiciones, aprovechando el potencial fin del período de gracia disfrutado por Burnham desde su nombramiento hace apenas cuatro semanas. Las primeras trabas afrontadas por el nuevo premier, la controversia por la puesta en libertad temprana de miles de presos, para lidiar con la saturación del sistema penitenciario, y la incesante llegada de migración no regulada por el Canal de la Mancha, juegan en terreno de referencia de Reform UK, pero la atención dedicada a la elección parcial del jueves, para la que Farage dijo haber hecho campaña llamando a “decenas de miles de puertas” en su circunscripción, ha impedido capitalizar la polémica.
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