El Málaga toma ventaja ante la Unión Deportiva Las Palmas en la semifinal de ascenso a Primera División gracias a un gol de David Larrubia, en un partido controlado en su mayor parte por el conjunto andaluz, muy ambicioso y con una gran personalidad en su juego, que incluso pudo dejar sentenciada la eliminatoria (0-1). El Málaga toma ventaja ante la Unión Deportiva Las Palmas en la semifinal de ascenso a Primera División gracias a un gol de David Larrubia, en un partido controlado en su mayor parte por el conjunto andaluz, muy ambicioso y con una gran personalidad en su juego, que incluso pudo dejar sentenciada la eliminatoria (0-1).
El Málaga toma ventaja ante la Unión Deportiva Las Palmas en la semifinal de ascenso a Primera División gracias a un gol de David Larrubia, en un partido controlado en su mayor parte por el conjunto andaluz, muy ambicioso y con una gran personalidad en su juego, que incluso pudo dejar sentenciada la eliminatoria (0-1).
El equipo entrenado por Juan Francisco Funes no especuló, fue atrevido, y demostró haber estudiado muy bien a su rival, al que ha ganado en los tres partidos en los que se han medido ambos equipos esta temporada, y sin encajar ningún gol.
Con una presión asfixiante a un contrario al que no dejó pensar, y las líneas muy juntas, el técnico visitante decidió tapar la salida de balón de Mika Mármol y encomendó esa tarea al goleador Chupe, provocando un cortocircuito en la elaboración de los amarillos desde atrás.
Con balón, el equipo costasoleño jugó con mucha soltura, guiado por Dani Lorenzo, y cuando terminaba la primera parte reclamó lo que pareció un claro penalti de Enrique Clemente a Dotor que el árbitro no concedió, mientras que Las Palmas reclamaba una falta anterior a Amatucci en la zona central, origen de la polémica jugada.
El Málaga sufrió un único contratiempo en la primera mitad con la lesión muscular sufrida por el central Einar Galilea, sustituido por Murillo, pero no lo acusó en el resto del encuentro.
Salió con más decisión el equipo isleño en la segunda parte, con sendas ocasiones protagonizadas por Kirian Rodríguez y Taisei Miyashiro, pero cuando mejor estaba el conjunto de Luis García en el partido, encajó el gol, y desde entonces, desapareció por completo del césped.
Joaquín Muñoz, incorporado tras el descanso, firmó una jugada individual por la izquierda del área que finalizó con un tiro parabólico que se marchó fuera por muy poco.
Fue el preludio del gol visitante, tras una recuperación de balón en zona media, conducción de Chupe por la derecha y pase a Dani Lorenzo, quien dentro del área y de espaldas, dio una asistencia de tacón para que David Larrubia marcase de zurdazo cruzado y raso a la red.
El tanto, fabricado por los canteranos malaguistas, hizo mucho daño a una Unión Deportiva que no hizo trabajar a Herrero en todo el partido, y que llegará el próximo miércoles a La Rosaleda muy obligado, pero con una vida extra gracias a su guardameta Dinko Horkas, quien evitó un mano a mano ante Darko Brasanac en el minuto 90.
Al Málaga, muy superior especialmente en el tramo final del choque, solo se le puede reprochar que no dejara aún más encarrilada la eliminatoria ante un rival al que no supo rematar con un segundo gol.
Diario de Mallorca – Deportes
