El fenómeno ‘Obsession’ casi no llega a los cines: Netflix pujó por estrenarla en su plataforma

Hay películas cuyo destino parece evidente desde el principio y otras que estuvieron a punto de acabar en un lugar completamente distinto. «Obsession» pertenece claramente al segundo grupo. Antes de convertirse en un fenómeno de taquilla, la película de Curry Barker llegó a tener encima de la mesa una oferta de Netflix para estrenarse directamente en la plataforma, sin pasar por los cines.

El propio Barker lo ha contado al recordar lo ocurrido después de la primera proyección de la cinta en el Festival de Toronto. El director se fue a dormir aquella noche sabiendo que la reacción del público había sido buena, pero sin tener demasiado claro si aquello significaba realmente algo. A la mañana siguiente despertó con llamadas perdidas de su representante, su agente y uno de los responsables de financiar la película.

La explicación era bastante sencilla: prácticamente todo el mundo quería «Obsession». Según relata Barker, empezaron a llegar ofertas de compañías como Neon, Focus, A24 y Netflix, mientras él todavía pensaba que, en el mejor de los casos, podían conseguir un estreno limitado en salas. También tenía otra preocupación bastante lógica para un director debutante: qué quería hacer cada comprador con su película y hasta qué punto podrían pedirle cambios.

Fue entonces cuando apareció Netflix. La plataforma planteó una oferta para comprar la película y lanzarla directamente en su catálogo, una posibilidad que habría cambiado completamente la trayectoria que terminó teniendo después. Barker recuerda aquel momento como una sucesión de conversaciones que comenzaron prácticamente nada más despertarse, mientras intentaba explicar a sus amigos y al equipo de la película qué estaba ocurriendo. Algunos, directamente, no se lo creían.

Focus planteó algo bastante diferente. Barker recuerda reuniones en las que el estudio ya le hablaba de campañas de marketing, grandes vallas publicitarias en Los Ángeles e incluso cubos de palomitas promocionales. Él regresaba después para contárselo a sus amigos y la respuesta era poco menos que pensar que se lo estaba inventando.

La diferencia entre lo que había costado hacer «Obsession» y las cantidades que empezaban a manejarse tampoco ayudaba demasiado a que todo pareciera real. Barker cifra el presupuesto de la película en entre 600.000 y 700.000 dólares, mientras que la venta terminó cerrándose por 15 millones de dólares.

El director recuerda incluso una anécdota que resume bastante bien la incredulidad del momento. Cuando uno de los productores escuchó que la cifra era «15», entendió inicialmente que se hablaba de 1,5 millones de dólares y consideró que tampoco era una oferta extraordinaria. La respuesta tuvo que ser bastante más clara: no eran 1,5 millones, sino 15.

El resto de la historia convierte ahora aquella propuesta de Netflix en una curiosidad especialmente llamativa. Barker asegura en la misma conversación que «Obsession» terminó recaudando más de 500 millones de dólares en todo el mundo y que su taquilla aumentó durante tres semanas consecutivas.

Resulta imposible saber qué habría ocurrido si Netflix hubiese ganado aquella puja y la película hubiese llegado directamente a ‘streaming’. Lo que sí está claro es que «Obsession» estuvo muy cerca de no tener la carrera comercial en salas que terminó convirtiéndola en un fenómeno. Y todo empezó, según cuenta su director, con una mañana llena de llamadas que ni él mismo terminaba de creerse.

 Curry Barker revela que Netflix llegó a presentar una oferta para llevar la película directamente a streaming, pero Focus terminó imponiéndose en una puja entre varios estudios  

Hay películas cuyo destino parece evidente desde el principio y otras que estuvieron a punto de acabar en un lugar completamente distinto. «Obsession» pertenece claramente al segundo grupo. Antes de convertirse en un fenómeno de taquilla, la película de Curry Barker llegó a tener encima de la mesa una oferta de Netflix para estrenarse directamente en la plataforma, sin pasar por los cines.

El propio Barker lo ha contado al recordar lo ocurrido después de la primera proyección de la cinta en el Festival de Toronto. El director se fue a dormir aquella noche sabiendo que la reacción del público había sido buena, pero sin tener demasiado claro si aquello significaba realmente algo. A la mañana siguiente despertó con llamadas perdidas de su representante, su agente y uno de los responsables de financiar la película.

La explicación era bastante sencilla: prácticamente todo el mundo quería «Obsession». Según relata Barker, empezaron a llegar ofertas de compañías como Neon, Focus, A24 y Netflix, mientras él todavía pensaba que, en el mejor de los casos, podían conseguir un estreno limitado en salas. También tenía otra preocupación bastante lógica para un director debutante: qué quería hacer cada comprador con su película y hasta qué punto podrían pedirle cambios.

Fue entonces cuando apareció Netflix. La plataforma planteó una oferta para comprar la película y lanzarla directamente en su catálogo, una posibilidad que habría cambiado completamente la trayectoria que terminó teniendo después. Barker recuerda aquel momento como una sucesión de conversaciones que comenzaron prácticamente nada más despertarse, mientras intentaba explicar a sus amigos y al equipo de la película qué estaba ocurriendo. Algunos, directamente, no se lo creían.

Focus planteó algo bastante diferente. Barker recuerda reuniones en las que el estudio ya le hablaba de campañas de marketing, grandes vallas publicitarias en Los Ángeles e incluso cubos de palomitas promocionales. Él regresaba después para contárselo a sus amigos y la respuesta era poco menos que pensar que se lo estaba inventando.

La diferencia entre lo que había costado hacer «Obsession» y las cantidades que empezaban a manejarse tampoco ayudaba demasiado a que todo pareciera real. Barker cifra el presupuesto de la película en entre 600.000 y 700.000 dólares, mientras que la venta terminó cerrándose por 15 millones de dólares.

El director recuerda incluso una anécdota que resume bastante bien la incredulidad del momento. Cuando uno de los productores escuchó que la cifra era «15», entendió inicialmente que se hablaba de 1,5 millones de dólares y consideró que tampoco era una oferta extraordinaria. La respuesta tuvo que ser bastante más clara: no eran 1,5 millones, sino 15.

El resto de la historia convierte ahora aquella propuesta de Netflix en una curiosidad especialmente llamativa. Barker asegura en la misma conversación que «Obsession» terminó recaudando más de 500 millones de dólares en todo el mundo y que su taquilla aumentó durante tres semanas consecutivas.

Resulta imposible saber qué habría ocurrido si Netflix hubiese ganado aquella puja y la película hubiese llegado directamente a ‘streaming’. Lo que sí está claro es que «Obsession» estuvo muy cerca de no tener la carrera comercial en salas que terminó convirtiéndola en un fenómeno. Y todo empezó, según cuenta su director, con una mañana llena de llamadas que ni él mismo terminaba de creerse.

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