El boom de los trasteros: su ocupación se acerca al 100% por el auge de los «minipisos» ante el subidón de la vivienda

Guardar la bicicleta, la ropa de invierno o las cajas de una mudanza ya no es posible en todos los hogares. El encarecimiento de la vivienda, tanto de los alquileres como de los inmuebles en compraventa, ha obligado a las familias a elegir casas más pequeñas para poder hacer frente a su coste. Ante la escasez de metros cuadrados en el hogar, la solución para seguir disponiendo de almacenamiento pasa por alquilar trasteros con un precio mucho más razonable que el de una vivienda de mayor tamaño. El auge de los «minipisos» ha disparado tanto la demanda de trasteros que apenas quedan plazas libres: la ocupación roza el 100% en ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia, especialmente impactadas por el alza del precio de la vivienda.

Al problema de la vivienda se suma el factor estacional. El verano vuelve a situar al sector del almacenamiento en uno de sus momentos de mayor actividad. Mudanzas, reformas, cambios de residencia y la necesidad de liberar espacio antes de las vacaciones impulsan la demanda de trasteros en toda España, donde la ocupación media del sector alcanza ya el 77%. Esta tasa, sin embargo, se dispara hasta el 95% en las zonas más céntricas de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, muy golpeadas por el incremento de precios, llegando incluso al completo en determinados distritos.

“Estamos viendo cómo la demanda de trasteros crece en paralelo al encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades. En Madrid los precios se han encarecido en torno a un 40% en los últimos dos años, y en los distritos más céntricos las subidas son aún mayores. Por eso muchas familias optan por viviendas más pequeñas y buscan soluciones externas para ganar espacio», explica Guillaume Jorquera, CEO de Box2box, la startup especializada en almacenamiento digital a domicilio.

Esta necesidad de espacio ha dejado de ser puntual para convertirse en estructural para cada vez más familias. «Cada vez más personas necesitan espacio adicional para guardar objetos de uso ocasional, equipamiento deportivo, ropa de temporada o mobiliario que no cabe en viviendas cada vez más compactas», insiste el CEO de Box2box. De hecho, según la startup, aproximadamente un 20% de los clientes acaba ampliando la capacidad de almacenamiento contratada inicialmente, una señal de que la carencia de espacio suele ser superior a la prevista.

La alta demanda choca con una oferta escasa. España cuenta con menos de la mitad de espacio de almacenamiento por habitante que Reino Unido, referencia del sector en Europa. Mientras el mercado británico alcanza alrededor de 0,083 m² por habitante, en España la cifra se sitúa en torno a 0,04 m².

En cuanto a los hábitos de uso, más de la mitad de los usuarios que alquilan un trastero no vuelve a visitarlo una vez ha almacenado sus pertenencias. Y solo un 30% accede con regularidad a su espacio de almacenamiento. Estos datos ponen de manifiesto el gran reto del sector: facilitar el acceso a las pertenencias.

Precisamente, Box2box cuenta con un servicio de almacenamiento bajo demanda que consiste en recoger, almacenar y devolver los objetos directamente en el domicilio del cliente, eliminando la necesidad de desplazarse al trastero y facilitando una gestión más flexible del espacio

 Ciudades como Barcelona, Madrid y Valencia cuelgan el cartel de “completo”  

Guardar la bicicleta, la ropa de invierno o las cajas de una mudanza ya no es posible en todos los hogares. El encarecimiento de la vivienda, tanto de los alquileres como de los inmuebles en compraventa, ha obligado a las familias a elegir casas más pequeñas para poder hacer frente a su coste. Ante la escasez de metros cuadrados en el hogar, la solución para seguir disponiendo de almacenamiento pasa por alquilar trasteros con un precio mucho más razonable que el de una vivienda de mayor tamaño. El auge de los «minipisos» ha disparado tanto la demanda de trasteros que apenas quedan plazas libres: la ocupación roza el 100% en ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia, especialmente impactadas por el alza del precio de la vivienda.

Al problema de la vivienda se suma el factor estacional. El verano vuelve a situar al sector del almacenamiento en uno de sus momentos de mayor actividad. Mudanzas, reformas, cambios de residencia y la necesidad de liberar espacio antes de las vacaciones impulsan la demanda de trasteros en toda España, donde la ocupación media del sector alcanza ya el 77%. Esta tasa, sin embargo, se dispara hasta el 95% en las zonas más céntricas de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, muy golpeadas por el incremento de precios, llegando incluso al completo en determinados distritos.

“Estamos viendo cómo la demanda de trasteros crece en paralelo al encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades. En Madrid los precios se han encarecido en torno a un 40% en los últimos dos años, y en los distritos más céntricos las subidas son aún mayores. Por eso muchas familias optan por viviendas más pequeñas y buscan soluciones externas para ganar espacio», explica Guillaume Jorquera, CEO de Box2box, la startup especializada en almacenamiento digital a domicilio.

Esta necesidad de espacio ha dejado de ser puntual para convertirse en estructural para cada vez más familias. «Cada vez más personas necesitan espacio adicional para guardar objetos de uso ocasional, equipamiento deportivo, ropa de temporada o mobiliario que no cabe en viviendas cada vez más compactas», insiste el CEO de Box2box. De hecho, según la startup, aproximadamente un 20% de los clientes acaba ampliando la capacidad de almacenamiento contratada inicialmente, una señal de que la carencia de espacio suele ser superior a la prevista.

La alta demanda choca con una oferta escasa. España cuenta con menos de la mitad de espacio de almacenamiento por habitante que Reino Unido, referencia del sector en Europa. Mientras el mercado británico alcanza alrededor de 0,083 m² por habitante, en España la cifra se sitúa en torno a 0,04 m².

En cuanto a los hábitos de uso, más de la mitad de los usuarios que alquilan un trastero no vuelve a visitarlo una vez ha almacenado sus pertenencias. Y solo un 30% accede con regularidad a su espacio de almacenamiento. Estos datos ponen de manifiesto el gran reto del sector: facilitar el acceso a las pertenencias.

Precisamente, Box2box cuenta con un servicio de almacenamiento bajo demanda que consiste en recoger, almacenar y devolver los objetos directamente en el domicilio del cliente, eliminando la necesidad de desplazarse al trastero y facilitando una gestión más flexible del espacio

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Más Noticias