El Bernabéu baja el pulgar a Vinícius y Mbappé, pero Mourinho sale al rescate: «Quien lo da todo no está obligado a dar más»

El Real Madrid ha cogido la matrícula a Vinícius Júnior y a Kylian Mbappé. El brasileño completó un partido gris ante el Inter en el que de nuevo evidenció que no atraviesa un buen momento de forma. Sin embargo, da la sensación de que el carioca está dispuesto a reconquistar a la grada blanca a golpe de carreras y esfuerzos que el año pasado decidió ahorrarse con Xabi Alonso en el banquillo. Ante el Inter el público le dedicó varias pitadas destacadas en jugadas en las que no fue capaz de desequilibrar a su marcador ni concretar las contras con asistencias a sus compañeros. El Real Madrid ha cogido la matrícula a Vinícius Júnior y a Kylian Mbappé. El brasileño completó un partido gris ante el Inter en el que de nuevo evidenció que no atraviesa un buen momento de forma. Sin embargo, da la sensación de que el carioca está dispuesto a reconquistar a la grada blanca a golpe de carreras y esfuerzos que el año pasado decidió ahorrarse con Xabi Alonso en el banquillo. Ante el Inter el público le dedicó varias pitadas destacadas en jugadas en las que no fue capaz de desequilibrar a su marcador ni concretar las contras con asistencias a sus compañeros.  

El Real Madrid ha cogido la matrícula a Vinícius Júnior y a Kylian Mbappé. El brasileño completó un partido gris ante el Inter en el que de nuevo evidenció que no atraviesa un buen momento de forma. Sin embargo, da la sensación de que el carioca está dispuesto a reconquistar a la grada blanca a golpe de carreras y esfuerzos que el año pasado decidió ahorrarse con Xabi Alonso en el banquillo. Ante el Inter el público le dedicó varias pitadas destacadas en jugadas en las que no fue capaz de desequilibrar a su marcador ni concretar las contras con asistencias a sus compañeros.

Y el momento álgido llegó cuando en el minuto 86 José Mourinho decidió sustituirlo por Álvaro Carreras. El técnico lo esperó a pie de césped aplaudiendo ceremoniosamente al brasileño para incitar al público a que le agradeciese el esfuerzo. Pero la mitad del estadio le abroncó por su mal momento de forma y por cuentas pendientes que tienen desde la temporada pasada, cuando lideró el motín contra el antiguo entrenador. Vinícius tiene un examen difícil este año con la grada y no le queda otra que superarla para cumplir los cinco años de renovación que ha firmado.

Preguntado en sala de prensa, Mourinho quiso dar la cara por el brasileño, aunque fue especialmente cuidadoso y no criticó al madridismo por los pitos a su futbolista. «No comento reacciones del público, no lo comento hoy ni lo haré hasta el último día. Pero yo respeto el trabajo que ha hecho. Vinícius merece todo mi respeto. Que no está a tope es una cosa que ves tú, veo yo y vemos todos. Hasta él lo sabe. Pero al no estar bien está trabajando más que nunca, tanto en los entrenamientos como en los partidos. Y las pocas veces que no ha podido compactar defensivamente con el resto del bloque ha sido por la fatiga».

Mourinho insistió en su defensa al brasileño, al que no sustituyó en la primera tanda de cambios, lo que le costó la pitada de los madridistas que no están contentos con su rendimiento y que señalan al técnico porque no lo sustituye. «Ha tenido una entrega en el partido muy buena y tengo mucho respeto por este Vinícius. Ya le dará para ganar los partidos. Pero si trabaja para el equipo tiene siempre mi respeto y mi cariño. Jugar ante un equipo con tres atrás proyectando carrileros es muy difícil. Los extremos han hecho muy buen trabajo. Cuando Vinícius está a tope marca los partidos y eso es lo que esperamos que haga. Pero quien da todo no está obligado a dar más», concluyó el técnico rebajando el foco y comprando este perfil más laborioso y menos exuberante del brasileño.

Sobre el partido, el luso comentó que «podía haber acabado 6-6. Hemos creado más en momentos cruciales, pero ha sido un partido loco. Una locura que no me gusta, me gusta más poder marcar goles, tener el control y no necesitar a un portero increíble como el nuestro hoy. Quien ha elegido al mejor del partido de esta noche estaba dormido porque Thibaut… También quiero agradecer a Trent su esfuerzo, pero la especificidad de jugar en el mediocampo no la tiene. Me habría gustado hacer cambios antes, pero no teníamos gente que nos pudiese ayudar a tener el control. Además, el gol de Valverde no es una casualidad. Jugamos contra un gran equipo con muchas opciones en el banquillo. Ha sido un partido durísimo en el que hemos logrado tres puntos importantísimos».

Por último, llamó la atención, en esta versión sibilina de Mourinho ahora, un comentario que hizo sobre el público. Se le preguntó por los pitos y advirtió sobre ello que «no comento reacciones del público, ya lo he dicho. Cada uno puede hacer lo que quiera. El otro día en Sevilla estábamos pasando por encima del Betis y ellos tenían 11 jugadores y 70.000 personas en la grada apoyándoles. Nuestro público tiene un grado de exigencia muy alto, por eso somos el Real Madrid». Y dejó ese mensaje entre líneas en el que deslizaba que no le habían gustado los pitos, declaración que venía acompañada de un gesto serio pese a los tres puntos que acaba de sumar. Este Real Madrid no ha conectado con la grada. Y la pitada a Vinícius, a Mbappé y al propio Mourinho son claro síntoma de ello.

 Diario de Mallorca – Deportes

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