El beneficio de las empresas se impulsa casi un 36%, pero la cifra neta de negocios aumenta solo un 1,1% y la rentabilidad, un 4,5%

El beneficio ordinario neto de las empresas no financieras españolas creció un 35,7% en el primer trimestre, frente a la caída del 17,4% registrada un año antes, impulsado principalmente por la evolución de las compañías de refino de petróleo y comercio de carburantes. Sin embargo, si se excluye el sector energético, el crecimiento sería únicamente del 6%. Además, la cifra de negocios aumentó solo un 1,1 % entre enero y marzo, por debajo del avance del 5,6 % registrado en el mismo periodo de 2025, mientras que la ratio de rentabilidad del activo se situó en el 4,5%, aunque descontando los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustibles, esta ratio descendió hasta el 2,7%.

Así lo ha constatado el Banco de España, que indica que con los datos de los principales indicadores económico-financieros de las empresas del primer trimestre de 2026, se confirma que este incremento está vinculado directamente con el aumento de la actividad, medida en términos nominales, en las empresas de refino y comercio de carburantes. Por contra, tanto las rentas financieras como los gastos de personal lastraron la evolución del resultado ordinario neto, debido al aumento de los gastos de personal del (4,3%) y de los gastos financieros (6,4%), así como al descenso de los ingresos financieros (4,6%).

El supervisor bancario destaca la tasa de variación del resultado ordinario neto en el primer trimestre de 2026 con el promedio histórico muestra que el valor más reciente se sitúa de «manera significativa» por encima de esta referencia. Pese a ello, la cifra neta de negocios de las empresas aumentó un 1,1%, pero si se excluyen los sectores con comportamiento atípico -como la energía, el refino y el comercio mayorista de combustibles–, el crecimiento de la cifra de negocios alcanzaría el 2,7%, frente al 6% de 2025, con todas las ramas de actividad con tasas positivas, con la excepción del sector energético, cuya cifra de negocios se redujo un 2,1%.

La actividad productiva de las empresas incluidas en la muestra trimestral de la Central de Balances, medida a través del valor añadido bruto (VAB), creció un 11,6% en el primer trimestre de 2026, frente a la caída del 1% en el mismo periodo de 2025, evolución igualmente influida por las compañías energéticas, sin los que se atenuaría el crecimiento hasta el 2,1% en 2026, frente al 4,8% de 2025. El análisis ponderado del valor añadido bruto ofrece una positiva imagen del conjunto de las sociedades, al situar el crecimiento en el 5%, una vez corregido el efecto del mayor peso relativo de estos sectores en la muestra, frente al 4,8% registrado en el mismo periodo del año anterior.

Por su parte, la ratio de rentabilidad del activo -que mide el rendimiento generado por los activos netos de las empresas- se situó en el 4,5%, frente al 3,6% registrado en idéntico periodo de 2025. Si se excluyen los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustible, la rentabilidad mostraría un ligero descenso al pasar del 2,8% en el primer trimestre de 2025 al 2,7% del mismo periodo de 2026, gracias a la «expansión de los activos en mayor medida que el crecimiento que tuvo el RON en el periodo considerado», explica el informe.

Esta rentabilidad se disparó en la industria, que registró un incremento notable, al pasar del 3,1% al 12,9%, debido al comportamiento del subsector de refino; sin su contribución, el avance habría sido más moderado, del 5,2% al 5,6%. Por su parte, en el sector energético aumentó del 8,9% al 9,9%. En el comercio y la hostelería, la rentabilidad se elevó del 10,4% al 12%, impulsada en gran medida por el comercio mayorista de combustibles; sin este subsector, habría registrado un ligero descenso, del 10,9% al 10,6%. Por el contrario, en el sector de información y comunicaciones se redujo del 11,5% al 9,2%, mientras que en el resto de actividades se mantuvo estable en torno al 1,3%.

Según concluye el supervisor, la mayoría de las empresas registra aumentos en la cifra neta de negocios (57,6%). Por su parte, tanto el resultado ordinario neto como la rentabilidad ordinaria del activo «mostraron una distribución más equilibrada, con porcentajes similares de empresas en torno al 50% que registraron mejoras o empeoramientos».

 El Banco de España confirma que  las compañías de refino de petróleo y comercio de carburantes han protagonizado el principal impulso de estos resultados  

El beneficio ordinario neto de las empresas no financieras españolas creció un 35,7% en el primer trimestre, frente a la caída del 17,4% registrada un año antes, impulsado principalmente por la evolución de las compañías de refino de petróleo y comercio de carburantes. Sin embargo, si se excluye el sector energético, el crecimiento sería únicamente del 6%. Además, la cifra de negocios aumentó solo un 1,1 % entre enero y marzo, por debajo del avance del 5,6 % registrado en el mismo periodo de 2025, mientras que la ratio de rentabilidad del activo se situó en el 4,5%, aunque descontando los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustibles, esta ratio descendió hasta el 2,7%.

Así lo ha constatado el Banco de España, que indica que con los datos de los principales indicadores económico-financieros de las empresas del primer trimestre de 2026, se confirma que este incremento está vinculado directamente con el aumento de la actividad, medida en términos nominales, en las empresas de refino y comercio de carburantes. Por contra, tanto las rentas financieras como los gastos de personal lastraron la evolución del resultado ordinario neto, debido al aumento de los gastos de personal del (4,3%) y de los gastos financieros (6,4%), así como al descenso de los ingresos financieros (4,6%).

El supervisor bancario destaca la tasa de variación del resultado ordinario neto en el primer trimestre de 2026 con el promedio histórico muestra que el valor más reciente se sitúa de «manera significativa» por encima de esta referencia. Pese a ello, la cifra neta de negocios de las empresas aumentó un 1,1%, pero si se excluyen los sectores con comportamiento atípico -como la energía, el refino y el comercio mayorista de combustibles–, el crecimiento de la cifra de negocios alcanzaría el 2,7%, frente al 6% de 2025, con todas las ramas de actividad con tasas positivas, con la excepción del sector energético, cuya cifra de negocios se redujo un 2,1%.

La actividad productiva de las empresas incluidas en la muestra trimestral de la Central de Balances, medida a través del valor añadido bruto (VAB), creció un 11,6% en el primer trimestre de 2026, frente a la caída del 1% en el mismo periodo de 2025, evolución igualmente influida por las compañías energéticas, sin los que se atenuaría el crecimiento hasta el 2,1% en 2026, frente al 4,8% de 2025. El análisis ponderado del valor añadido bruto ofrece una positiva imagen del conjunto de las sociedades, al situar el crecimiento en el 5%, una vez corregido el efecto del mayor peso relativo de estos sectores en la muestra, frente al 4,8% registrado en el mismo periodo del año anterior.

Por su parte, la ratio de rentabilidad del activo -que mide el rendimiento generado por los activos netos de las empresas- se situó en el 4,5%, frente al 3,6% registrado en idéntico periodo de 2025. Si se excluyen los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustible, la rentabilidad mostraría un ligero descenso al pasar del 2,8% en el primer trimestre de 2025 al 2,7% del mismo periodo de 2026, gracias a la «expansión de los activos en mayor medida que el crecimiento que tuvo el RON en el periodo considerado», explica el informe.

Esta rentabilidad se disparó en la industria, que registró un incremento notable, al pasar del 3,1% al 12,9%, debido al comportamiento del subsector de refino; sin su contribución, el avance habría sido más moderado, del 5,2% al 5,6%. Por su parte, en el sector energético aumentó del 8,9% al 9,9%. En el comercio y la hostelería, la rentabilidad se elevó del 10,4% al 12%, impulsada en gran medida por el comercio mayorista de combustibles; sin este subsector, habría registrado un ligero descenso, del 10,9% al 10,6%. Por el contrario, en el sector de información y comunicaciones se redujo del 11,5% al 9,2%, mientras que en el resto de actividades se mantuvo estable en torno al 1,3%.

Según concluye el supervisor, la mayoría de las empresas registra aumentos en la cifra neta de negocios (57,6%). Por su parte, tanto el resultado ordinario neto como la rentabilidad ordinaria del activo «mostraron una distribución más equilibrada, con porcentajes similares de empresas en torno al 50% que registraron mejoras o empeoramientos».

 Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón

Más Noticias