El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Giovanni Malagò, excitó este martes a la prensa deportiva italiana al admitir en un programa de televisión que mantiene conversaciones con Pep Guardiola para que dirija la selección transalpina, necesitada como ninguna de un potente estímulo. Tres mundiales consecutivos sin lograr la clasificación justifican ir a por todas. Pero bajó inmediatamente el souflé al señalar que no es nada fácil que la operación «llegue a buen puerto». El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Giovanni Malagò, excitó este martes a la prensa deportiva italiana al admitir en un programa de televisión que mantiene conversaciones con Pep Guardiola para que dirija la selección transalpina, necesitada como ninguna de un potente estímulo. Tres mundiales consecutivos sin lograr la clasificación justifican ir a por todas. Pero bajó inmediatamente el souflé al señalar que no es nada fácil que la operación «llegue a buen puerto».
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Giovanni Malagò, excitó este martes a la prensa deportiva italiana al admitir en un programa de televisión que mantiene conversaciones con Pep Guardiola para que dirija la selección transalpina, necesitada como ninguna de un potente estímulo. Tres mundiales consecutivos sin lograr la clasificación justifican ir a por todas. Pero bajó inmediatamente el souflé al señalar que no es nada fácil que la operación «llegue a buen puerto».
Como ya trascendió, durante el fin de semana pasado Paolo Maldini, director técnico de la federación, acompañado del exfutbolista Leonardo, su asesor, se reunieron con Guardiola en Barcelona para valorar la posibilidad de que el técnico catalán asuma el cargo de seleccionador, vacante desde la marcha de Gennaro Gattuso, que dimitió hace más de tres meses cuando se consumó la ausencia mundialista.

El dirigente afirmó que la federación, en el aspecto económico, estaría dispuesta a hacer un esfuerzo presupuestario pese a que la situación no es precisamente boyante: «Se han hecho excepciones que, por ejemplo, conciernen al nombre que está tan presente estos días: Pep Guardiola«, dijo abiertamente. «Eso no quiere decir -subrayó- que la operación vaya a salir adelante.
¿Y cómo ha querido convencer Maldini y Leonardo a Guardiola? Le han puesto a su disposición, según ha revelado La Gazzetta dello Sport, una amplia red de colaboradores y observadores de su plena confianza para que le permita así estar más tiempo en su casa. Pero lo más trascendente es que le han abierto la posibilidad a que instale su idea de fútbol en toda la estructura federativa teniendo capacidad de intervención hasta en la elección del seleccionador sub-21, con un técnico afín a su filosofía.
La idea de Malagò sería anunciar este jueves durante la asamblea de la Lega Serie A en Milán el nombre del nuevo seleccionador italiano. Quiere el país del calcio seguir la senda de los técnicos estrellas en los banquillos, tipo Zidane (Francia), Klopp (Alemania) o Ancelotti (Brasil).

El principal obstáculo con el que tropieza la federación italiana es la necesidad manifestada por Guardiola de tomarse un respiro del fútbol después de muchos años en primera línea. Desde que empezó su carrera como entrenador en el filial del Barça (2007) solo tuvo un año libre, el que cogió tras abandonar el Camp Nou (2012). Luego, tras unos meses en Nueva York, retomó la batuta en el Bayern Múnich (2013-2016) y después se fue a cumplir una década prodigiosa en el Manchester City, recién cerrada.
Por el momento, dijo recientemente, no siente la necesidad de volver. Prefiere, como dijo, «disfrutar de la vida”. No hay señales de que haya cambiado de parecer, pese a que le agradaría un día dirigir una selección y la oferta puede resultarle tentadora.
Tentadora porque le permitiría establecer un puente aéreo con Barcelona, dada la cercanía geográfica. Tentadora porque por poco que consiga siempre será una mejora respecto al pozo en que se encuentra ahora mismo la Italia futbolística. Y, además, él siempre ha sentido fascinación por el país, donde ha vivido en sus etapas como futbolista, en Brescia y en Roma.
La parte negativa es que ahora mismo Italia carece de futbolistas para configurar un equipo que permita garantizar el regreso a la élite. La crisis de futbolistas de rango y desequilibrantes resulta una evidencia que se muestra también en las competiciones de clubs. Y la presión en Italia es alta. Cabe recordar también que mantiene un vínculo contractual con el grupo del Manchester City por un año más, aunque no sería un impedimento.
Los tiempos tampoco juegan a favor del sueño de la federación italiana. Necesita cubrir la vacante de inmediato y las prisas no suelen agradar a Guardiola, y menos en estos momentos. El máximo dirigente federativo aseguró que el sustituto de Gattuso llegará en un plazo breve. En septiembre debe disputar la selección sus próximos partidos oficiales, en la Liga de Naciones.
Así que es normal que el presidente de la FIGC dijera en el programa de televisión que, además de Guardiola, entre los candidatos figuran también Roberto Mancini, último técnico que conquistó un título con la selección italiana al ganar la Eurocopa de 2020 (celebrada en 2021), y Andrea Pirlo, que entrena en Dubái, aunque precisó que no son los únicos aspirantes al cargo. También formaría parte de la lista Antonio Conte, quien acaba de salir del Nápoles y está en el paro.
Diario de Mallorca – Deportes
