A lo largo del año hemos visto como el precio del combustible se ha encarecido drásticamente. Tal es el caso, que la gasolina y el diésel presentó una subida del 33,2% y 27,5% desde que empezase a subir en el mes de marzo. El gasóleo C, para estufas y calderas, el gasóleo C, se ha encarecido en España cerca de un 80 por ciento en lo que va de año. A comienzos de 2026 costaba unos 0,84 euros por litro y a finales de septiembre ya rondaba los 1,51 euros.
El precio del gasóleo C en máximos históricos
El precio del gasóleo C, el combustible que utilizan las calderas y estufas de gasóleo, ha vuelto a subir en España en las últimas semanas, justo cuando comienza la temporada de calefacción. Tras un inicio de otoño con oscilaciones, el precio medio nacional se sitúa en torno a 1,45 euros por litro con impuestos, aunque la factura final puede variar mucho según la comunidad autónoma y la distribuidora.
Según el Boletín Petrolero europeo, el precio medio del gasóleo de calefacción en España alcanzó los 1,445 euros por litro en la semana del 12 de octubre. Aunque en la última semana se produjo un pequeño descenso del 3,3 por ciento, la evolución del último mes sigue siendo claramente alcista, con un aumento cercano al 3 por ciento respecto a mediados de septiembre.
La subida se nota especialmente al rellenar el depósito. Un pedido de 500 litros puede costar ahora alrededor de 725 euros, frente a los aproximadamente 454 euros que costaba hace un año, cuando el litro se situaba por debajo de 0,91 euros. La diferencia supera los 270 euros por carga, una cantidad que puede encarecer de forma notable la calefacción de una vivienda durante todo el invierno.
El encarecimiento responde al mismo contexto que ha elevado los precios de los combustibles en general. El conflicto en Irán ha generado un shock energético que ha empujado al alza los carburantes y los combustibles de calefacción, contribuyendo también a que la inflación española alcanzara el 4,9 por ciento interanual en septiembre.
¿Y las ayudas del Estado al precio del combustible?
El gasóleo C no se beneficia de la rebaja de 20 céntimos por litro aplicada al gasóleo de automoción, ya que esa medida afecta a los carburantes de vehículos. Por eso, quienes dependen de una caldera o una estufa de gasóleo no han visto un alivio equivalente en su factura.
El precio final depende de varios factores. Además de la evolución internacional del petróleo, influyen los costes de transporte, el volumen pedido, la zona geográfica y la política comercial de cada distribuidora. Por ello, dos hogares de la misma provincia pueden recibir presupuestos bastante distintos para el mismo depósito.
Con el frío todavía por llegar, los expertos recomiendan comparar varias ofertas antes de realizar un pedido grande. La diferencia entre proveedores puede ser significativa y, en un contexto de precios elevados, planificar la compra con antelación puede ayudar a evitar pagar el máximo en plena temporada invernal.
Este año el Gasóleo C se ha visto fuertemente afectado con un incremento de hasta un 80 % en lo que va de año
A lo largo del año hemos visto como el precio del combustible se ha encarecido drásticamente. Tal es el caso, que la gasolina y el diésel presentó una subida del 33,2% y 27,5% desde que empezase a subir en el mes de marzo. El gasóleo C, para estufas y calderas, el gasóleo C, se ha encarecido en España cerca de un 80 por ciento en lo que va de año. A comienzos de 2026 costaba unos 0,84 euros por litro y a finales de septiembre ya rondaba los 1,51 euros.
El precio del gasóleo C en máximos históricos
El precio del gasóleo C, el combustible que utilizan las calderas y estufas de gasóleo, ha vuelto a subir en España en las últimas semanas, justo cuando comienza la temporada de calefacción. Tras un inicio de otoño con oscilaciones, el precio medio nacional se sitúa en torno a 1,45 euros por litro con impuestos, aunque la factura final puede variar mucho según la comunidad autónoma y la distribuidora.
Según el Boletín Petrolero europeo, el precio medio del gasóleo de calefacción en España alcanzó los 1,445 euros por litro en la semana del 12 de octubre. Aunque en la última semana se produjo un pequeño descenso del 3,3 por ciento, la evolución del último mes sigue siendo claramente alcista, con un aumento cercano al 3 por ciento respecto a mediados de septiembre.
La subida se nota especialmente al rellenar el depósito. Un pedido de 500 litros puede costar ahora alrededor de 725 euros, frente a los aproximadamente 454 euros que costaba hace un año, cuando el litro se situaba por debajo de 0,91 euros. La diferencia supera los 270 euros por carga, una cantidad que puede encarecer de forma notable la calefacción de una vivienda durante todo el invierno.
El encarecimiento responde al mismo contexto que ha elevado los precios de los combustibles en general. El conflicto en Irán ha generado un shock energético que ha empujado al alza los carburantes y los combustibles de calefacción, contribuyendo también a que la inflación española alcanzara el 4,9 por ciento interanual en septiembre.
¿Y las ayudas del Estado al precio del combustible?
El gasóleo C no se beneficia de la rebaja de 20 céntimos por litro aplicada al gasóleo de automoción, ya que esa medida afecta a los carburantes de vehículos. Por eso, quienes dependen de una caldera o una estufa de gasóleo no han visto un alivio equivalente en su factura.
El precio final depende de varios factores. Además de la evolución internacional del petróleo, influyen los costes de transporte, el volumen pedido, la zona geográfica y la política comercial de cada distribuidora. Por ello, dos hogares de la misma provincia pueden recibir presupuestos bastante distintos para el mismo depósito.
Con el frío todavía por llegar, los expertos recomiendan comparar varias ofertas antes de realizar un pedido grande. La diferencia entre proveedores puede ser significativa y, en un contexto de precios elevados, planificar la compra con antelación puede ayudar a evitar pagar el máximo en plena temporada invernal.
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