Al menos ocho niños y un profesor han muerto este miércoles en un tiroteo registrado en una escuela de enseñanza media (10-14 años) de Kahramanmaras, en el sur de Turquía. El presunto atacante es un alumno de octavo curso, de 14 años, que posteriormente se ha pegado un tiro, según informó el delegado provincial del Gobierno, Mükerrem Ünlüer, en declaraciones a las televisiones turcas. Se trata del segundo tiroteo en una escuela turca en apenas 48 horas: el martes, un adolescente abrió fuego en un liceo de Sanliurfa (sudeste de Turquía), hiriendo a 16 personas. Después, se suicidó.
Otro ataque similar dejó el martes 16 heridos en un instituto del país euroasiático
Al menos ocho niños y un profesor han muerto este miércoles en un tiroteo registrado en una escuela de enseñanza media (10-14 años) de Kahramanmaras, en el sur de Turquía. El presunto atacante es un alumno de octavo curso, de catorce años, que posteriormente se ha pegado un tiro, según informó el delegado provincial del Gobierno, Mükerrem Ünlüer, en declaraciones a las televisiones turcas. Se trata del segundo tiroteo en una escuela turca en apenas 48 horas: el martes, un adolescente abrió fuego en un liceo de Sanliurfa (sudeste de Turquía), hiriendo a 16 personas. Después, se suicidó.
Ünlüer explicó que el atacante de Kahramanmaras penetró en la escuela armado con cinco pistolas y siete cargadores pertenecientes a su padre –un antiguo miembro de las fuerzas de seguridad– y abrió fuego en dos aulas de quinto curso (10-11 años). Posteriormente, explicó el delegado del Gobierno, el adolescente “se disparó a sí mismo”, aunque, puntualizó, no se sabe aún si fue de forma accidental, fruto del “caos” de la situación o “un acto deliberado”.
“Ha tiroteado a toda el aula. Disparaba sin parar. Cambiaba el cargador y seguía disparando”, ha explicado Ünal Ates, dirigente local del partido opositor CHP, al diario Cumhuriyet, citando testimonios de funcionarios que presenciaron el tiroteo.
Los disparos se oyeron por todo el barrio, según testigos citados por la cadena NTV, lo que llevó a los padres a acudir al colegio para ver qué sucedía. Mientras la policía intervenía para intentar detener la masacre, el patio se llenó de progenitores tratando de averiguar qué había pasado con sus hijos, lo que llevó a escenas de tensión. Numerosas ambulancias fueron desplazadas al lugar y las televisiones turcas mostraron imágenes de cuerpos cubiertos y de personas heridas siendo evacuadas.
El titular de Interior, Mustafa Çiftçi, que se ha desplazado a la zona junto a otros tres ministros del Gobierno turco, informó de que trece personas permanecen hospitalizadas, de las cuales seis están en cuidados intensivos. Cuatro fiscales han sido encargados de la investigación del caso, en la que se ha detenido ya al padre del atacante, un inspector jefe de Policía retirado. Preguntado por los periodistas sobre qué tipo de disposiciones se barajan para prevenir más ataques, el ministro Çiftçi se limitó a decir que “se tomarán medidas”, sin especificar cuáles.
Apenas unas horas antes del nuevo tiroteo, en un discurso ante su grupo parlamentario, el presidente Recep Tayyip Erdogan había anunciado que una persona ha sido detenida en relación con el ataque del martes y cuatro funcionarios han sido apartados de sus funciones. “Quienes sean negligentes y culpables rendirán cuentas”, prometió.
El atacante en este caso era un antiguo estudiante del instituto, nacido en 2007, que había abandonado el colegio en noveno curso para estudiar a distancia. Según los medios turcos, en los días anteriores al ataque, publicó mensajes amenazantes en redes sociales, lo que fue denunciado por la dirección del centro a la Policía, que, sin embargo, no llegó a tomar medidas. Tampoco había vigilantes en la puerta, por lo que el atacante pudo entrar en la escuela con una escopeta semioculta en una bolsa poco antes de que terminase el recreo.
“No dijo nada. Simplemente, entró y empezó a disparar. Cuatro o cinco veces. Dos personas resultaron heridas, luego se dirigió al aula contigua. Nos tiramos al suelo, luego dos compañeros saltaron por la ventana”, explicó uno de los estudiantes heridos, citado por la prensa local. El delegado del Gobierno en Sanliurfa, Hasan Sildak, explicó que los agentes de policía que acudieron al instituto procedieron a la evacuación del centro y lograron rodear al atacante, hasta que, viéndose perdido, “se quitó la vida”. Nueve de los heridos siguen hospitalizados, y al menos dos profesores se encuentran en estado grave.

Organizaciones de la sociedad civil han alertado del aumento de armas con y sin licencia en Turquía durante la última década. Según datos de la Fundación Umut, en 2025 se produjeron 3.422 incidentes de violencia con armas, en su mayoría de fuego, en los que murieron 2.225 personas.
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