El trabajo de los camioneros está condicionado por una serie de factores que hacen difícil saber con exactitud a qué hora terminará cada jornada. El tráfico, los tiempos de espera en los almacenes o las características de la mercancía pueden alterar los planes previstos y convertir la hora de llegada a casa en una auténtica incógnita.
Así lo ha explicado Ainhoa, una joven camionera española, al hablar de las condiciones laborales del sector del transporte. La trabajadora considera que plantear el empleo en términos de un horario convencional puede llevar a equívocos. «Me parece un error estar pensando en horarios», señala.
En base a sus declaraciones, el tipo de remolque y la mercancía transportada pueden determinar incluso si la actividad se desarrolla principalmente durante el día o por la noche, por lo que considera importante conocer estas circunstancias antes de incorporarse a una empresa.
Los factores que impiden saber cuándo termina la jornada
Uno de los principales problemas para establecer una hora exacta de finalización es que buena parte de la jornada depende de elementos que el conductor no puede controlar. «No podemos controlar el tráfico», apunta Ainhoa, que también menciona las horas de carga y descarga en los almacenes como otro de los factores que pueden terminar modificando los tiempos previstos.
Por este motivo, un camionero puede hacerse una idea aproximada de cuándo comienza su jornada, pero no tener la misma certeza sobre cuándo podrá regresar a casa. «Tú puedes saber aproximadamente la hora que sales, pero la que llegas es siempre incierta», explica. Una incertidumbre que, según relata, también puede afectar a la vida personal del trabajador, ya que dificulta organizar planes fuera del trabajo.
Ainhoa cuenta que durante una etapa en la que realizaba repartos y recogidas podía quedarse parada durante varias horas y después continuar con la jornada. «Me quedaba parada mediodía, tres horas y luego hacía las 15», recuerda.
El tacógrafo sigue registrando la actividad aunque el camión esté parado
Ainhoa se ha detenido unos pocos segundos en abordar una cuestión por la que ha asegurado que varias personas se sienten confusas, sobre todo en el bando de quienes desconocen el sector. Es aquí donde entra en juego el tacógrafo. El dispositivo registra los tiempos de actividad y descanso de los conductores, por lo que el hecho de que el camión permanezca detenido no significa necesariamente que el trabajador pueda considerar que su jornada ya ha terminado.
«Hay gente que se piensa que porque tengamos el camión parado el tacógrafo no está contando horas, pero sí está contando 15 horas de disponibilidad», sostiene.
Por ello, y teniendo en cuenta todas estas variables, Ainoa ha querido insistir en que el problema está en lo inesperado, en las circunstancias que no se pueden controlar, ni siquiera el mejor camionero del mundo. En este sentido, «no vas a tener un horario fijo, que vas a saber cuándo empiezas, no vas a saber cuándo acabas», concluye.
El tráfico, las esperas durante las cargas y descargas y las características de cada servicio pueden alterar por completo la planificación diaria de los conductores
El trabajo de los camioneros está condicionado por una serie de factores que hacen difícil saber con exactitud a qué hora terminará cada jornada. El tráfico, los tiempos de espera en los almacenes o las características de la mercancía pueden alterar los planes previstos y convertir la hora de llegada a casa en una auténtica incógnita.
Así lo ha explicado Ainhoa, una joven camionera española, al hablar de las condiciones laborales del sector del transporte. La trabajadora considera que plantear el empleo en términos de un horario convencional puede llevar a equívocos. «Me parece un error estar pensando en horarios», señala.
En base a sus declaraciones, el tipo de remolque y la mercancía transportada pueden determinar incluso si la actividad se desarrolla principalmente durante el día o por la noche, por lo que considera importante conocer estas circunstancias antes de incorporarse a una empresa.
Los factores que impiden saber cuándo termina la jornada
Uno de los principales problemas para establecer una hora exacta de finalización es que buena parte de la jornada depende de elementos que el conductor no puede controlar. «No podemos controlar el tráfico», apunta Ainhoa, que también menciona las horas de carga y descarga en los almacenes como otro de los factores que pueden terminar modificando los tiempos previstos.
Por este motivo, un camionero puede hacerse una idea aproximada de cuándo comienza su jornada, pero no tener la misma certeza sobre cuándo podrá regresar a casa. «Tú puedes saber aproximadamente la hora que sales, pero la que llegas es siempre incierta», explica. Una incertidumbre que, según relata, también puede afectar a la vida personal del trabajador, ya que dificulta organizar planes fuera del trabajo.
Ainhoa cuenta que durante una etapa en la que realizaba repartos y recogidas podía quedarse parada durante varias horas y después continuar con la jornada. «Me quedaba parada mediodía, tres horas y luego hacía las 15», recuerda.
El tacógrafo sigue registrando la actividad aunque el camión esté parado
Ainhoa se ha detenido unos pocos segundos en abordar una cuestión por la que ha asegurado que varias personas se sienten confusas, sobre todo en el bando de quienes desconocen el sector. Es aquí donde entra en juego el tacógrafo. El dispositivo registra los tiempos de actividad y descanso de los conductores, por lo que el hecho de que el camión permanezca detenido no significa necesariamente que el trabajador pueda considerar que su jornada ya ha terminado.
«Hay gente que se piensa que porque tengamos el camión parado el tacógrafo no está contando horas, pero sí está contando 15 horas de disponibilidad», sostiene.
Por ello, y teniendo en cuenta todas estas variables, Ainoa ha querido insistir en que el problema está en lo inesperado, en las circunstancias que no se pueden controlar, ni siquiera el mejor camionero del mundo. En este sentido, «no vas a tener un horario fijo, que vas a saber cuándo empiezas, no vas a saber cuándo acabas», concluye.
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