Una trabajadora ha conseguido una indemnización de 40.000 euros y el derecho al paro después de abandonar su puesto por los reiterados retrasos en el pago de su nómina. El caso, difundido por el abogado laboralista Juanma Lorente en su cuenta de TikTok, evidencia una vía legal que permite a los empleados rescindir su contrato y percibir una compensación económica cuando la empresa incumple con el pago puntual de sus salarios.
Según explica el letrado, esta opción está recogida en el Estatuto de los Trabajadores.
Lorente detalla que la ley permite al empleado darse por despedido cuando la empresa incurre en retrasos prolongados. En concreto, si en un periodo de un año se producen retrasos de más de diez días en el cobro de la nómina durante al menos seis meses, el trabajador puede ejercer esta opción. El abogado subraya que esta circunstancia es fácilmente comprobable ante un juzgado revisando las fechas de ingreso en la cuenta bancaria.
Los requisitos legales para la extinción del contrato
El fundamento se encuentra en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, que contempla la extinción del contrato por incumplimientos graves del empresario, entre ellos el retraso en el pago de los salarios. Según Lorente, la acumulación de estos retrasos superiores a diez días a lo largo de seis meses es suficiente. El abogado afirma que ha presentado «muchísimas demandas de este tipo» y que la mayoría prosperan, ya que los tribunales verifican el incumplimiento de forma objetiva a través de los extractos bancarios.
Además de la indemnización, el trabajador mantiene su derecho a percibir la prestación por desempleo, al considerarse una extinción por causas ajenas a su voluntad. La cuantía de la indemnización asciende a 33 días de salario por año trabajado, lo que ha resultado en los 40.000 euros logrados. El letrado destaca que esta opción también es válida cuando la empresa acumula tres nóminas sin pagar.
El procedimiento y las consecuencias para el trabajador
El abogado recomienda a los empleados que no aguanten este tipo de prácticas y que conozcan sus derechos. La comprobación del retraso es sencilla: el juzgado examina las fechas de ingreso y, si se constata el incumplimiento, la empresa queda obligada a abonar la indemnización y el trabajador podrá acceder al paro. Lorente incide en que los tribunales suelen fallar a favor del empleado cuando se dan las condiciones establecidas por la ley.
El letrado anima a quienes sufran retrasos en sus nóminas a consultar con un especialista y a no resignarse. «Entiendo que nadie quiere estar en un sitio donde le pagan así de tarde«, concluye Lorente, quien ofrece asesoramiento en sus redes sociales.
El abogado laboralista Juanma Lorente explica en un tiktok que los retrasos reiterados en el pago de nóminas pueden justificar la extinción del contrato con derecho a indemnización y prestación por desempleo
Una trabajadora ha conseguido una indemnización de 40.000 euros y el derecho al paro después de abandonar su puesto por los reiterados retrasos en el pago de su nómina. El caso, difundido por el abogado laboralista Juanma Lorente en su cuenta de TikTok, evidencia una vía legal que permite a los empleados rescindir su contrato y percibir una compensación económica cuando la empresa incumple con el pago puntual de sus salarios.
Según explica el letrado, esta opción está recogida en el Estatuto de los Trabajadores.
Lorente detalla que la ley permite al empleado darse por despedido cuando la empresa incurre en retrasos prolongados. En concreto, si en un periodo de un año se producen retrasos de más de diez días en el cobro de la nómina durante al menos seis meses, el trabajador puede ejercer esta opción. El abogado subraya que esta circunstancia es fácilmente comprobable ante un juzgado revisando las fechas de ingreso en la cuenta bancaria.
Los requisitos legales para la extinción del contrato
El fundamento se encuentra en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, que contempla la extinción del contrato por incumplimientos graves del empresario, entre ellos el retraso en el pago de los salarios. Según Lorente, la acumulación de estos retrasos superiores a diez días a lo largo de seis meses es suficiente. El abogado afirma que ha presentado «muchísimas demandas de este tipo» y que la mayoría prosperan, ya que los tribunales verifican el incumplimiento de forma objetiva a través de los extractos bancarios.
Además de la indemnización, el trabajador mantiene su derecho a percibir la prestación por desempleo, al considerarse una extinción por causas ajenas a su voluntad. La cuantía de la indemnización asciende a 33 días de salario por año trabajado, lo que ha resultado en los 40.000 euros logrados. El letrado destaca que esta opción también es válida cuando la empresa acumula tres nóminas sin pagar.
El procedimiento y las consecuencias para el trabajador
El abogado recomienda a los empleados que no aguanten este tipo de prácticas y que conozcan sus derechos. La comprobación del retraso es sencilla: el juzgado examina las fechas de ingreso y, si se constata el incumplimiento, la empresa queda obligada a abonar la indemnización y el trabajador podrá acceder al paro. Lorente incide en que los tribunales suelen fallar a favor del empleado cuando se dan las condiciones establecidas por la ley.
El letrado anima a quienes sufran retrasos en sus nóminas a consultar con un especialista y a no resignarse. «Entiendo que nadie quiere estar en un sitio donde le pagan así de tarde«, concluye Lorente, quien ofrece asesoramiento en sus redes sociales.
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