La compra de una vivienda es cada vez más complicado debido a los altos precios. Además, hay que tener en cuenta que al iniciar el proceso es necesario realizar un desembolso del 30% del precio total del inmueble. Contar con 30.000 euros ahorrados en España no te permite comprar una vivienda en ninguna capital de provincia, según los últimos datos publicados por la plataforma pisos.com.
Si la cifra aumenta a 40.000 euros, cinco ciudades permiten convertirse en propietario. Jaén se postula como la opción más asequible del país, donde se necesitan 34.320 euros de ahorro previo. Le siguen Zamora, con 35.244 euros, Cáceres, con 39.374 euros, Ciudad Real, con 39.525 euros, y Ávila, 39.702 euros, quedan dentro del alcance.
Con 50.000 euros ahorrados hace que el número de capitales accesibles ascienda a 21. A las anteriores se suman Lleida, Huelva, Lugo, Castellón de la Plana, Palencia, Ourense, Córdoba, Almería, León, Cuenca, Badajoz, Murcia, Huesca, Teruel, Albacete y Tarragona.
Hay que tener en cuenta que la inmensa mayoría de las capitales accesibles con estas cantidades pertenecen a la llamada España vaciada o a mercados de interior con menor actividad económica. Teruel, Huesca, Cuenca, Ávila, Zamora, León, Palencia, Lugo u Ourense figuran entre las ciudades donde el ahorro es suficiente. Mientras tanto, los grandes polos de empleo, como son Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Sevilla, quedan sistemáticamente fuera del mapa. El comprador con recursos limitados se ve abocado a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales.
En este contexto, el portavoz y director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, ha señalado que «el ahorro alcanza justo allí donde el empleo escasea y el dinamismo económico es menor, mientras que se queda corto donde se concentran las oportunidades laborales».
Además, ha advertido de que «los compradores con recursos limitados se ven abocados a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales».
El análisis también apunta la dificultad de quienes buscan emanciparse, pues el elevado precio del alquiler imposibilita el ahorro de los más jóvenes, lo que retrasa cada vez más el momento de que llegue la compra. «Pedirle a un joven que vive de alquiler que reúna 50.000 euros es, en la práctica, pedirle un imposible: la renta mensual se lleva buena parte de la nómina y deja un margen mínimo. Sin una ayuda familiar o una herencia detrás, la cuenta no sale por mucho que se apriete el cinturón», advierte el portavoz.
La mayor parte de ciudades accesibles se encuentran en puntos de la España vaciada o con menor actividad económica
La compra de una vivienda es cada vez más complicado debido a los altos precios. Además, hay que tener en cuenta que al iniciar el proceso es necesario realizar un desembolso del 30% del precio total del inmueble. Contar con 30.000 euros ahorrados en España no te permite comprar una vivienda en ninguna capital de provincia, según los últimos datos publicados por la plataforma pisos.com.
Si la cifra aumenta a 40.000 euros, cinco ciudades permiten convertirse en propietario. Jaén se postula como la opción más asequible del país, donde se necesitan 34.320 euros de ahorro previo. Le siguen Zamora, con 35.244 euros, Cáceres, con 39.374 euros, Ciudad Real, con 39.525 euros, y Ávila, 39.702 euros, quedan dentro del alcance.
Con 50.000 euros ahorrados hace que el número de capitales accesibles ascienda a 21. A las anteriores se suman Lleida, Huelva, Lugo, Castellón de la Plana, Palencia, Ourense, Córdoba, Almería, León, Cuenca, Badajoz, Murcia, Huesca, Teruel, Albacete y Tarragona.
Hay que tener en cuenta que la inmensa mayoría de las capitales accesibles con estas cantidades pertenecen a la llamada España vaciada o a mercados de interior con menor actividad económica. Teruel, Huesca, Cuenca, Ávila, Zamora, León, Palencia, Lugo u Ourense figuran entre las ciudades donde el ahorro es suficiente. Mientras tanto, los grandes polos de empleo, como son Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Sevilla, quedan sistemáticamente fuera del mapa. El comprador con recursos limitados se ve abocado a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales.
En este contexto, el portavoz y director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, ha señalado que «el ahorro alcanza justo allí donde el empleo escasea y el dinamismo económico es menor, mientras que se queda corto donde se concentran las oportunidades laborales».
Además, ha advertido de que «los compradores con recursos limitados se ven abocados a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales».
El análisis también apunta la dificultad de quienes buscan emanciparse, pues el elevado precio del alquiler imposibilita el ahorro de los más jóvenes, lo que retrasa cada vez más el momento de que llegue la compra. «Pedirle a un joven que vive de alquiler que reúna 50.000 euros es, en la práctica, pedirle un imposible: la renta mensual se lleva buena parte de la nómina y deja un margen mínimo. Sin una ayuda familiar o una herencia detrás, la cuenta no sale por mucho que se apriete el cinturón», advierte el portavoz.
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