Por primera vez en varias semanas, una rueda de prensa de Xabi Alonso ha terminado sin que nadie le pregunte por su futuro, por la hipótesis de un cese inminente. La inminencia de la Supercopa (próximo jueves, contra el Atlético), despoja al partido de este domingo en el Bernabéu ante el Betis (16.15 horas) de la etiqueta de ‘match ball’. Por primera vez en varias semanas, una rueda de prensa de Xabi Alonso ha terminado sin que nadie le pregunte por su futuro, por la hipótesis de un cese inminente. La inminencia de la Supercopa (próximo jueves, contra el Atlético), despoja al partido de este domingo en el Bernabéu ante el Betis (16.15 horas) de la etiqueta de ‘match ball’.
Por primera vez en varias semanas, una rueda de prensa de Xabi Alonso ha terminado sin que nadie le pregunte por su futuro, por la hipótesis de un cese inminente. La inminencia de la Supercopa (próximo jueves, contra el Atlético), despoja al partido de este domingo en el Bernabéu ante el Betis (16.15 horas) de la etiqueta de ‘match ball’.
Una mera tregua temporal que el entrenador del Real Madrid tendrá que afrontar sin Kylian Mbappé, al que se le diagnosticó en Nochevieja una lesión de rodilla que seguramente le aparte también del derbi madrileño de Riad. «Veremos, vamos a ir apurando los plazos, es mucho de sensaciones», se ha limitado a evaluar este sábado, manteniendo la nebulosa sobre la situación de su pichichi.

Para el duelo de este domingo, podría regresar Carvajal, que lleva dos días entrenando con el grupo, y es duda Huijsen, ausente del entrenamiento de este sábado por precaución. «Mañana decidiremos», ha dicho el técnico sobre ambos futbolistas. Quienes no estarán disponibles, además de Mbappé, serán los lesionados Trent y Militao, un Brahim que está disputando la Copa África y Endrick, ya en Lyon hasta el final de la temporada.
No se prevén más movimientos en la plantilla blanca más allá del delantero brasileño, pero Xabi Alonso no cierra la puerta a incorporaciones, en una declaración que se mueve entre el lugar común y el ruego encubierto a la directiva, porque la repitió dos veces. «Nuestra obligación es estar atentos a poder mejorar si surgen posibilidades o necesidades puntuales. Trabajo con la plantilla que tenemos, es mi trabajo y mi deber exprimirla y ser lo más eficaz posible», ha explicado el preparador vasco.

Alonso desechó la oportunidad de brindar un apoyo cerrado a Vinícius tras los pitos que escuchó en el último partido de 2025, el del Sevilla. «Tenemos que dar para recibir, contagiar esas ganas que necesitamos, ese ritmo. Si eso fluye en ambas direcciones, disfrutaremos», se ha limitado a señalar cuando le han preguntado si quería lanzar un mensaje a la afición en relación al brasileño. Significativo, una vez más.
Sin Mbappé, Vinícius está obligado a dar un paso al frente. Las opciones para acompañarle pasan por alinear a Gonzalo o por modificar la posición de un Rodrygo renacido en el mes de diciembre. «Puede jugar en cualquier posición de la delantera, acabó el año en un buen momento, con muy buenas sensaciones», ha apuntado Xabi sobre ‘Rodry‘, su nuevo soldado de confianza.
Diario de Mallorca – Deportes
