Vollering gana el Tour con Blasi en una exitosa quinta plaza y Mavi García, vigésima

Demi Vollering ganó este domingo el Tour 2026 con autoridad en una carrera que se ha convertido en un éxito indiscutible para Paula Blasi que acabó la prueba en quinta posición, a pesar de acudir de gregaria y tener que trabajar para su jefa de filas, la italiana Elisa Longo Borghini, una corredora veterana de 34 años, que finalizó en tercera posición, beneficiada por la caída de la suiza Marlen Reusser, que dejó al Movistar sin el podio con el que soñaban. Demi Vollering ganó este domingo el Tour 2026 con autoridad en una carrera que se ha convertido en un éxito indiscutible para Paula Blasi que acabó la prueba en quinta posición, a pesar de acudir de gregaria y tener que trabajar para su jefa de filas, la italiana Elisa Longo Borghini, una corredora veterana de 34 años, que finalizó en tercera posición, beneficiada por la caída de la suiza Marlen Reusser, que dejó al Movistar sin el podio con el que soñaban.  

Demi Vollering ganó este domingo el Tour 2026 con autoridad en una carrera que se ha convertido en un éxito indiscutible para Paula Blasi que acabó la prueba en quinta posición, a pesar de acudir de gregaria y tener que trabajar para su jefa de filas, la italiana Elisa Longo Borghini, una corredora veterana de 34 años, que finalizó en tercera posición, beneficiada por la caída de la suiza Marlen Reusser, que dejó al Movistar sin el podio con el que soñaban.

En la etapa, de 99’2 kilómetros con salida y llegada en Niza, la mallorquina Mavi García (UAE Team) entró en el puesto 44, a 18:08 de Vollering, lo que le hizo perder un par de puesto en la general y acabar el Tour en la vigésima posición, a 41:50 de la líder.

Vollering ganó su segundo Tour, una carrera en la que ha sido primera o segunda desde 2022, cuando ASO recuperó la ronda francesa femenina. La ciclista polaca Katia Niewiadoma reventó la última etapa con un trabajo de eliminación de su equipo. A falta de 60 kilómetros para la última meta sólo 12 corredoras resistían en cabeza de carrera.

Se subió cuatro veces el col d’Eze, la última por su vertiente más dura y allí fue donde Niewiadoma -segunda de la general- atacó. Sólo la pudo seguir Vollering que al final remató a su rival polaca y llegó a Niza en solitario. En la capital de la Costa Azul celebró la victoria por anticipado y pudo demostrar que era la número uno del mundo. Cuando gana lo hace de forma parecida a Tadej Pogacar, al que se le vio en la carretera animando a su pareja, la ciclista eslovena Urska Zigart.

Blasi terminó la última etapa en segunda posición y eso que tuvo que volver a trabajar de gregaria para Longo Borghini. Superó por fuerza en la general a la francesa Cedrine Kerbaol y por el accidente a la suiza Reusser.

Una quinta plaza corriendo atada por exigencia del guion de su equipo es una hazaña. De hecho, el único día que gozó de libertad absoluta fue en la contrarreloj porque el UAE necesita a tres ciclistas puntuando por equipo para garantizarse la clasificación por escuadras, que permitió a la catalana subir al podio de Niza.

En el Tour sólo se han visto cosas buenas de Blasi. Obediencia firme a su equipo, a pesar de que no eran las mejores circunstancias para ella. Pero, con 23 años, de cara al futuro, no podía presentarse como una ciclista rebelde. Hay que saber estar siempre en cada sitio, aunque no guste la silla que se ocupa.

Aprobó sobrada en la contrarreloj. Nunca había disputado una etapa de estas características de carácter internacional. Subió el Ventoux entre las mejores y sólo flojeó en la etapa entre viñedos de Beaujolais porque fue el día de mayor sacrificio para su equipo. Debutar en el Tour a su edad y acabar quinta la sitúa en la élite del ciclismo femenino como lleva demostrando desde que ganó la Amstel Gold Race, luego la Vuelta y finalmente la Volta, victorias que antes del Tour la catapultaron al número dos del ranking mundial por detrás de la intratable Vollering.

Evidentemente tiene que mejorar y trabajar en el margen de superación que tiene. Lleva apenas un año como ciclista después de haberse dedicado a otros menesteres deportivos como el atletismo, el triatlón y el fútbol. Nunca había corrido el Tour, pero es una joya como corredora, la mejor deportista catalana y española a título individual, aunque ahora debe estudiar bien dónde corre la próxima temporada.

Le queda un año de contrato con el UAE, equipo al que sigue ligada por una cláusula de rescisión que según diversas fuentes asciende a 100.000 euros. El Movistar es el equipo mejor situado para ficharla, con ventaja, frente a un Lidl-Trek que también ha pujado por ella, pero que desde junio ya la ha dado por perdida. El conjunto de Telefónica, que busca una líder local, le ha prometido el calendario que quiera correr y como líder de la escuadra, algo que no ha encontrado en el UAE.

El Mundial de Montreal, en la última semana de septiembre, será la próxima cita internacional de Blasi adonde llegará reforzada por su brillante actuación en el Tour. Hay madera de campeona en sus piernas. Y también en su cabeza.

 Diario de Mallorca – Deportes

Más Noticias