Vedat Muriqi se vistió de rey para triunfar en la locura de Son Moix. Su primer triplete con el Mallorca sirvió para derrotar al Athletic (3-2) y sellar, al fin, el primer triunfo de 2026. Leo Román sostuvo al equipo hasta el último minuto y esta vez el VAR, como no sucedió en Vallecas, sonrió a los bermellones con dos penaltis que necesitaron cinco minutos de revisión cada uno y que enfurecieron a los visitantes, que vieron tres rojas. Vedat Muriqi se vistió de rey para triunfar en la locura de Son Moix. Su primer triplete con el Mallorca sirvió para derrotar al Athletic (3-2) y sellar, al fin, el primer triunfo de 2026. Leo Román sostuvo al equipo hasta el último minuto y esta vez el VAR, como no sucedió en Vallecas, sonrió a los bermellones con dos penaltis que necesitaron cinco minutos de revisión cada uno y que enfurecieron a los visitantes, que vieron tres rojas.
Vedat Muriqi se vistió de rey para triunfar en la locura de Son Moix. Su primer triplete con el Mallorca sirvió para derrotar al Athletic (3-2) y sellar, al fin, el primer triunfo de 2026. Leo Román sostuvo al equipo hasta el último minuto y esta vez el VAR, como no sucedió en Vallecas, sonrió a los bermellones con dos penaltis que necesitaron cinco minutos de revisión cada uno y que enfurecieron a los visitantes, que vieron tres rojas.
Daba igual cómo llegase, pero el Mallorca necesitaba ganar como fuese. De la peor semana a irse con un triunfo que permite alejarse en cuatro puntos del descenso, a falta de lo que haga el Valencia. A pesar de desperdiciar dos goles encajando otros dos tantos tres minutos después, consiguió sellar una victoria de incalculable valor.
Y eso que el primer tiempo tuvo de todo. Y es que es complicado entender cómo en una primera parte en la que dos chispazos, uno de jugada y otro de penalti, le habían puesto por delante en el marcador ante el Athletic, habían sido contrarrestados ambos a los tres minutos. Así es imposible.
Para entender por qué el choque se marchaba con empate a dos en el descanso había que mirar a las defensas. A la de ambos equipos. Como flanes y con falta de ayudas por todos los sitios. Nico se comió a Mateu Jaume como quiso y nadie metió mano para reforzar ese costado. Y si no llega a ser por Leo Román, el marcador habría sido más abultado.
Lato fue la gran novedad de Arrasate en el once. Toque de atención a Mojica, que ya tocaba, y doble punta con Mateo Joseph y Muriqi. Y la idea salió fenomenal al inicio.
Un pase en largo de Kumbulla lo peinó Darder. Mateo Joseph, de tacón y al espacio, se la devolvió al de Artà, que condujo treinta metros sin oposición. Su pase encontró a Muriqi que, tras controlar, batió a Unai Simón con un disparo cruzado con la derecha.
Era el minuto 4 y la alegría llegaba a Son Moix, prácticamente inesperada. Pero solo duró tres minutos. El tiempo que tardó Guruzeta en aprovecharse de que Valjent había salido de zona para filtrar un pase al espacio para que Unai Gómez pusiera el empate en el marcador.
Jarro de agua fría en Son Moix y vuelta a empezar. Bueno, ni eso, porque el Mallorca se parapetó atrás y se dedicó a reaccionar al juego del Athletic, no a llevar la iniciativa en ningún momento.
La figura de Leo Román se agrandó en los siguientes veinte minutos. El de Ibiza cuajó quizá su mejor partido con tres grandes paradas a Guruzeta, Galarreta y Unai Gómez.
Los bermellones, por su parte, se limitaban a enviar balones en largo y buscar la prolongación. Hasta que en el minuto 36, un pase filtrado de Virgili llegó a Mateo Joseph. Su centro pegó en Paredes y el rechace, que iba directo a Muriqi, lo interceptó Vivian con el brazo. Un penalti de libro. Tonto, pero de los que se pitan ahora. Tuvieron que pasar casi cuatro minutos para que Guzmán Mansilla parase el juego, escuchara al VAR, acudiese al monitor y decretase la pena máxima.
Muriqi ejecutó el penalti, detenido por Unai, pero el rechace lo metió el propio delantero para volver a adelantar al Mallorca. Otra explosión de alegría, pero efímera, porque de nuevo a los tres minutos la defensa bermellona hizo aguas y volvió a encajar otro gol. Pase al hueco a Unai, recorte sobre Samu y dejada atrás para que Nico, con Mateu Jaume llegando tarde, la colocase cerca de la escuadra. Otra vez la misma empanada.
Y de nuevo partido que volvía a empezar. Y nada más salir del descanso, Samu tuvo el 3-2 tras una gran jugada de Virgili, pero Unai Simón le tapó el hueco. El segundo periodo arrancó mucho más equilibrado, con un Athletic menos fresco con el balón. De hecho, Valverde movió primero el banquillo dando entrada a Iñaki Williams y Sancet.
Y en el minuto 63, Guzmán Mansilla se llevó la mano a la oreja. Y es que poco antes Yuri pareció tocar con la mano un remate de Muriqi. De nuevo, muchos minutos pensando, acudir al VAR y volver a señalar penalti. Y esta vez Muriqi no tuvo dudas. Gol y su primer triplete con el Mallorca. Y encima Guruzeta, que tenía tarjeta amarilla, vio la segunda por protestar, con Yuri pidiendo a su equipo que se fuese del campo. Unai Gómez también fue expulsado por protestar desde el banquillo. Minutos de locura que el Mallorca no podía desaprovechar para ganar de una vez por todas en este 2026.
Tocaba jugar con inteligencia y no correr riesgos. Y de poder ser, matar el encuentro con otro gol. Pero Leo Román volvió a intervenir con una gran parada sobre Vivian, que remató solo en el corazón del área.
Y después, en los diez minutos de descuento, el ibicenco sacó otra mano prodigiosa a remate de Iñaki Williams. El Mallorca gana al fin y se aleja del descenso. Un triunfo balsámico, en el que hubo de todo, pero que fue de final feliz para los bermellones.
Diario de Mallorca – Deportes
