Cuando Alberola Rojas señale el inicio del Mallorca-Girona esta tarde (18:30 horas/Movistar), el fútbol pasará a ser lo importante, pero la tarde de hoy en Son Moix será diferente. La triste pérdida de Miquel Contestí, uno de los pilares de la más que centenaria historia del club bermellón, estará presente en cada rincón del estadio y en la mente de miles de aficionados que le vieron alzar, con personalidad y amor por los colores, un club que se hundía y que sin él seguramente no estaría donde está hoy. Cuando Alberola Rojas señale el inicio del Mallorca-Girona esta tarde (18:30 horas/Movistar), el fútbol pasará a ser lo importante, pero la tarde de hoy en Son Moix será diferente. La triste pérdida de Miquel Contestí, uno de los pilares de la más que centenaria historia del club bermellón, estará presente en cada rincón del estadio y en la mente de miles de aficionados que le vieron alzar, con personalidad y amor por los colores, un club que se hundía y que sin él seguramente no estaría donde está hoy.
Cuando Alberola Rojas señale el inicio del Mallorca-Girona esta tarde (18:30 horas/Movistar), el fútbol pasará a ser lo importante, pero la tarde de hoy en Son Moix será diferente. La triste pérdida de Miquel Contestí, uno de los pilares de la más que centenaria historia del club bermellón, estará presente en cada rincón del estadio y en la mente de miles de aficionados que le vieron alzar, con personalidad y amor por los colores, un club que se hundía y que sin él seguramente no estaría donde está hoy.
La previa del encuentro, en la que el momento central será el minuto de silencio que se vivirá antes del choque y que sin duda será uno de los más emotivos vividos en el estadio, debe servir para insuflar a los de Jagoba Arrasate una fuerza y emoción que les sirva para derrotar al Girona y marcharse a seis puntos del descenso, posición que marcan los de Míchel.
Un triunfo imprescindible si se quiere tener un enero tranquilo, superar la barrera de los veinte puntos y ofrecer el mejor homenaje posible a Miquel Contestí. «Nos dejaremos todo para poder dedicarte los tres puntos», publicó Antonio Sánchez. Ahora toca demostrarlo.
Y para que ello suceda, la entrada a 2025 debe ser radicalmente opuesta a la de 2026. Todo lo que se había hecho bien antes de arrancar enero se tiró por la borda con un desastre en la Copa del Rey, sucesos bochornosos en la Supercopa y un nivel indigno en Liga que supusieron cinco meses de competición muy difíciles de soportar.
Ahora, con el equipo en mejoría en cuanto a resultados, se espera que la entrada en 2026 tenga el efecto adverso y suponga un impulso para un equipo que está sobreviviendo con la justa, pero al que por ahora le basta para no ocupar una de las tres posiciones de la cola de la tabla.
La mejor noticia del día, tal y como celebró Arrasate en la rueda de prensa previa, es que la enfermería está vacía y que cuenta con todos los futbolistas a su disposición. Incluido Omar Mascarell. El tinerfeño ya está de vuelta tras su participación con Guinea Ecuatorial en la Copa de África, perdiéndose tan solo el choque liguero frente al Valencia. Sin embargo, al no haber tenido ningún día de descanso en las fiestas, todo parece indicar que esperará su oportunidad en el banquillo.
El once del Mallorca, salvo sorpresa, admite pocas dudas, más allá del extremo derecho, una posición a la que aspiran tanto Mateo Joseph como Takuma Asano.
Por su parte, el Girona suma ya 16 jornadas seguidas en descenso tras cerrar un 2025 para olvidar con una derrota incontestable ante el Atlético de Madrid (0-3). Fue la vigésima derrota del año 2025 en 37 partidos de liga para un club que pasó de disfrutar la Liga de Campeones a sufrir por mantener la permanencia.
El equipo de Míchel Sánchez tenía la oportunidad de ratificar la mejoría de las últimas semanas con un nuevo paso adelante para salir de la zona roja, pero sufrió una nueva derrota dolorosa. Fue una nueva demostración de que el Girona es un bloque demasiado débil y falto de «contundencia» en las áreas, como admitió el propio técnico.
Diario de Mallorca – Deportes
