Un violento temporal deja más de 40 heridos en el norte de Italia

Un violento temporal de viento y granizo ha dejado este sábado una estela de destrucción en la ciudad norteña de Cremona, en la región italiana de Lombardía. En apenas diez minutos, una supercélula —una tormenta especialmente intensa y organizada, capaz de generar granizo de gran tamaño, lluvias torrenciales y fuertes rachas de viento— derribó árboles, arrancó cubiertas de edificios, inundó calles y dañó algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

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 Una fuerte tormenta acompañada de granizo y fuertes rachas de viento causa, en apenas 10 minutos, graves destrozos en la ciudad de Cremona  

Un violento temporal de viento y granizo ha dejado este sábado una estela de destrucción en la ciudad norteña de Cremona, en la región italiana de Lombardía. En apenas diez minutos, una supercélula —una tormenta especialmente intensa y organizada, capaz de generar granizo de gran tamaño, lluvias torrenciales y fuertes rachas de viento— derribó árboles, arrancó cubiertas de edificios, inundó calles y dañó algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

El temporal azotó Cremona, de 70.000 habitantes, y otras ciudades cercanas la tarde del viernes, pero ha sido este sábado cuando se ha empezado a conocer la verdadera magnitud de los daños. La región de Lombardía ha anunciado que solicitará al Gobierno italiano que se reconozca el estado de emergencia en varias localidades, mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de los desperfectos.

El balance provisional en Cremona, la ciudad más afectada, asciende a 43 heridos, aunque ninguno se encuentra en estado grave. La mayoría sufrió traumatismos provocados por caídas o mientras intentaba protegerse del granizo. Cuatro personas permanecen hospitalizadas con fracturas de fémur.

Los daños materiales son considerables. Las autoridades calculan que al menos 10.000 automóviles fueron afectados por la intensa granizada, mientras que miles de árboles quedaron derribados o arrancados de raíz. Decenas de casas y edificios perdieron total o parcialmente sus tejados y al menos doce familias tuvieron que ser evacuadas. Las autoridades continúan estudiando la estabilidad de otros inmuebles de la zona.

La tormenta también alcanzó el centro histórico de Cremona. La catedral de Santa María de la Asunción sufrió el desprendimiento de parte de la aguja de una de sus torretas y daños en el gran rosetón de la fachada.

A pocos metros, el Palacio Comunal también resultó afectado, especialmente su histórica Torre Cívica, cuya parte superior sufrió graves desperfectos. Según las primeras evaluaciones, al menos diez iglesias de la localidad presentan daños relacionados con el temporal.

La violencia del fenómeno también provocó la caída de tejas, piedras, ramas y otros elementos sobre calles y plazas, lo que ha obligado a acordonar algunos puntos y realizar inspecciones de seguridad.

Durante las primeras horas de la emergencia, varios pasos subterráneos quedaron inundados y numerosas calles fueron bloqueadas por árboles y escombros. Los bomberos recibieron cientos de avisos y han trabajado durante toda la noche para liberar carreteras, asegurar edificios y asistir a las personas afectadas.

La Protección Civil y los servicios municipales también fueron movilizados. Desde primera hora del sábado comenzaron las operaciones extraordinarias de limpieza y retirada de árboles, cristales, tejas y otros restos esparcidos por las calles.

El Ayuntamiento ha ordenado además el cierre de los parques públicos mientras se comprueba la estabilidad de los árboles y se evalúan los riesgos. Algunos edificios y servicios municipales permanecerán cerrados hasta que puedan completarse las inspecciones.

La primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, ha asegurado que sigue de cerca la evolución de la situación y mantiene contacto permanente con el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, y las autoridades locales. El Gobierno ha indicado además que continúa supervisando las labores de auxilio y asistencia a la población.

El episodio meteorológico comenzó durante la tarde del viernes y destacó especialmente por la rapidez con la que fue evolucionando. La fase más destructiva duró unos diez minutos, tiempo suficiente para dejar amplias zonas de Cremona devastadas, cubiertas de ramas, cristales, granizo y restos de tejados.

Los medios italianos describen el fenómeno como una supercélula acompañada de granizo. Se trata de una tormenta muy intensa y organizada, con corrientes de aire internas que mantienen su fuerza durante más tiempo y pueden generar granizo de gran tamaño, lluvias fuertes y rachas violentas de viento.

El alcalde de Cremona, Andrea Virgilio, ha descrito la situación como especialmente grave: “Ver la ciudad en estas condiciones deja consternados. Los daños son enormes y, por el momento, difíciles de cuantificar”, ha declarado al diario Il Corriere della Sera. Y ha apuntado que la prioridad es alojar a las familias que se han quedado sin vivienda y que por el momento han sido trasladadas a hoteles del municipio.

El episodio de Cremona se enmarca en una ola de mal tiempo que está afectando estos días al norte de Italia, con fuertes tormentas, granizadas y rachas de viento. Lombardía, Piamonte y Véneto se encuentran entre las regiones más golpeadas, con árboles derribados, vehículos dañados y estragos en la agricultura. Este sábado continúa la inestabilidad, especialmente en el norte de Lombardía, en la zona de los Alpes y en Véneto, donde pueden registrarse nuevos temporales de gran intensidad.

Mientras tanto, el sur del país atraviesa la enésima ola de calor del verano, con temperaturas que superan los 40 grados en algunas regiones, como Sicilia, Cerdeña, Calabria o Campania, entre otras.

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