Sineu confirma que la pelota vuelve a tener futuro en Mallorca

La pelota vasca volvió ayer a atravesar el Mediterráneo con destino a Mallorca. Iker Urmeneta, Imanol Odriozola, Mikel Goñi y Mikel Aranguren aterrizaron en Palma para participar en una nueva edición del Quelet i Boiret y, antes de poner rumbo a Sineu, visitaron este diario. Los acompañaron los pelotaris que representan el crecimiento de la disciplina en la isla. Entre ellos, Álvaro Valero III, Biel Salas «Borino», Dani López y Manu Durán. La pelota vasca volvió ayer a atravesar el Mediterráneo con destino a Mallorca. Iker Urmeneta, Imanol Odriozola, Mikel Goñi y Mikel Aranguren aterrizaron en Palma para participar en una nueva edición del Quelet i Boiret y, antes de poner rumbo a Sineu, visitaron este diario. Los acompañaron los pelotaris que representan el crecimiento de la disciplina en la isla. Entre ellos, Álvaro Valero III, Biel Salas «Borino», Dani López y Manu Durán.  

La pelota vasca volvió ayer a atravesar el Mediterráneo con destino a Mallorca. Iker Urmeneta, Imanol Odriozola, Mikel Goñi y Mikel Aranguren aterrizaron en Palma para participar en una nueva edición del Quelet i Boiret y, antes de poner rumbo a Sineu, visitaron este diario. Los acompañaron los pelotaris que representan el crecimiento de la disciplina en la isla. Entre ellos, Álvaro Valero III, Biel Salas «Borino», Dani López y Manu Durán.

Biel Salas "Borino", Manu Durán, Dani López, Mikel Goñi junto a tres familiares, Álvaro Valero IV, Álvaro Valero III, Mikel Aranguren, Iker Urmeneta e Imanol Odriozola.
Biel Salas «Borino», Manu Durán, Dani López, Mikel Goñi junto a tres familiares, Álvaro Valero IV, Álvaro Valero III, Mikel Aranguren, Iker Urmeneta e Imanol Odriozola. / Carlos Ginard

Llegaron en las horas previas a una jornada para celebrar el avance de la pelota en Mallorca durante el último año. El torneo interno Aupa Idò, desarrollado desde julio, vivió la tarde de ayer su desenlace con la victoria de Valero y Salas por 22-7 ante López y Durán. La diferencia en el marcador no restó valor a una final que condensó el crecimiento de los últimos meses.

Tras la final, Valero y Salas tuvieron además el premio de un partido de exhibición contra Urmeneta y Odriozola. Más allá del resultado, el encuentro resumió el sentido que ha adquirido el proyecto. Jugadores que hasta hace poco apenas estaban descubriendo la modalidad compartieron cancha con pelotaris vascos con una larga trayectoria en este deporte.

En la edición del año pasado se colocó junto a la entrada del Frontón de Sineu una hoja para que cualquiera que quisiera aprender a jugar dejara su nombre y su teléfono. Doce meses después, aquella iniciativa se ha convertido en una comunidad de 24 jugadores, entrenamientos regulares y una competición propia.

Mallorca cuenta además actualmente con dos clubes vinculados a la pelota vasca. Al surgido alrededor del Frontón de Sineu se suma el de la Euskal Etxea de Mallorca, otra de las entidades que mantiene viva esta disciplina en la isla. Una estructura que ayuda a dar continuidad a la práctica.

Quienes mejor pueden explicarlo son los jugadores mallorquines. Álvaro Valero, que durante años buscó compañeros, describía aquella etapa así: «He tenido mucha hambre de pelota, de un espacio de pelotaris». Dani López comparte la sensación de que «poder devolverle esto a nuestra isla nos llena el corazón». Manu Durán, catalán de Badalona y aficionado desde joven a la pelota, pasó años sin poder darle continuidad a esa pasión. «He encontrado una comunidad», resumía, antes de definir el frontón como un lugar «mágico» en el que el grupo pasa muchas tardes. También Biel Salas ha encontrado en este proyecto la posibilidad de crecer junto a jugadores más experimentados.

Urmeneta, uno de los pelotaris más implicados en la recuperación de la pelota a mano en Sineu desde 2023, subrayó esta evolución. «Lo importante no es que vengamos nosotros, sino que la gente de aquí juegue a pelota vasca. El verdadero éxito reside en conseguir que el deporte se abra camino también fuera de Euskal Herria». Los jugadores vascos aseguran que la evolución comienza a notarse. Aranguren destacó la mejora de los mallorquines en «las posturas y la técnica», mientras Odriozola incidía en el trabajo que hay detrás de cada partido. «Debes tener las manos bien y, en definitiva, estar preparado físicamente porque por detrás hay mucho trabajo».

El plato fuerte llega esta tarde con el Quelet i Boiret. Esta edición modifica el reparto de parejas y convierte en rivales a los dos campeones de 2025. Urmeneta y Aranguren se proclamaron vencedores en un final que mantuvo en vilo a los más de 400 espectadores que abarrotaron el recinto. Aranguren formará pareja con Goñi, mientras que Urmeneta jugará junto a Odriozola. El conocimiento mutuo añade un componente especial al encuentro. «Nos conocemos y sabemos por dónde pueden cojear. Intentaremos buscarles las cosquillas», bromeaba Aranguren.

Goñi aportó durante la visita una mirada más amplia sobre lo que representan iniciativas como esta. «La pelota es mi vida. Desde los siete años me dedico a esto». Por eso valora que aparezcan proyectos y que distintas personas aporten para que la disciplina crezca.

El Quelet i Boiret toma el nombre de la histórica pareja del Frontón de Sineu y se ha convertido en el principal escaparate del proceso de reactivación iniciado en 2022. Al año siguiente, sus paredes volvieron a escuchar la pelota después de cuatro décadas.

Ahora hay jugadores, entrenamientos, clubes, una liga y nuevas generaciones que se acercan al frontón. Álvaro Valero IV contó que comenzó a jugar con tres años siguiendo los pasos de su padre y aseguró que quiere llegar a ser profesional.

El Frontón de Sineu ha conseguido que la pelota vuelve a tener jugadores y continuidad en la isla. Esta tarde, el Quelet i Boiret volverá a reunirlos frente a la misma pared y ante espectadores que, como ya ocurrió hace un año, mañana podrían convertirse en pelotaris.

 Diario de Mallorca – Deportes

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