Ryanair acusa a Aena de desviar inversiones al extranjero mientras los aeropuertos regionales españoles pierden tráfico

Ryanair ha cargado contra Aena, el gestor aeroportuario español, tras conocerse su inversión de más de 482 millones de euros en la gestión del Aeropuerto Internacional de Galeão, en Río de Janeiro. La compañía irlandesa cuestiona la estrategia del operador, al considerar que esta apuesta internacional se está llevando a cabo en detrimento del desarrollo del tráfico aéreo en los aeropuertos regionales españoles, muchos de los cuales continúan perdiendo rutas y pasajeros.

Según denuncia Ryanair, esta operación en Brasil cuyo coste triplica el precio de partida resulta especialmente polémica en un contexto en el que numerosos aeropuertos regionales en España presentan niveles de infrautilización cercanos al 70%. La aerolínea sostiene que esta situación es la consecuencia directa de una política tarifaria poco competitiva, marcada por el incremento de tasas aeroportuarias que encarecen la operativa para las compañías aéreas. Como resultado, estas se ven obligadas a reubicar su capacidad hacia otros mercados europeos con condiciones más favorables.

Uno de los principales puntos de fricción es el aumento previsto de las tarifas aeroportuarias en el marco del DORA III, el documento que regula las inversiones y tarifas de Aena para el periodo 2027 2031. Ryanair advierte de que este incremento que podría alcanzar el 21% supondrá una carga adicional para los pasajeros españoles, quienes según la compañía terminarán financiando indirectamente las inversiones internacionales del gestor aeroportuario. La aerolínea se pregunta qué parte de estos ingresos se destinará realmente a mejorar la red nacional y cuánto se desviará a proyectos en el extranjero.

La crítica no se limita al caso brasileño. Ryanair señala que Aena está priorizando el crecimiento de su negocio en países como Reino Unido, México, Colombia o Jamaica, mientras descuida el potencial de conectividad, turismo y desarrollo económico de las regiones españolas. En este sentido, la aerolínea plantea incluso que la gestión de los aeropuertos regionales podría ser transferida a otros operadores más interesados en fomentar el tráfico y atraer nuevas rutas.

El trasfondo de este enfrentamiento refleja un debate más amplio sobre el papel de Aena como empresa pública con participación mayoritaria del Estado. Ryanair cuestiona cómo el Gobierno español como principal accionista puede respaldar una estrategia que a su juicio perjudica a las economías locales. La falta de conexiones aéreas en determinadas regiones no solo afecta al turismo, sino también al comercio, la inversión y la cohesión territorial.

Por su parte, Aena ha defendido en otras ocasiones su estrategia de internacionalización como una vía para diversificar ingresos y reforzar su posición como uno de los principales operadores aeroportuarios del mundo. Sin embargo, las críticas de Ryanair reabren el debate sobre el equilibrio entre expansión global y responsabilidad doméstica. Para la aerolínea, la prioridad debería ser clara impulsar la competitividad de los aeropuertos regionales españoles mediante una reducción de tasas y una política activa de atracción de aerolíneas.

Este nuevo choque entre Ryanair y Aena pone de manifiesto las tensiones existentes en el sector aéreo español, donde los intereses de aerolíneas, gestores aeroportuarios y administraciones públicas no siempre coinciden. Mientras tanto, las comunidades autónomas continúan a la espera de soluciones que les permitan recuperar tráfico, atraer turistas y generar empleo en un entorno cada vez más competitivo a nivel europeo.

 La aerolínea denuncia que la inversión de 482 millones en Brasil se financia con tasas más altas en España y reclama una estrategia que impulse la conectividad y el empleo en las regiones  

Ryanair ha lanzado una dura crítica contra Aena, el gestor aeroportuario español, tras conocerse su inversión de más de 482 millones de euros en la gestión del Aeropuerto Internacional de Galeão, en Río de Janeiro. La compañía irlandesa cuestiona abiertamente la estrategia del operador, al considerar que esta apuesta internacional se está llevando a cabo en detrimento del desarrollo del tráfico aéreo en los aeropuertos regionales españoles, muchos de los cuales continúan perdiendo rutas, pasajeros y oportunidades económicas.

Según denuncia Ryanair, esta operación en Brasil cuyo coste triplica el precio de partida resulta especialmente polémica en un contexto en el que numerosos aeropuertos regionales en España presentan niveles de infrautilización cercanos al 70%. La aerolínea sostiene que esta situación no es casual, sino consecuencia directa de una política tarifaria poco competitiva, marcada por el incremento de tasas aeroportuarias que encarecen la operativa para las compañías aéreas. Como resultado, estas se ven obligadas a reubicar su capacidad hacia otros mercados europeos con condiciones más favorables.

Uno de los principales puntos de fricción es el aumento previsto de las tarifas aeroportuarias en el marco del DORA III, el documento que regula las inversiones y tarifas de Aena para el periodo 2027 2031. Ryanair advierte de que este incremento que podría alcanzar el 21% supondrá una carga adicional para los pasajeros españoles, quienes según la compañía terminarán financiando indirectamente las inversiones internacionales del gestor aeroportuario. La aerolínea se pregunta qué parte de estos ingresos se destinará realmente a mejorar la red nacional y cuánto se desviará a proyectos en el extranjero.

La crítica no se limita al caso brasileño. Ryanair señala que Aena está priorizando el crecimiento de su negocio en países como Reino Unido, México, Colombia o Jamaica, mientras descuida el potencial de conectividad, turismo y desarrollo económico de las regiones españolas. En este sentido, la aerolínea plantea incluso que la gestión de los aeropuertos regionales podría ser transferida a otros operadores más interesados en fomentar el tráfico y atraer nuevas rutas.

El trasfondo de este enfrentamiento refleja un debate más amplio sobre el papel de Aena como empresa pública con participación mayoritaria del Estado. Ryanair cuestiona cómo el Gobierno español como principal accionista puede respaldar una estrategia que a su juicio perjudica a las economías locales. La falta de conexiones aéreas en determinadas regiones no solo afecta al turismo, sino también al comercio, la inversión y la cohesión territorial.

Por su parte, Aena ha defendido en otras ocasiones su estrategia de internacionalización como una vía para diversificar ingresos y reforzar su posición como uno de los principales operadores aeroportuarios del mundo. Sin embargo, las críticas de Ryanair reabren el debate sobre el equilibrio entre expansión global y responsabilidad doméstica. Para la aerolínea, la prioridad debería ser clara impulsar la competitividad de los aeropuertos regionales españoles mediante una reducción de tasas y una política activa de atracción de aerolíneas.

Este nuevo choque entre Ryanair y Aena pone de manifiesto las tensiones existentes en el sector aéreo español, donde los intereses de aerolíneas, gestores aeroportuarios y administraciones públicas no siempre coinciden. Mientras tanto, las regiones continúan a la espera de soluciones que les permitan recuperar tráfico, atraer turistas y generar empleo en un entorno cada vez más competitivo a nivel europeo.

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