Rebelión en el PP por Mercosur

Los consejeros de Agricultura del PP se «han rebelado». Bueno, es un decir. Lo que sí han hecho ha sido poner de manifiesto ante su jefe Alberto Nadal ¡señor, señor, dame paciencia!, ante sus respectivos jefes en las comunidades autónomas y ante el propio Feijóo, que el PP no puede apoyar el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, salvo que este grupo político se quiera suicidar, políticamente hablando. Y sus argumentos son los siguientes: primero, la mayor parte de los agricultores y ganaderos están en pie de guerra contra este pacto, que se firmará el próximo sábado en Paraguay (aunque faltará la ratificación del Parlamento Europeo); segundo, Vox, que tiene un importante caldero de votos en el sector agrario y en el medio rural rechaza frontalmente este Acuerdo; tres, con las encuestas en la mano, las expectativas de los de Abascal son buenas; cuatro, hay elecciones autonómicas en Aragón, Castilla y León y Andalucía en los próximos meses; cinco, si el PP apoya el Acuerdo UE y Mercosur y Vox lo rechaza, aumentarán esas expectativas de voto entre agricultores y ganaderos, grupo de votantes muy importante en las tres comunidades antes citadas. Visto todo lo anterior, desde su punto de vista, el de los consejeros de Agricultura, y también de algunos barones populares, no queda más remedio que decir no a Mercosur.

El problema es que hasta el momento Alberto Núñez Feijóo y el PP español ha dado su apoyo al citado pacto y ahora tocaría desdecirse. ¿Cómo se hace eso? He ahí el dilema en el que se hallan en estos momentos las cabezas pensantes de la calle Génova, máxime teniendo en cuenta que el ponente principal en el Parlamento Europeo es un eurodiputado español popular, Gabriel Mato, que lleva apoyando en sus dictámenes la firma del Acuerdo UE-Mercosur. Para aumentar la presión sobre los populares, Asaja, COAG y UPA anunciarán hoy su calendario de movilizaciones para las próximas semanas, coincidiendo con periodos electorales, mientras que la Unión de Uniones ya ha avisado de un gran acto de protesta en Madrid el 11 de febrero. Eso por no hablar de las tractoradas convocadas por plataformas independientes y sindicatos de nuevo cuño, como las registradas en Cataluña y Galicia. En resumidas cuentas, un rompecabezas para Feijóo y su lugarteniente Nadal, ¡señor, señor, dame paciencia!

 Alberto Núñez Feijóo y el PP español ha dado su apoyo al citado pacto y ahora tocaría desdecirse, salvo que este grupo político se quiera suicidar, políticamente hablando  

Los consejeros de Agricultura del PP se «han rebelado». Bueno, es un decir. Lo que sí han hecho ha sido poner de manifiesto ante su jefe Alberto Nadal ¡señor, señor, dame paciencia!, ante sus respectivos jefes en las comunidades autónomas y ante el propio Feijóo, que el PP no puede apoyar el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, salvo que este grupo político se quiera suicidar, políticamente hablando. Y sus argumentos son los siguientes: primero, la mayor parte de los agricultores y ganaderos están en pie de guerra contra este pacto, que se firmará el próximo sábado en Paraguay (aunque faltará la ratificación del Parlamento Europeo); segundo, Vox, que tiene un importante caldero de votos en el sector agrario y en el medio rural rechaza frontalmente este Acuerdo; tres, con las encuestas en la mano, las expectativas de los de Abascal son buenas; cuatro, hay elecciones autonómicas en Aragón, Castilla y León y Andalucía en los próximos meses; cinco, si el PP apoya el Acuerdo UE y Mercosur y Vox lo rechaza, aumentarán esas expectativas de voto entre agricultores y ganaderos, grupo de votantes muy importante en las tres comunidades antes citadas. Visto todo lo anterior, desde su punto de vista, el de los consejeros de Agricultura, y también de algunos barones populares, no queda más remedio que decir no a Mercosur.

El problema es que hasta el momento Alberto Núñez Feijóo y el PP español ha dado su apoyo al citado pacto y ahora tocaría desdecirse. ¿Cómo se hace eso? He ahí el dilema en el que se hallan en estos momentos las cabezas pensantes de la calle Génova, máxime teniendo en cuenta que el ponente principal en el Parlamento Europeo es un eurodiputado español popular, Gabriel Mato, que lleva apoyando en sus dictámenes la firma del Acuerdo UE-Mercosur. Para aumentar la presión sobre los populares, Asaja, COAG y UPA anunciarán hoy su calendario de movilizaciones para las próximas semanas, coincidiendo con periodos electorales, mientras que la Unión de Uniones ya ha avisado de un gran acto de protesta en Madrid el 11 de febrero. Eso por no hablar de las tractoradas convocadas por plataformas independientes y sindicatos de nuevo cuño, como las registradas en Cataluña y Galicia. En resumidas cuentas, un rompecabezas para Feijóo y su lugarteniente Nadal, ¡señor, señor, dame paciencia!

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