Quique Llopis hace historia con una plata enorme en el Mundial de Torun y Duplantis vuela sin récord

Hay medallas que saben mejor que otras por quién las gana y la plata de Quique Llopis este sábado en 60 metros vallas en los Mundiales bajo techo de Torun fue un regalo para todos los amantes del atletismo. El valenciano había sido cuarto en 110 vallas en los Juegos de París’24 y en los Mundiales de Tokio’25, se cayó espectacularmente en 60 vallas en la final del Europeo de Estambul’23 y se lesionó en el calentamiento antes de la final del año pasado en Apeldoorn. Hay medallas que saben mejor que otras por quién las gana y la plata de Quique Llopis este sábado en 60 metros vallas en los Mundiales bajo techo de Torun fue un regalo para todos los amantes del atletismo. El valenciano había sido cuarto en 110 vallas en los Juegos de París’24 y en los Mundiales de Tokio’25, se cayó espectacularmente en 60 vallas en la final del Europeo de Estambul’23 y se lesionó en el calentamiento antes de la final del año pasado en Apeldoorn.  

Hay medallas que saben mejor que otras por quién las gana y la plata de Quique Llopis este sábado en 60 metros vallas en los Mundiales bajo techo de Torun fue un regalo para todos los amantes del atletismo. El valenciano había sido cuarto en 110 vallas en los Juegos de París’24 y en los Mundiales de Tokio’25, se cayó espectacularmente en 60 vallas en la final del Europeo de Estambul’23 y se lesionó en el calentamiento antes de la final del año pasado en Apeldoorn.

El discípulo de Toni Puig venía con la confianza por las nubes tras rebajar el récord nacional que compartía con el hispanocubano Orlando Ortega (7.48) y dejarlo en 7.45. No era favorito en una final ante el ídolo local Szymansi y el estadounidense Trey Cunningham. Llopis no hizo su mejor salida, pero progresó hasta situarse en primera posición antes de la última valla… tras la plata matinal del relevo 4×400 mixto.

El poderío de Szymanski lo dejó sin el premio dorado (7.40), pero con 7.42 volvió a rebajar su récord nacional y se colgó la plata, misma medalla que en 110 metros vallas en los Europeos al aire libre de Roma’24. Cunningham fue bronce con 7.43 y dejó sin medalla por nueve milésimas al jamaicano Prince. ¿Lo siguiente para Quique Llopis? Romper la barrera de los 13 segundos al aire libre con viento legal. Si no hay lesiones, lo conseguirá.

La alegría por el valenciano eclipsó para los intereses españoles otro de los momentos estelares de los Mundiales: el duelo entre el invencible Armand Duplantis tras su decimoquinto récord mundial (6,31) y el griego ‘Manolo’ Karalis (6,17 este año). Ambos protagonizaron la mejor final de la historia, sin olvidar que el australiano Kurtis Marschall se colgó un bronce de muchos quilates con 6,00 metros.

Duplantis sigue siendo el mejor
Duplantis sigue siendo el mejor / EFE

El heleno fue jugando con las alturas tras franquear 6,05, en busca de su segunda victoria ante un ‘Mondo’ que le ha ganado en 40 de sus 41 enfrentamientos (su única victoria, en el Europeo de 2018). Sin embargo, el mejor pertiguista de la historia fue superando alturas a la primera hasta franquear 6,25 y lograr el oro y el récord de los Campeonatos. Esta vez no atacó su récord mundial… Demasiados saltos.

Blanca Hervás ya es una de las grandes estrellas del atletismo español. Tras su magnífica última posta matinal que llevó al 4×400 mixto a la plata, la madrileña se vio frenada en la calle libre por la canadiense Sherar, pero logró progresar hasta la tercera posición en la recta con una nueva mejor marca personal (51.43). Ganó la carrera y la plata la checa Bukowiecka (Kaczmarek de soltera) con 50.83, el oro fue para la checa Manuel (50.76), el bronce para la neerlandesa Lieke Klaver (51.02) y la madrileña acabó sexta del mundo.

Una magnífica Blanca Hervás fue sexta en 400
Una magnífica Blanca Hervás fue sexta en 400 / RFEA – SPORTMEDIA

La que se quedó sin fuerzas en los últimos metros en las semifinales de 60 lisos fue Jaël Bestué. Tras igualar su marca en las series (7.18), la catalana no se incorporó bien tras los primeros apoyos y acabó última en su serie con 7.27. No es su prueba. Ojo este verano en los 200. En la final, oro para la italiana campeona europea Zaynab Dosso (7.00), plata para la estadounidense Jacious Sears (7.03) y bronce con tres milésimas más para la santaluciense Julien Alfred (7.03).

En su regreso a una gran competición bajo techo, la venezolana Yulimar Rojas logró una plata muy meritoria (tiene siete títulos mundiales) con 14,86, a nueve centímetros de la cubana Leyanis Pérez Hernández (14,95 para igualar su mejor marca del año, que es la mejor del planeta). La gran sorpresa llegó con el bronce de la senegalesa Sarr con marca personal (14,70). Cuánto se echa de menos a la embarazada Ana Peleteiro.

Una de las estrellas del Mundial es Simon Ehammer. Tras maravillar con 6.52 en 60 vallas (tres centésimas más rápido que Llopis en las series), el suizo terminó de su asombroso récord mundial de heptatlón con 5,30 en pértiga y supo regular a la perfección en el 1.000. Tercero en longitud en los Mundiales de Eugene’22 y en los Europeos de Roma’24, el helvético acabó con 6.670 puntos y destrozó la plusmarca del estadounidense Ashton Eaton (6.645). Le siguieron los estadounidenses Baldwin (6.337) y Garland (6.254).

Marta García fue descalificada y Battocletti se colgó el oro
Marta García fue descalificada y Battocletti se colgó el oro / EFE

¡Qué pena lo de Marta García! La medallista de bronce continental de 5.000 metros casi calcó en la final de 3.000 la séptima plaza que logró el año pasado en Nanking. La discípula de Thomas Dreissigacker aguantó entre las primeras hasta el duro cambio de la australiana Jessica Hull y terminó octava con su séptima plaza en la final de 9:03.61 tras ser superada en la parrilla por la sueca Sjöberg (9:03.61). Sin embargo, fue descalificada por sacar el brazo, cuando la culpable principal fue la oceánica.

Lo que sucedió por delante merece un párrafo extra. Subcampeona mundial y olímpica de 10.000 metros, la lógica indicaba que la italiana Nadia Battocletti no sería favorita en una final lenta. Liberada del Ramadán en los últimos días, la campeona europea al aire libre en 5.000 y 10.000 corrió el último 400 en 57.2 para ganar con 8:57.64, con la estadounidense Emily Mackay plata (8:58.12) y Hull bronce (8:58.18).

En las 15 vueltas masculinas, el británico Josh Kerr volvió a demostrar que es una gran estrella del atletismo y que su victoria en 1.500 en el Mundial de Budapest’23 y en 3.000 en el Mundial bajo techo de Glasgow no fueron casuales. El escocés cambió en el tañido de la campana y no abandonó la primera plaza hasta la meta (7:35.56), seguido por el estadounidense Cole Hocker, campeón olímpico de 1.500 (7:35.70), y por el galo Yann Schrubb (7:35.71). Notable el castellonense Pol Oriach, décimo con 7:39.78.

Josh Kerr compite como los ángeles
Josh Kerr compite como los ángeles / EFE

En la final masculina de 400 con dos series, las tres medallas se repartieron en la segunda. Con un adelantamiento espectacular, el canadiense Christopher Morales Williams (21 años) se colgó el oro con 44.76, nuevo récord de los campeonatos. En un podio americano, el estadounidense McRae fue segundo (45.03) y el triniteño Richards se llevó el bronce con 45.39.

 Diario de Mallorca – Deportes

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