El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reconocido que “la situación en Rodalies ha distado mucho de ser el servicio que la ciudadanía de Cataluña necesita”, y ha descrito una red antigua, sobrecargada y mal diseñada, con numerosos tramos en contacto directo con el entorno natural. Sin embargo, lejos de asumir responsabilidades, el ministro echó balones fuera y achacó los problemas actuales a décadas de falta de inversión, tanto en la infraestructura como en el material rodante. «El que está no es responsable de lo que se ha producido en tiempos pretéritos, en los que el abandono de la infraestructura ferroviaria de Cataluña es evidente […] Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días, es muy compleja y cuando se abandona durante años, cuando no se invierte, cuando no se mantiene, lo lógico es que eso se arrastre durante el tiempo«, señaló durante su comparecencia en la Comisión de Transportes del Congreso para dar explicaciones sobre los últimos accidentes ferroviarios en la red de Alta Velocidad y Rodalies.
Puente aseguró que el escenario ha cambiado radicalmente en los últimos años: «Hoy sufrimos incidencias y limitaciones del servicio pero por razones diametralmente opuestas a las que sucedían en 2016: un exceso de inversión, un exceso de obras«. «Si hay un problema en este momento en Rodalies no es el abandono, que sí en tiempos pretéritos. Ese abandono en estos momentos no se produce. No hay una línea de Rodalies en la que no haya una o dos obras en este momento en ejecución, alguna concluida y otras en proyecto. No hay un problema de que no se esté invirtiendo. Solo en el ejercicio pasado y en el anterior, Transportes ha invertido más de 1.200 millones de euros en Rodalies de Cataluña», explicó. Más de 600 millones se invirtieron en 2025. En total, el Gobierno prevé invertir hasta 8.000 millones de euros en Rodalies entre 2020-2030, 1.700 millones más de los previsto inicialmente.
El titular de Transportes se refirió a la línea R1, que discurre en gran parte junto al mar y presenta un elevado nivel de deterioro. Aunque la obra para su renovación ya está contratada, explicó que su ejecución se ha retrasado a petición de la Generalitat, para esperar a que concluyan los trabajos en la R4 y evitar un impacto mayor en la prestación del servicio. “Queremos obra, conservación y renovación, pero también queremos servicio. Esa ecuación no es fácil de resolver”, admitió.
En relación con el accidente de Gelida, en el que falleció un maquinista tras un descarrilamiento provocado la caída de un muro a causa del temporal, Puente señaló directamente a la climatología extrema. Recordó que gran parte de la red de Rodalies discurre en trinchera por parajes naturales, rodeada de taludes que se han visto gravemente afectados por episodios meteorológicos cada vez más intensos. “Es una consecuencia directa del cambio climático que estamos viviendo”, advirtió, y alertó de que estos fenómenos “ponen en jaque nuestras infraestructuras y el paradigma con el que fueron concebidas”.
El ministro insistió en que este tipo de situaciones “han venido para quedarse” y que los parámetros tradicionales de mantenimiento ya no son suficientes para hacer frente a los nuevos riesgos. En ese contexto, defendió la decisión de suspender el servicio tras los descarrilamientos del 20 de enero y pidió disculpas por mantener únicamente operativas las líneas R1 y R2, con numerosas conexiones aún interrumpidas. “Hemos priorizado la seguridad sobre cualquier otra circunstancia”, remarcó.
Este mismo lunes, dos caídas del centro de control de Adif han paralizado los trenes de Rodalies de forma temporal durante las primeras horas de la jornada. Puente se dirigió a la compañía responsable del software que ha fallado, Siemens: «Espero que en el día de hoy proporcione todas las explicaciones que sean necesarias en relación con este fallo. Es un software instalado hace apenas tres meses. Dio problemas ese día. Desde ese día, Siemens dejó dos técnicos de guardia permanentemente en el Centro de Tráfico Centralizado (CTC) de Adif en Barcelona y gracias a ello las dos caídas en el sistema que se han producido en el día de hoy han tenido una duración muy escasa, la primera de 12 y la segunda de 4 minutos». «La recuperación progresiva del servicio se irá incrementando gradualmente en los próximos días», aseguró.
El ministro de Transportes defiende que actualmente no hay abandono de la red catalana, sino una “tormenta perfecta” causada por obras masivas, una infraestructura obsoleta y fenómenos meteorológicos extremos
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido este martes en la Comisión de Transportes del Congreso para dar explicaciones sobre los últimos accidentes ferroviarios en la red de Alta Velocidad y Rodalies, ocurridos en enero y que han dejado 47 personas fallecidas, entre ellas un maquinista en el descarrilamiento de Gelida.
Puente reconoció que “la situación en Rodalies ha distado mucho de ser el servicio que la ciudadanía de Cataluña necesita”, y describió una red antigua, sobrecargada y mal diseñada, con numerosos tramos en contacto directo con el entorno natural. Según el ministro, los problemas actuales hunden sus raíces en décadas de falta de inversión: «El que está no es responsable de lo que se ha producido en tiempos pretéritos, en los que el abandono de la infraestructura ferroviaria de Cataluña es evidente […] Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días, es muy compleja y cuando se abandona durante años, cuando no se invierte, cuando no se mantiene, lo lógico es que eso se arrastre durante el tiempo«.
Sin embargo, Puente aseguró que el escenario ha cambiado radicalmente en los últimos años: «Hoy sufrimos incidencias y limitaciones del servicio pero por razones diametralmente opuestas a las que sucedían en 2016: un exceso de inversión, un exceso de obras«. «Si hay un problema en este momento en Rodalies no es el abandono, que sí en tiempos pretéritos. Ese abandono en estos momentos no se produce. No hay una línea de Rodalies en la que no haya una o dos obras en este momento en ejecución, alguna concluida y otras en proyecto. No hay un problema de que no se esté invirtiendo. Solo en el ejercicio pasado y en el anterior, Transportes ha invertido más de 1.200 millones de euros en Rodalies de Cataluña», explicó. Más de 600 millones se invirtieron en 2025.
Puente aseguró que no hay una sola línea en la que no se estén ejecutando obras, con proyectos en marcha o ya finalizados. Reconoció, no obstante, que estas actuaciones generan cortes, incidencias y problemas operativos. El titular de Transportes se refirió a la línea R1, que discurre en gran parte junto al mar y presenta un elevado nivel de deterioro. Aunque la obra para su renovación ya está contratada, explicó que su ejecución se ha retrasado a petición de la Generalitat, para esperar a que concluyan los trabajos en la R4 y evitar un impacto mayor en la prestación del servicio. “Queremos obra, conservación y renovación, pero también queremos servicio. Esa ecuación no es fácil de resolver”, admitió.
En relación con el accidente de Gelida, en el que falleció un maquinista tras un descarrilamiento provocado la caída de un muro a causa del temporal, Puente señaló directamente a la climatología extrema. Recordó que gran parte de la red de Rodalies discurre en trinchera por parajes naturales, rodeada de taludes que se han visto gravemente afectados por episodios meteorológicos cada vez más intensos. “Es una consecuencia directa del cambio climático que estamos viviendo”, advirtió, y alertó de que estos fenómenos “ponen en jaque nuestras infraestructuras y el paradigma con el que fueron concebidas”.
El ministro insistió en que este tipo de situaciones “han venido para quedarse” y que los parámetros tradicionales de mantenimiento ya no son suficientes para hacer frente a los nuevos riesgos. En ese contexto, defendió la decisión de suspender el servicio tras los descarrilamientos del 20 de enero y pidió disculpas por mantener únicamente operativas las líneas R1 y R2, con numerosas conexiones aún interrumpidas. “Hemos priorizado la seguridad sobre cualquier otra circunstancia”, remarcó.
Este mismo lunes, dos caídas del centro de control de Adif han paralizado los trenes de Rodalies de forma temporal. Puente se dirigió a la compañía responsable del software que ha fallado, Siemens: «Espero que en el día de hoy proporcione todas las explicaciones que sean necesarias en relación con este fallo. Es un software instalado hace apenas tres meses. Dio problemas ese día. Desde ese día, Siemens dejó dos técnicos de guardia permanentemente en el Centro de Tráfico Centralizado (CTC) de Adif en Barcelona y gracias a ello las dos caídas en el sistema que se han producido en el día de hoy han tenido una duración muy escasa, la primera de 12 y la segunda de 4 minutos». «La recuperación progresiva del servicio se irá incrementando gradualmente en los próximos días», aseguró.
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