La serie de dibujos animados ‘Peppa Pig’ se ha visto envuelta en la polémica en los últimos días a través de Hasbro, quien adquirió los derechos de la franquicia en 2019 y recientemente habría pedido a los actores más jóvenes ceder sus voces para que sean utilizadas por la Inteligencia Artificial (IA), según ha informado el medio estadounidense ‘Deadline’.
Esta situación ha encendido las alarmas en el sector, donde la inclusión de cláusulas relativas a la IA es cada vez más frecuente en las producciones infantiles de cine y televisión. En este contexto, cerca de un millar de profesionales han respaldado una carta abierta impulsada por la Asociación de Agentes de Jóvenes Artistas (AYPA, por sus siglas en inglés).
En dicho documento se condenan con firmeza las condiciones que se pretenden imponer a los menores en lo que califican como una «franquicia infantil internacional». Aunque el texto de la asociación evita citar explícitamente a ‘Peppa Pig’, diversas fuentes de la industria han confirmado al citado medio que el conflicto técnico se centra en la producción británica.
A pesar de que el contenido específico de las nuevas estipulaciones contractuales no ha trascendido de forma oficial, los expertos advierten de que, en la práctica, la redacción otorgaría a la multinacional juguetera la capacidad de clonar las voces de los niños para emplear el audio sintético en futuros materiales comerciales de la marca.
Desde la AYPA denuncian que estas condiciones se presentan habitualmente a los progenitores y tutores bajo la fórmula de un ultimátum de «lo tomas o lo dejas», lo que aboca a los menores a perder oportunidades laborales inmediatas en caso de rechazo. La organización recalca la vulnerabilidad de este colectivo, argumentando que un menor carece de la capacidad legal para emitir un consentimiento plenamente informado, por lo que la autorización paterna no debería transformarse en una licencia perpetua para entrenar o explotar su identidad vocal.
La posición del colectivo de representantes es tajante al exigir que cualquier acuerdo laboral que implique a intérpretes de corta edad quede exento del uso de la IA. Sostienen que no se debe permitir que la futura carrera y la identidad profesional de un individuo queden determinadas por un modelo algorítmico desarrollado antes de que el propio afectado tenga la madurez necesaria para calibrar sus consecuencias a largo plazo.
Por su parte, Hasbro ha manifestado que la protección de los menores forma parte de sus principios fundamentales y ha asegurado su compromiso para abordar la evolución de los estándares tecnológicos globales de manera transparente y responsable, según el medio estadounidense.
Sin embargo, el conflicto ha provocado una reacción inmediata en la industria británica. La AYPA, que agrupa a más de 40 agentes del sector, ha dado un paso al frente al exigir formalmente a estudios, productoras y televisiones la inclusión obligatoria de cláusulas específicas de «no IA» en todos los nuevos contratos de menores.
Esta medida restrictiva busca prohibir de forma explícita cualquier intento corporativo de capturar, clonar, entrenar o reutilizar el registro de voz o la imagen de los niños actores, blindando su carrera e identidad profesional antes de que tengan la edad legal para decidir sobre su explotación comercial.
Una carta abierta impulsada por la Asociación de Agentes de Jóvenes Artistas condena las condiciones contractuales que se pretenden imponer a los menores
La serie de dibujos animados ‘Peppa Pig’ se ha visto envuelta en la polémica en los últimos días a través de Hasbro, quien adquirió los derechos de la franquicia en 2019 y recientemente habría pedido a los actores más jóvenes ceder sus voces para que sean utilizadas por la Inteligencia Artificial (IA), según ha informado el medio estadounidense ‘Deadline’.
Esta situación ha encendido las alarmas en el sector, donde la inclusión de cláusulas relativas a la IA es cada vez más frecuente en las producciones infantiles de cine y televisión. En este contexto, cerca de un millar de profesionales han respaldado una carta abierta impulsada por la Asociación de Agentes de Jóvenes Artistas (AYPA, por sus siglas en inglés).
En dicho documento se condenan con firmeza las condiciones que se pretenden imponer a los menores en lo que califican como una «franquicia infantil internacional». Aunque el texto de la asociación evita citar explícitamente a ‘Peppa Pig’, diversas fuentes de la industria han confirmado al citado medio que el conflicto técnico se centra en la producción británica.
A pesar de que el contenido específico de las nuevas estipulaciones contractuales no ha trascendido de forma oficial, los expertos advierten de que, en la práctica, la redacción otorgaría a la multinacional juguetera la capacidad de clonar las voces de los niños para emplear el audio sintético en futuros materiales comerciales de la marca.
Desde la AYPA denuncian que estas condiciones se presentan habitualmente a los progenitores y tutores bajo la fórmula de un ultimátum de «lo tomas o lo dejas», lo que aboca a los menores a perder oportunidades laborales inmediatas en caso de rechazo. La organización recalca la vulnerabilidad de este colectivo, argumentando que un menor carece de la capacidad legal para emitir un consentimiento plenamente informado, por lo que la autorización paterna no debería transformarse en una licencia perpetua para entrenar o explotar su identidad vocal.
La posición del colectivo de representantes es tajante al exigir que cualquier acuerdo laboral que implique a intérpretes de corta edad quede exento del uso de la IA. Sostienen que no se debe permitir que la futura carrera y la identidad profesional de un individuo queden determinadas por un modelo algorítmico desarrollado antes de que el propio afectado tenga la madurez necesaria para calibrar sus consecuencias a largo plazo.
Por su parte, Hasbro ha manifestado que la protección de los menores forma parte de sus principios fundamentales y ha asegurado su compromiso para abordar la evolución de los estándares tecnológicos globales de manera transparente y responsable, según el medio estadounidense.
Sin embargo, el conflicto ha provocado una reacción inmediata en la industria británica. La AYPA, que agrupa a más de 40 agentes del sector, ha dado un paso al frente al exigir formalmente a estudios, productoras y televisiones la inclusión obligatoria de cláusulas específicas de «no IA» en todos los nuevos contratos de menores.
Esta medida restrictiva busca prohibir de forma explícita cualquier intento corporativo de capturar, clonar, entrenar o reutilizar el registro de voz o la imagen de los niños actores, blindando su carrera e identidad profesional antes de que tengan la edad legal para decidir sobre su explotación comercial.
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