Pablo Ródenas, abogado laboralista: «Estas son las cinco trampas psicológicas que más usa el tribunal médico»

Existe un gran desconocimiento entre los trabajadores sobre las visitas al tribunal médico que se realizan durante una baja laboral o un proceso de incapacidad. Según datos oficiales, en agosto de 2025 se registró un nuevo máximo histórico de 1.030.000 beneficiarios por la pensión de incapacidad permanente. En relación a esto, muchos perceptores solo tienen noticia de este trámite cuando reciben la citación oficial, lo que genera sorpresa y confusión. Es por eso que la falta de información clara sobre el objetivo de la evaluación, su desarrollo y las posibles consecuencias provoca que el trabajador afronte la cita sin preparación y con una sensación de incertidumbre que aumenta el estrés en un momento ya delicado.

Este procedimiento genera nervios e incomodidad porque el trabajador siente que su estado de salud está siendo cuestionado y que una decisión externa puede afectar directamente a sus ingresos y a su futuro laboral. El ambiente formal, las preguntas directas y el miedo a expresar algo incorrecto hacen que muchos acudan con una actitud defensiva o excesivamente tensa. A ello se suma la preocupación por no saber qué documentación presentar o cómo explicar correctamente la evolución de su situación médica sin perjudicarse.

En este contexto, contar con asesoramiento profesional resulta clave para afrontar la visita con mayor seguridad. Un asesor o un abogado especializado puede explicar cómo funciona la evaluación, qué aspectos se valoran y cómo responder con claridad y coherencia. Esta preparación ayuda a evitar errores comunes, reduce la ansiedad y aumenta las probabilidades de que el proceso se desarrolle de forma justa, protegiendo los derechos del trabajador y aportando tranquilidad en un momento especialmente sensible.

Las trampas psicológicas del tribunal médico

Pablo Ródenas, experto en derecho que es conocido en redes sociales por exponer esta clase de casos anómalos sobre los entresijos del repertorio legislativo, revela en una de sus publicaciones más populares las prácticas más habituales que desempeña la Seguridad Social para detectar fraudes de incapacidad. «Aquí tenéis las cinco trampas psicológicas que más usa el tribunal médico y nadie te cuenta», comienza explicando el profesional del derecho. Asimismo, contextualiza sobre el propósito de estas cuestiones que, lejos de ser consideradas como una mala praxis de la Administración, pertenecen a una técnica de evaluación concreta.

«Uno: la pregunta espejo, te preguntan cómo te encuentras hoy, como si fuera una charla del pasillo, pero no quieren saber cómo estás sino cómo te describes«, agrega. En este sentido, si el empleado responde manera favorable y, al mismo tiempo, categórica, sin emplear matices en su descripción, el funcionario apunta en el expediente la mejoría del susodicho.

Para el especialista, es importante formular frases con hechos palpables, por ejemplo: «Hoy estoy igual que siempre desde la lesión», aunque puntualiza que es importante no mentir y mostrar naturalidad. «Dos: pregunta del héroe silencioso, te pregunta que en casa quién hace las tareas. La mayoría cae en la trampa del orgullo», indica. Es por eso que los entrevistadores apuntan la contestación como «autonomía funcional conservada» ante respuestas como «lo hago yo como puedo».

Preguntas sobre tu reincorporación y tu tiempo libre

Por tanto, antes de confirmar que eres capaz de hacer estas actividades, debes graduar el dolor para que este sea visible. Asimismo, el abogado habla de la «trampa de la contradicción emocional», con preguntas sobre si te gustaría volver a tu puesto de trabajo y retomar tu rutina. «Es una pregunta emocional, pero la respuesta la usan como dato laboral. Si dices que sí lo anotan como capacidad laboral potencial, debes responder así: me gustaría pero mi estado actual no me lo permite».

Por otro lado, inciden sobre cómo gestionas tu tiempo libre. «Quieren saber su puedes concentrarte, leer, caminar, realizar actividades que supuestamente no deberías. Si dices leo, paseo, veo series, mal asunto. Responde con matices, di que haces cosas muy básicas porque te cansas rápido, pierdes la concentración y te duele«, explica. De esta manera, la solución siempre reside en puntualizar y ser concretos, sin enunciar sentencias firmes ni conjeturas que te puedan condenar a una alta médica prematura, cuando, en realidad, el empleado no está capacitado para realizar sus funciones.

Cuidado con los silencios y no sobrexpliques en exceso

«Cuando respondes algo importante hacen una pausa larga, incómoda y te miran, esa pausa no es casual, es una técnica psicológica para que rellenes silencios y acabes diciendo algo que no deberías haber dicho», declara. El examinador aprovecha los nervios del afectado para que revele información que no quiere y, en ocasiones, que ni siquiera es real pero es consecuencia de su estado de su temor al rechazo de la incapacidad. «La clave es contesta y cállate, no expliques de más y no rellenes silencios que no son tuyos, No te digo esto para que mientas ni para que engañes al sistema, jamás, es para que no te sabotees con estas situaciones tan humanas y tan frecuentes, concluye.

 El profesional del derecho explica los «trucos» legales que emplea esta institución para poner a prueba al trabajador y ver si de verdad padece un problema físico  

Existe un gran desconocimiento entre los trabajadores sobre las visitas al tribunal médico que se realizan durante una baja laboral o un proceso de incapacidad. Según datos oficiales, en agosto de 2025 se registró un nuevo máximo histórico de 1.030.000 beneficiarios por la pensión de incapacidad permanente. En relación a esto, muchos perceptores solo tienen noticia de este trámite cuando reciben la citación oficial, lo que genera sorpresa y confusión. Es por eso que la falta de información clara sobre el objetivo de la evaluación, su desarrollo y las posibles consecuencias provoca que el trabajador afronte la cita sin preparación y con una sensación de incertidumbre que aumenta el estrés en un momento ya delicado.

Este procedimiento genera nervios e incomodidad porque el trabajador siente que su estado de salud está siendo cuestionado y que una decisión externa puede afectar directamente a sus ingresos y a su futuro laboral. El ambiente formal, las preguntas directas y el miedo a expresar algo incorrecto hacen que muchos acudan con una actitud defensiva o excesivamente tensa. A ello se suma la preocupación por no saber qué documentación presentar o cómo explicar correctamente la evolución de su situación médica sin perjudicarse.

En este contexto, contar con asesoramiento profesional resulta clave para afrontar la visita con mayor seguridad. Un asesor o un abogado especializado puede explicar cómo funciona la evaluación, qué aspectos se valoran y cómo responder con claridad y coherencia. Esta preparación ayuda a evitar errores comunes, reduce la ansiedad y aumenta las probabilidades de que el proceso se desarrolle de forma justa, protegiendo los derechos del trabajador y aportando tranquilidad en un momento especialmente sensible.

Las trampas psicológicas del tribunal médico

Pablo Ródenas, experto en derecho que es conocido en redes sociales por exponer esta clase de casos anómalos sobre los entresijos del repertorio legislativo, revela en una de sus publicaciones más populares las prácticas más habituales que desempeña la Seguridad Social para detectar fraudes de incapacidad. «Aquí tenéis las cinco trampas psicológicas que más usa el tribunal médico y nadie te cuenta», comienza explicando el profesional del derecho. Asimismo, contextualiza sobre el propósito de estas cuestiones que, lejos de ser consideradas como una mala praxis de la Administración, pertenecen a una técnica de evaluación concreta.

«Uno: la pregunta espejo, te preguntan cómo te encuentras hoy, como si fuera una charla del pasillo, pero no quieren saber cómo estás sino cómo te describes«, agrega. En este sentido, si el empleado responde manera favorable y, al mismo tiempo, categórica, sin emplear matices en su descripción, el funcionario apunta en el expediente la mejoría del susodicho.

Para el especialista, es importante formular frases con hechos palpables, por ejemplo: «Hoy estoy igual que siempre desde la lesión», aunque puntualiza que es importante no mentir y mostrar naturalidad. «Dos: pregunta del héroe silencioso, te pregunta que en casa quién hace las tareas. La mayoría cae en la trampa del orgullo», indica. Es por eso que los entrevistadores apuntan la contestación como «autonomía funcional conservada» ante respuestas como «lo hago yo como puedo».

Preguntas sobre tu reincorporación y tu tiempo libre

Por tanto, antes de confirmar que eres capaz de hacer estas actividades, debes graduar el dolor para que este sea visible. Asimismo, el abogado habla de la «trampa de la contradicción emocional», con preguntas sobre si te gustaría volver a tu puesto de trabajo y retomar tu rutina. «Es una pregunta emocional, pero la respuesta la usan como dato laboral. Si dices que sí lo anotan como capacidad laboral potencial, debes responder así: me gustaría pero mi estado actual no me lo permite».

Por otro lado, inciden sobre cómo gestionas tu tiempo libre. «Quieren saber su puedes concentrarte, leer, caminar, realizar actividades que supuestamente no deberías. Si dices leo, paseo, veo series, mal asunto. Responde con matices, di que haces cosas muy básicas porque te cansas rápido, pierdes la concentración y te duele«, explica. De esta manera, la solución siempre reside en puntualizar y ser concretos, sin enunciar sentencias firmes ni conjeturas que te puedan condenar a una alta médica prematura, cuando, en realidad, el empleado no está capacitado para realizar sus funciones.

Cuidado con los silencios y no sobrexpliques en exceso

«Cuando respondes algo importante hacen una pausa larga, incómoda y te miran, esa pausa no es casual, es una técnica psicológica para que rellenes silencios y acabes diciendo algo que no deberías haber dicho», declara. El examinador aprovecha los nervios del afectado para que revele información que no quiere y, en ocasiones, que ni siquiera es real pero es consecuencia de su estado de su temor al rechazo de la incapacidad. «La clave es contesta y cállate, no expliques de más y no rellenes silencios que no son tuyos, No te digo esto para que mientas ni para que engañes al sistema, jamás, es para que no te sabotees con estas situaciones tan humanas y tan frecuentes, concluye.

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