Michel, entrenador del Girona: «El deporte profesional no es bueno para la salud mental, pero yo me alejo de esa parte»

Miguel Ángel Sánchez Muñoz ‘Michel’ sabe que el deporte de alta competición no es bueno para la salud mental y aplica los valores de solidaridad y humildad que aprendió en Vallecas, viviendo en casas que la gente veía como chabolas. En esta entrevista, el entrenador del Girona FC desnuda como nunca sus debilidades, que transforma en fortalezas en un entorno de dinero y egos. Miguel Ángel Sánchez Muñoz ‘Michel’ sabe que el deporte de alta competición no es bueno para la salud mental y aplica los valores de solidaridad y humildad que aprendió en Vallecas, viviendo en casas que la gente veía como chabolas. En esta entrevista, el entrenador del Girona FC desnuda como nunca sus debilidades, que transforma en fortalezas en un entorno de dinero y egos.  

Miguel Ángel Sánchez Muñoz ‘Michel‘ sabe que el deporte de alta competición no es bueno para la salud mental y aplica los valores de solidaridad y humildad que aprendió en Vallecas, viviendo en casas que la gente veía como chabolas. En esta entrevista, el entrenador del Girona FC desnuda como nunca sus debilidades, que transforma en fortalezas en un entorno de dinero y egos.

-¿Sí te digo calle Monte Oiz, que es lo primero que te viene a la cabeza?

-Felicidad. Vivíamos en lo que la gente de fuera puede ver como chabolas, pero era nuestro hogar, nuestra casa. Y puertas abiertas.

-Tienes claro de dónde vienes…

-Claro. Tengo dos referentes, que son mi abuela y mi madre…

-Tu abuela te cuidó porque tu madre trabajaba en la frutería…

-Sí, son dos trabajadoras natas

-¿Qué valores te han inculcado?

-Ser humilde, siempre. Tener orgullo, tirar siempre hacia delante. No hay momento para poder caerte. Me pasa tal cosa y tengo que afrontarlo y seguir hacia delante. Son dos personas que han sufrido mucho en su vida por diferentes circunstancias y siempre han mirado por la familia. Han pensado más en los demás que en ellas mismas.

Mi madre y mi abuela han pensado más en los demás que en ellas y me han enseñador a ser humilde, siempre. Y tener orgullo

-Hablando de tirar adelante, cuando eras joven y jugador, necesitaste ayuda psicológica. ¿Qué te llevó a pedirla?

-Me ha pasado como entrenador pero mucho antes como futbolista. El mundo del futbol me sobrepasó porque desde los 12 o 13 años que entro en el Rayo hasta los 17 que debuto en Copa del Rey pasa muy poco tiempo y todo el mundo me ve como un ‘boom’. Estaba en el escaparate desde el principio. Nadie en mi familia sabía nada de futbol y no me podían ayudar. Desde los 17 hasta los 20 años pasé una etapa de romper barreras pero, a la vez, tenía una barrera que me atravesaba que era la mental.

Llegué al extremo de no querer jugar. De tener miedo. Ahora, en cambio, el miedo me hace buscar soluciones

-¿Qué quieres decir?

-Pues que una crítica o una expectativa que tenían sobre mí era más grande de lo que yo podía dar. Debuté contra el Barça con 18 años y no estaba preparado.

-¿Llegaste a estallar?

-Sí, sí. Hasta el punto de no querer jugar. De tener miedo. Todo el mundo tiene miedo, pero si te paraliza… Ahora, en cambio, el miedo me hace buscar soluciones.

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Miche, entrenador del Girona FC, tras la entrevista. / David Aparicio Fita / EPC

-¿Qué le dirías a la gente que todavía asocia ir al psicólogo con estar loco?

-Es todo lo contrario, ir al psicólogo es un bien necesario. Hay mucha gente que tiene mucha fortaleza mental, pero siempre hay algo que te puede hacer clic y no te funciona. Y no tiene nada que ver con tu condición laboral, es un tema personal que te afecta, por un clic familiar, profesional…

Ir al psicólogo es un bien necesario

-¿En el futbol, se está saliendo del armario de la salud mental, o todavía hay tabúes?

-Hay todavía respeto, pero ya no es como mi época, en que se consideraba debilidad.

-¿Y ahora?

-Yo no lo veo debilidad, y sigo interactuando con un psicólogo deportivo. A nivel personal, he estado viendo al psiquiatra. A mí no me avergüenza eso.

-¿Te hicieron algún diagnóstico?

-Me dijeron que era estrés y presión. Esto cuando era jugador. Y como entrenador, en la etapa de los 40 años, entrenando al Rayo Vallecano, es algo parecido. Salvo al equipo, lo subo a Primera División, y con toda esa responsabilidad, voy haciendo, voy haciendo… hasta que exploto. Y entro en una situación de pánico total.

-Cuando la gente lea que hablas de explotar igual no entiende de qué estamos hablando…

-Pues mira, subimos a Primera División, y me voy de vacaciones con mi mujer y mis hijos. Vamos a Asturias y luego a las Canarias. En Asturias, por la noche no dormía, la cabeza seguía funcionando… Era el bajón. Me monto en el avión para ir a Tenerife y sentí pánico, hasta tal punto que me quería bajar. Se lo dije a Lara, mi mujer, y ella me agarraba. Llegamos a Tenerife y tuve que ir al hospital, pensé que me moría, que me iba a dar un ataque al corazón…

Me monté en un avión y sentí pánico, hasta tal punto que me quería bajar. Al llegar tuve que ir al hospital, pensé que me moría, que me iba a dar un ataque al corazón

-O sea, que tuviste un ataque de ansiedad puro y duro…

-Y allí me dijeron eso, que era un ataque de ansiedad y que tenía que controlarme. Y luego fui a un psiquiatra y me dijo que la crisis de los 40 se me agravaba por el tema deportivo, por la presión y la responsabilidad. Me hizo ver que todos mis pensamientos iban enfocados a algo futuro que me va a pasar. Me dijo que no necesitaba medicación, no tenía un problema mental, pero sí que tenía que controlar y tener pautas de entrenamiento, como en el futbol, porque tu cabeza funciona así, tío.

El psiquiatra me dijo que no necesitaba medicación, no tenía un problema mental, pero sí que tenía que controlar y tener pautas de entrenamiento

-¿Somos una sociedad empática?

-Hay de todo. Cuando ves cosas que pasan, te das cuenta de que el dinero mueve mucha mierda y mucha maldad. ¿Por qué, si podemos hacer las cosas empatizando con los demás? Y, en cambio, todo va por el poder. A mí el poder no me gusta nada. Pero hay mucha gente buena, y nos tenemos que agarrar a eso, que la sociedad puede convivir en paz.

-No te gusta el poder

-No. Creo que es la parte negativa del ego de las personas y creo que el ego positivo, el del orgullo, es bueno. Pero el ego negativo, el del poder, de sentirte que eres ‘más que…’ Ese no lo aguanto. Por eso soy de Vallecas.

El ego negativo, el del poder, el de sentirte que eres ‘más que…’, ese no lo aguanto. Por eso soy de Vallecas.

-Lo has mamado de allí

-Aborrezco las sociedades piramidales y clasistas.

-Pues la nuestra lo es, bastante…

-Por eso, cuando hablamos en el equipo, nuestra naturaleza del grupo es circular. Nunca estoy por encima de los jugadores, siempre les digo que mis puertas están abiertas, no soy el profesor.

cuando hablamos en el equipo, nuestra naturaleza del grupo es circular. Nunca estoy por encima de los jugadores

-¿El deporte profesional es bueno para la salud mental?

-No, no es bueno, pero yo me alejo de toda esa parte negativa.

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Michel, entrenador del Girona FC, tras la entrevista en las instalaciones del club. / David Aparicio Fita / EPC

¿En el Rayo qué valores se aprenden?

-Evidentemente, los valores de humildad, de ser reivindicativos. Es el ego bueno, el orgullo. La afición te marca el camino en las buenas y en las malas. Te intenta enseñar el barrio, los valores de gente obrera, trabajadora, que va a ver al Rayo en Europa y según viene se va a trabajar sin dormir, gente que de un sueldo de mil euros se gasta 400 en el abono para ir a verte.

En Vallecas ha habido muchas iniciativas del barrio para la gente inmigrante, contra el racismo, contra la xenofobia, contra los desalojos

Ha habido muchas iniciativas del barrio para la gente inmigrante, contra el racismo, contra la xenofobia, contra los desalojos. Las asociaciones de vecinos en Vallecas fueron las que a mis padres les dieron, después de vivir en una casa baja, en una chabola, un piso de protección oficial. Imagínate, de vivir en la calle a meterte en un piso, cerrar con llave, subir y balar el ascensor. Lo descolgábamos… ¡Locuras! [sonríe]

Tengo muchas debilidades mentales. Soy una persona miedosa. Me da miedo la muerte, me da miedo perder. Se vivir con mis debilidades.

-¿Qué Michel diferente eres al que empezó a tener apoyo psicológico?

-Ahora sé que tengo mis miedos, que tengo a gente que me ha enseñado a combatirlos o vivir con ellos, pero que tengo también talento. Ahora sé vivir con mis fortalezas y mis debilidades, y las llevo bien.

-Y no te avergüenza hablar de ellas…

-No, porque es la verdad. Tengo muchas debilidades mentales. Soy una persona cagona, o miedosa. Me da miedo la muerte, me da miedo perder. Siempre le digo a los jugadores: ¿Sabéis por qué soy bueno? Porque me da tanto miedo perder, que me preparo los partidos a muerte.

 Diario de Mallorca – Deportes

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