Luisa N. Borrell, epidemióloga: “En Estados Unidos hay 197 palabras vetadas para dar fondos de investigación. Yo trabajo con todas”

Luisa N Borrell, en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), el pasado 25 de junio.

Luisa N. Borrell (Santo Domingo, 61 años) llegó a Estados Unidos para seguir el camino que había empezado en la odontología, pero acabó encontrando otro. Florida no le gustó; en Nueva York tuvo que volver a estudiar, sacarse la licencia y ejercer. Probó en una clínica privada y después en un hospital, hasta que entendió que aquello no era lo suyo. El giro definitivo llegó con un doctorado en epidemiología y estadística, la disciplina a la que lleva dedicada 26 años. Se centra en estudiar las inequidades en salud en función de raza y procedencia, de lo que habló a finales de junio en el Congreso de la Sociedad Española de Epidemiología, al que EL PAÍS acudió invitado por la organización.

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Luisa N. Borell participó en junio en el congreso de la Sociedad Española de Epidemiología. La investigadora estudia las inequidades por raza en salud, uno de los campos a los que la Administración de Trump ha cortado la financiación  

Luisa N. Borrell (Santo Domingo, 61 años) llegó a Estados Unidos para seguir el camino que había empezado en la odontología, pero acabó encontrando otro. Florida no le gustó; en Nueva York tuvo que volver a estudiar, sacarse la licencia y ejercer. Probó en una clínica privada y después en un hospital, hasta que entendió que aquello no era lo suyo. El giro definitivo llegó con un doctorado en epidemiología y estadística, la disciplina a la que lleva dedicada 26 años. Se centra en estudiar las inequidades en salud en función de raza y procedencia, de lo que habló a finales de junio en el Congreso de la Sociedad Española de Epidemiología, al que EL PAÍS acudió invitado por la organización.

Pregunta. En el congreso presentó sus estudios sobre consumo de alcohol en adolescentes. ¿Cuáles son sus conclusiones?

Respuesta. Lo interesante es que los niños blancos son los que beben más. Los que beben menos son los negros y los asiáticos.

P. ¿Hay alguna explicación?

R. Los asiáticos metabolizan peor el alcohol. Y en el caso de los negros, creo que es por cultura.

P. ¿Cómo la etnia y la procedencia influyen en la salud?

R. La raza es un determinante social de salud y socioeconómico muy fuerte en Estados Unidos. Los bebés negros se mueren a una tasa 2,4 veces mayor que los de las mujeres blancas. En la esperanza de vida hay una diferencia de cuatro años: 78 frente a 74 en 2023.

P. ¿Es una cuestión puramente socioeconómica o también tiene que ver con racismo o discriminación?

R. Todo se acumula. Lo del nivel socioeconómico tiene que ver con racismo, porque donde vives determina cómo son las oportunidades de educación. Y tú sabes que la educación es la manera de moverse de un escalón económico a otro. El que nada sabe, nada vale. ¿Qué pasa si tú vives en un barrio donde el sistema educativo es malo? Hay mucho abandono, muchos niños que no se gradúan y terminan en la calle. Los niños negros y los niños hispanos, también en la cárcel. Eso es una manera de mantener y perpetuar la inequidad. Las oportunidades educativas están muy divididas dependiendo del grupo al que perteneces.

P. ¿Han visto avances con intervenciones que consigan reducir esos niveles, o zonas que estén más homogéneas?

R. En Estados Unidos hay mucha segregación. Aunque los grupos principales son los negros, los hispanos y los blancos están muy segregados y no siempre viven en los mismos barrios. En California o Nueva York ves mucha diversidad, pero en otros sitios son muy pocos los colores que ves.

P. ¿Cómo ha influido la presidencia de Trump en todo esto?

R. Ha cambiado mucho. Yo creo que en Estados Unidos ha habido racismo siempre. Pero ahora con Trump, desde 2016, personas que son racistas han encontrado una voz y se sienten empoderadas para hacer y decir lo que les dé la gana.

P. Se ha institucionalizado este racismo.

R. Y está empezando más temprano, porque ahora los niños, como oyen a los padres decir cosas negativas, lo replican en la escuela.

P. ¿Hay enfermedades o problemas de salud concretos que afecten especialmente a los que no son blancos?

R. No, creo que en general afecta a todos. Ahora mismo el problema de la salud mental es muy fuerte, principalmente en los hispanos, por los miedos: el miedo a la inmigración, toda la amenaza que hay. Lo que estamos viendo es que estamos empezando a ver problemas mentales en niños. Están deprimidos, no quieren ir a la escuela. Y eso va a tener muchas repercusiones, porque son eventos adversos que causan trauma. Especialmente en un niño de cinco años, un niño de tres años. Eso no se olvida.

P. ¿Cree que hay solución o es pesimista?

R. En un sentido soy pesimista, porque creo que los cambios que estamos viendo ahora van a tardar mucho tiempo en revertirse. Y no vamos a volver a donde estábamos cuando se fue Obama o ni siquiera cuando se fue Biden.

P. Cada año de avance racista cuesta más de un año en revertirse.

R. Estamos hablando de 10 años, por lo menos. Trump lleva 10 años, porque ganó en el 2016 y siempre ha estado en el discurso. Incluso fuera de la presidencia, estaba haciendo campaña, estaba promoviendo todo este movimiento de extrema derecha.

P. ¿Qué repercusiones va a tener todo esto en la salud de los estadounidenses?

R. Eso va a tener una repercusión de 50 años, por lo menos. Todos los cambios que se están haciendo en las instituciones de salud pública, los Institutos Nacionales de Salud, el Centro de Prevención y Control de Enfermedades… Todo eso va a tener una repercusión tremenda por muchos años.

P. Lo que usted estudia es justo lo que Trump quiere eliminar.

R. Sí, hay 197 palabras que comprueban para no conceder fondos para investigación. Yo las tengo todas [ríe]. Eso te impide obtener fondos para hacer investigación en los grupos más afectados de la sociedad.

P. ¿Y cómo lo nota?

R. Te criban las solicitudes [para recibir fondos]. Ni las discuten. No pasas a la segunda etapa para que te consideren.

P. ¿Y cómo lo está sorteando para continuar investigando?

R. Estamos usando bases de datos que todavía existen, porque eso también va a cambiar. Muchas bases de datos no se van a recopilar de la misma manera. Estamos usando lo que está disponible todavía y los pocos recursos que se pueden usar para mantener una línea de documentación de la inequidad.

P. ¿Peligra incluso poder observar esa realidad?

R. Exacto. Porque si las bases de datos no recogen bien la información sobre raza y etnicidad, no podemos documentar las diferencias entre los diferentes grupos raciales o étnicos.

P. No cree que sea casualidad que se quiera acabar con eso.

R. Para nada. Esto tiene el propósito de destruir todo lo que tiene que ver con la diversidad de Estados Unidos.

P. ¿Cómo cree que esto va a empeorar la vida de una persona hispana o negra?

R. Ya está empeorando. Por ejemplo, para los hispanos están cortando todos los programas en la comunidad que ayudaban: inglés como segunda lengua, programas para ayudar a la gente a hacer la ciudadanía… Y a los negros les han cortado muchísimos programas sociales. Es interesante: la gente siempre piensa que los pobres en Estados Unidos son los negros y los hispanos. No. La mayoría de los pobres son blancos, porque son mayoría. Pero ellos no piensan que cuando cortan esos programas también les afecta a ellos.

P. Usted es hispana con nacionalidad estadounidense. ¿Camina tranquila por la calle?

R. No tan tranquila. A lo mejor me parezco a una que tenga la descripción de lo que buscan. El problema es que, aunque tú tengas papeles, no importa. Te cogen y te meten en un centro de detención, y te dejan ahí encerrado tres días, porque tienen una cuota. Tenían que coger 1.500 personas al día. Entonces cogían a la gente, aunque tuviera papeles o no. Yo creo que se ve menos gente en la calle, se ve menos gente en el metro.

P. También ha hecho estudios en España, con la Universidad de Alcalá de Henares. ¿Se parecen sus conclusiones de lo que vio allí a Estados Unidos?

R. En España, la inmigración, aunque no es exactamente igual que la raza, es un eje de inequidad.

P. ¿Qué es diferente?

R. Aquí el acceso [universal y gratuito] a los servicios de salud es una cosa que nosotros no tenemos. Ahora, aquí hace falta una campaña para promocionar eso en la población inmigrante, porque hay mucha gente que no lo sabe o no se siente cómoda para acceder a los servicios sanitarios. Porque si tienes una persona que llega con un cáncer en una etapa avanzada, tienes que gastar más dinero que si se detecta temprano.

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