Luis García, entrenador del Real Mallorca: «Voy a exigirles una barbaridad a los jugadores del Mallorca»

Luis García (Oviedo, 1981) tiene claro lo que deben hacer para que el Mallorca ascienda a Primera, pero no se cansa a la hora de pedir «respeto» para los rivales de una Segunda que considera «incomprensible e imprevisible». El nuevo entrenador bermellón atiende a este diario en una de las terrazas del Marbella Football Center para pronunciar un discurso prudente acerca del objetivo del club. Sabe de lo que habla después de sus experiencias fallidas en el Espanyol y Las Palmas, por eso, se muere de ganas de triunfar en el banquillo de Son Moix. Luis García (Oviedo, 1981) tiene claro lo que deben hacer para que el Mallorca ascienda a Primera, pero no se cansa a la hora de pedir «respeto» para los rivales de una Segunda que considera «incomprensible e imprevisible». El nuevo entrenador bermellón atiende a este diario en una de las terrazas del Marbella Football Center para pronunciar un discurso prudente acerca del objetivo del club. Sabe de lo que habla después de sus experiencias fallidas en el Espanyol y Las Palmas, por eso, se muere de ganas de triunfar en el banquillo de Son Moix.  

Luis García (Oviedo, 1981) tiene claro lo que deben hacer para que el Mallorca ascienda a Primera, pero no se cansa a la hora de pedir «respeto» para los rivales de una Segunda que considera «incomprensible e imprevisible». El nuevo entrenador bermellón atiende a este diario en una de las terrazas del Marbella Football Center para pronunciar un discurso prudente acerca del objetivo del club. Sabe de lo que habla después de sus experiencias fallidas en el Espanyol y Las Palmas, por eso, se muere de ganas de triunfar en el banquillo de Son Moix.

Llevan algo más de dos semanas de trabajo. ¿Está el equipo al nivel que usted quiere?

Vamos poco a poco. Creo que construir una idea y una forma de jugar lleva tiempo y requiere sesiones de entrenamiento y entendimiento por parte del jugador y un debate. Muchas cosas no se consiguen solo en una pretemporada, se consiguen a lo largo de toda una temporada. Está claro que tenemos que ser competitivos desde el primer día y poco a poco vamos construyendo para llegar a esa primera fecha con garantías de competir muy bien.

¿Son suficientes tan pocos partidos de pretemporada?

Es que nunca sabes qué es mejor, si tener más sesiones de entrenamiento o más partidos. Evidentemente, con los partidos coges más nivel competitivo, más ritmo de competición, pero seguramente con entrenamientos cojas más conceptos que los puedas aplicar en esos partidos. Entonces estamos ahí en ese término medio de equilibrio entre una cosa y otra, sin los partidos sería imposible, es decir, con solo entrenamientos y solo con partidos también sería difícil llegar de manera óptima. Entonces, buscar el equilibrio nunca es sencillo y es algo muy necesario.

En muchas pretemporadas se ven entrenamientos de doble sesión diarios y casi sin parar. En cambio, usted ha concedido tres tardes libres a los jugadores en este ‘stage’ de seis días. ¿Por qué les concede tanto descanso?

Tarde libre en cuanto a entrenamiento de campo, pero sí que tenemos sesiones de vídeo, por ejemplo. Los jugadores después tienen sesiones de tratamientos o de gimnasio por las tardes. El jugador no descansa hoy en día, el jugador profesional está permanentemente activo preparándose, pero también es cierto que es importante encontrar esos momentos donde el jugador pueda tener momentos de diversión, de distraerse un poco, porque la temporada va a ser larga y va a ser muy exigente.

¿Cómo quiere que juegue su Mallorca?

Quiero que, sobre todo, sea un equipo valiente, un equipo que tenga ganas de jugar con balón, de aparecer, de ofrecerse, de no tener miedo a fallar y que defensivamente sea solidario, que seamos un bloque, que estemos juntos, que todo el mundo tenga esas ganas por ayudar, por recuperar el balón y tratar de ser un equipo en todas las fases del juego. Eso sería muy, muy importante.

Al pretender ser tan dominador, ¿espera unos rivales que esperen muy atrás y que no dejen espacios?

Es que va a haber de todo en la categoría. Va a haber muchos equipos que van a venir a presionar muy alto, en situaciones de mano a mano, tendremos que encontrar soluciones para poder salir, va a haber momentos donde tengamos que contraatacar, va a haber momentos donde el rival esté defendiendo muy bajo, cerca de su portería. Hoy en día el fútbol va a requerir de todo y necesitamos ser un equipo que entienda los momentos del partido, para atacarlo como toque o para defender de la manera que toque y poder transitar y hacer daño. El fútbol de hoy en día no es solo una fase del juego o solo un momento.

A los jugadores les ha sorprendido que usted les pida que sean atrevidos y que no tengan miedo a equivocarse. Eso lo tiene muy interiorizado, ¿no?

Sí, porque es parte de la vida y parte de la profesión. Si nosotros tenemos miedo a hacer algo, seguramente ya nos estaremos equivocando porque no queremos hacer algo que estamos trabajando cada día. Entiendo el error como parte del juego y no podemos darle más importancia que la que tiene. Lo que está claro es que tenemos que hacer lo que trabajamos en el día a día y que seamos atrevidos y tengamos esa intención de hacer bien las cosas.

La temporada pasada el equipo cometió muchos errores en transiciones defensivas, a la hora de recular y también se produjeron errores de concentración. ¿Teme heredar esos problemas?

Primero, no me gusta valorar lo que ha pasado con anterioridad porque al final no es una cosa que me compete a mí. Lo que sí está claro es que algo en lo que nosotros incidimos muchísimo es en cómo construimos para evitar ese tipo de transiciones. El tratar de estar equilibrados, no por jugar con más delanteros o tener más gente por delante del balón en última línea, vas a atacar mejor. Necesitamos ocupar de manera racional el espacio para generar diferentes posicionamientos para que el rival tenga mayores problemas para defender, pero que a la vez en el fútbol no se puede separar el ataque y la defensa como puede ser en otros deportes. Va todo unido, con lo cual cuando estás atacando tienes que estar preparado para defender, y cuando estás defendiendo tienes que estar preparado para atacar. Entonces encontrar ese equilibrio a veces no es sencillo y nosotros tenemos que encontrarlo sobre todo porque es una categoría que en esas transiciones te castigan muchísimo.

Tiene a Valjent, Raíllo, David López, Abu y Olaizola como centrales, ¿esto es suficiente para afrontar toda la temporada o esperas algún fichaje más en esta posición?

Tenemos que tener tranquilidad porque el mercado es largo. Evidentemente jugadores como Martín y como Raíllo tienen muchísima experiencia, ya han conseguido ascensos, han jugado muchos años en Primera División y un liderazgo tremendo, y viene complementado por jugadores que tienen menos experiencia pero que tienen también capacidad y condiciones para poder participar en cualquier momento. Creo que lo ideal es esa mezcla de experiencia, de juventud, de energía, de la conciencia de esos veteranos que nos puede dar solidez.

¿Ficharán más centrales o no?

El Mallorca siempre está abierto a mejorar. De hecho desde la propiedad siempre la idea es mejorar en todos los ámbitos, no solo en el césped, sino en todos los ámbitos del club.

¿Usará a Arnau Puigmal de lateral o de extremo?

Puede ser lateral, extremo y carrilero si sales con tres detrás. Es un jugador que se adapta muy bien a cualquier estructura, lo que tenemos que hacer es involucrarlo dentro de una forma de jugar y que él, poco a poco, vaya entendiendo eso que buscamos de él en función de la posición que ocupe. Al final lo importante no son las posiciones, lo importante es que el jugador entienda qué es lo que se le pide en cada momento del juego.

Mojica estaba en la rampa de salida, pero de momento no hay ofertas por él y regresa tras el Mundial el 3 de agosto. ¿Cuenta con él?

Sí, totalmente, los jugadores que tienen contrato contamos con ellos. Mojica es un jugador que ha participado en el Mundial, que tiene mucha experiencia en Primera División y que puede ser un jugador también muy importante para nosotros.

Y si se marcha, que es una opción real hasta el último día de mercado, estaría Lato y el joven Luis Orejuela. ¿Ficharían a otro lateral izquierdo?

Es pregunta para Pablo Ortells. Mojica necesitaba esas vacaciones para poder descansar, que es muy importante y estamos trabajando esta pretemporada con Lato y con Luis. Lato tiene una experiencia y un recorrido también importante en el mundo del fútbol y puede aportar muchas cosas y Luis es un chico que viene empujando muy fuerte, que tiene muchas ganas, que tiene ilusión, que tiene energía, es un jugador que tiene capacidad.

La Segunda División es muy física, ¿pueden jugar juntos en el centro del campo Morlanes, Darder y Pablo Torre?

Sí, por qué no, al final va un poco en función de cómo entiendas el juego. Es cierto que muchas veces se tiende a pensar que porque tengas un jugador más posicional, más defensivo, más de corte físico, vas a defender mejor, pero al final uno considera que no tiene que demostrar permanentemente que es el más fuerte, sino que es el más inteligente. Creo que esos tres jugadores, junto con Alex Sala y Antonio Sánchez, nos pueden dar esa versatilidad en el centro del campo. Tenemos que estar preparados para que cuando construyamos podamos perder balón y estar preparados para defender.

Entonces, ¿no es seguro que fichen un pivote defensivo?

No lo sé, vuelvo a lo mismo, estamos abiertos un poco a todo, a oportunidades de mercado que puedan pasar, pero sí es cierto que la gente que está, está trabajando muy bien y estamos contentos.

Para la delantera han fichado a Adri Fuentes y están Abdón y Doménech, ¿esto es suficiente?

Vamos a ver cómo va el mercado, evidentemente queremos seguir mejorando, el gol es algo muy, muy importante en Segunda y en todas las categorías. El tener jugadores que tengan gol te aporta el poder ganar partidos y abrir partidos que pueden ser difíciles porque la Segunda es muy igualada. Entonces está claro que estamos mirando todas las opciones que hay en el mercado.

¿Luvumbo es más extremo que delantero para usted?

Como dije antes con Puigmal, es un jugador que se puede adaptar un poco a todo. Puede jugar por fuera y puede ocupar esa posición del año pasado entre el central y el lateral, más de delantero. Zito tiene mucha amenaza en el espacio y en el uno contra uno y creo que está entendiendo muy bien lo que le vamos pidiendo. Ahora lo que hay que pedirle son números, tiene que aportar gol, asistencias porque creo que tiene capacidad para hacerlo, si no, no se lo pediríamos. Y la exigencia para todos va a ser máxima porque la competencia va a ser feroz.

Usted es muy cercano con los jugadores.

Sobre todo quiero que me noten cerca. Hoy en día el jugador está muy expuesto a todo y más con redes sociales, están permanentemente expuestos a cualquier tipo de crítica y lo que no podemos obviar es que el jugador es una persona como tú y como yo y tiene sus problemas, sus inquietudes, sus temas personales y tienen que notarnos cerca porque creo que el cargo no tiene que hacer que haya una barrera entre el jugador y el entrenador. Lo que sí está claro es que el jugador tiene que entender que esa cercanía no la puede confundir con relajación o con confianza en cuanto a dejar de hacer ciertas obligaciones. Seguramente estando cerca y que me puedan comentar ciertos aspectos personales, estaré próximo a poder apretarles y exigirles porque les voy a exigir una barbaridad.

¿Está cerca de convencer a Virgili para que se quede?

Es un gran tipo, muy alegre y que aporta energía, el vestuario le quiere muchísimo y encima es un jugador joven con una capacidad tremenda. Sinceramente creo que necesita un año de consolidación, de hacer números, igual que hablábamos de Zito o podemos hablar de Roca o Adri, jugadores que necesitan hacer números de verdad para aportarnos, para consolidarse en el fútbol profesional y, a partir de ahí, ver hasta dónde pueden llegar. Lo que sí tengo claro es que le voy a apretar mucho porque estoy convencido de que nos lo puede dar y nos puede sorprender con aparecer con cosas que quizá ni él sabe que las tiene.

Llevan siete fichajes, ¿cuántos faltan?

No lo sé, para mí, y lo he dicho desde el primer día, el mejor fichaje es el equipo. Tenemos que ser conscientes de que todo va a ser muy complicado y que si somos un equipo de verdad vamos a estar más cerca de todo, no podemos fijarnos en nombres, en si este o el otro. Lo importante es los 25 o 24 jugadores que haya, sintamos lo mismo, que luchemos por lo mismo, que suframos juntos, que nos divirtamos juntos y que vayamos a por los objetivos juntos con nuestra afición. Eso es lo más importante de todo, por lo tanto, para mí el fichaje es el equipo.

¿Cómo llegará el equipo al estreno ante el Valladolid del 15 de agosto?

Sé que os gusta hablar mucho de porcentajes, pero al final el porcentaje, ese 100% que habláis, nunca se consigue, porque el equipo siempre tiene que estar en evolución y mejorar cada día en todos los aspectos, condicional, técnico-táctico, en fase ofensiva, defensiva, balón parado, tenemos que estar mejorando y evolucionando permanentemente, con lo cual lo que hagas en la jornada una, dos o tres no te va a servir en la veinte y lo que hagas en la veinte no te va a servir en la treinta y ocho, con lo cual ese 100% no va a llegar nunca. Ese es el objetivo como entrenador, que nunca lleguemos al 100%, que siempre haya algo que mejorar y que esa autocrítica interna nos haga mejores a todos.

El Girona y Oviedo han bajado con el Mallorca, ¿qué otros rivales teme para el objetivo de subir a Primera?

A todos. Fíjese que hace dos años el Mirandés se metió en la final del play-off y a estas alturas de verano tenía diez jugadores entrenando con un presupuesto muy bajo. Mucha gente seguramente no haya visto partidos de Segunda División en los cinco años que llevaba el Mallorca en Primera y la categoría ha cambiado muchísimo. Los últimos seis equipos que han descendido de Primera ninguno ha conseguido volver al año siguiente, equipos como el Leganés se salvó en la última jornada. Es incomprensible e imprevisible, con lo cual tenemos que estar muy equilibrados durante todo el año independientemente de que haya rachas muy buenas o rachas regulares. La temporada es larguísima, los objetivos no se consiguen ni en diciembre, ni en octubre, ni en abril, se consiguen en junio y tenemos que estar equilibrados desde el primer día.

¿Son favoritos para el ascenso a Primera?

Eso es lo que van a decir los rivales antes de cada partido contra nosotros. Tenemos que tener la humildad suficiente para respetar el fútbol, cuando te crees que estás por encima del rival, te pasan cosas. Todos sabemos cuál es el objetivo, la exigencia es grande, pero hay que respetar al rival, también a nosotros mismos y saber que nadie nos va a regalar absolutamente nada.

¿Qué ha aprendido como entrenador de sus experiencias en el Espanyol y Las Palmas?

Sobre todo a ganar en tranquilidad, en focalizar en el día a día, en el trabajo, en que los resultados no te lleven a volverte loco. Vivimos en una sociedad de premura y de prisa increíble, entonces dentro de esa vorágine que vivimos tenemos que tener un poco de tranquilidad. Igual que los jugadores están muy expuestos, los entrenadores también, y tenemos que tratar de estar equilibrados para tratar de tomar las mejores decisiones. Y creo que el ponerte nervioso, el mirar única y exclusivamente un resultado, no sirve de nada. Ser autocrítico siempre, tratar de mejorar, querer aportar a los jugadores, tener mucha energía para ayudarles porque va a ser exigente.

¿En qué entrenadores de los que ha tenido usted como futbolista de elite se ha inspirado?

Sinceramente aprendes de todos, de Héctor Cúper que lo tuvimos aquí, de Luis Aragonés, de Vicente del Bosque, de Valverde, de Tintín Márquez y tantos otros, creo que coges de todos. Los jugadores tampoco son iguales y tienes que entenderlos, tienes que acercarte a ellos, tienes que tirar de la cuerda o la tienes que soltar. Tienes que ser un poco padre en algunos casos para que los jugadores desarrollen su profesión, porque son buenos, son muy buenos, si no, no estarían en la elite. El jugador necesita gente que le aporte.

El Mallorca ya ha superado los 18.000 socios, el número más alto de su historia en Segunda.

Es muy importante, para nosotros es fundamental que nuestra gente esté cerca del equipo, que nos empujen sabiendo de la dificultad. Nada te garantiza el éxito si consideramos el éxito el conseguir los objetivos, pero les vamos a necesitar porque va a haber partidos muy difíciles tanto fuera como en casa y la temporada va a ser súper exigente, entonces cuantos más seamos mejor, cuantos más unidos a ellos estemos mejor y cuanto más le podamos transmitir cada día, pues muchísimo mejor.

Estos días en Marbella ha estado con el máximo accionista, Andy Kohlberg, y con el director deportivo, Pablo Ortells, ¿cómo es su relación?

Muy buena, la verdad que todo fenomenal con ellos. Andy es muy tranquilo, muy dialogante y son personas cercanas, es muy sencillo trabajar con ellos y estoy muy contento en este tiempo que llevo aquí.

 Diario de Mallorca – Deportes

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