Lorenzo Fluxá cerró este sábado su cuarta participación en el Rally Dakar, una dura prueba que este año ha exigido un notable esfuerzo y ha puesto en serias dificultades al equipo comandado por el piloto mallorquín. El vehículo con el dorsal 777 finalizó en el puesto 54 de la general de la categoría Classic, la misma en la que su equipo de apoyo —con el portugués Luis Antonio Pires y el copiloto manacorí Mateu Riera— acabó en la posición 76. Lorenzo Fluxá cerró este sábado su cuarta participación en el Rally Dakar, una dura prueba que este año ha exigido un notable esfuerzo y ha puesto en serias dificultades al equipo comandado por el piloto mallorquín. El vehículo con el dorsal 777 finalizó en el puesto 54 de la general de la categoría Classic, la misma en la que su equipo de apoyo —con el portugués Luis Antonio Pires y el copiloto manacorí Mateu Riera— acabó en la posición 76.
Lorenzo Fluxá cerró este sábado su cuarta participación en el Rally Dakar, una dura prueba que este año ha exigido un notable esfuerzo y ha puesto en serias dificultades al equipo comandado por el piloto mallorquín. El vehículo con el dorsal 777 finalizó en el puesto 54 de la general de la categoría Classic, la misma en la que su equipo de apoyo —con el portugués Luis Antonio Pires y el copiloto manacorí Mateu Riera— acabó en la posición 76.
Acabar. Ese era el principal objetivo de Fluxá, que ya pone rumbo a Mallorca, al igual que su vehículo de asistencia, en lo que ha sido su cuarta participación en este raid, que hace ya unos años cambió África por Arabia Saudí. El reto pasaba por meterse en el top-20 o incluso entre los diez mejores, pero tres jornadas especialmente complicadas provocaron un desplome en la general (del puesto 15 al 88) que el piloto mallorquín no pudo remontar en las últimas cuatro etapas.
Aun así, había motivos más que suficientes para celebrar ser uno de los finishers del Dakar. Lo mostraron Fluxá y su copiloto, Sergi Fernández, tras subir al podio al término de la decimotercera y última etapa, este sábado: una especial de 103 kilómetros con salida y meta en Yanbu, a orillas del mar Rojo. La alegría se desbordó con abrazos y felicitaciones entre los componentes del equipo mallorquín y el conjunto de asistencia.
Por lo que repecta a las categorías principales, Nasser Al-Attiyah se adjudicó su sexto Touareg. Aunque desde el viernes se sabía virtual campeón, el catarí sufrió más de la cuenta para lograr su objetivo y proclamarse campeón por primera vez con Dacia, después de lograrlo previamente con Volkswagen, Mini y Toyota.
Y en motos, el argentino Luciano Benavides le arrebató el triunfo a Ricky Brabec cuando todos daban ya por campeón al californiano, que llegaba al último día de competición con más de 3 minutos de renta en la general de motos y ha dejado escapar el ‘Touareg’… ¡por solo 2 segundos!
Diario de Mallorca – Deportes
