Lena Dunham desvela su complicada relación con Adam Driver durante el rodaje de ‘Girls’

Lena Dunham ha abierto uno de los capítulos más delicados de su etapa en ‘Girls’ al relatar en sus nuevas memorias, ‘Famesick’, la relación complicada que mantuvo con Adam Driver durante el rodaje de la serie de HBO. El libro repasa su trabajo conjunto entre 2012 y 2017 y presenta ese vínculo como una mezcla de admiración, tensión y confusión emocional que, según la autora, marcó buena parte de aquellos años.

Según escribe Dunham, los problemas empezaron muy pronto. En uno de los pasajes más comentados, recuerda que durante la grabación de su primera escena de sexo con Driver sintió que el control de la situación se le escapaba, algo especialmente delicado para ella porque, además de actriz, también ejercía funciones creativas en la serie. La autora describe ese momento como una experiencia íntima, desconcertante y difícil de encajar dentro de un entorno de trabajo que, en teoría, ella debía dirigir.

El libro también recoge otros episodios de fricción fuera de cámara. Dunham asegura que, durante una etapa especialmente dura en la que se sentía sobrepasada por la presión de sacar adelante la serie con solo 24 años, su compañero podía mostrarse irritable, verbalmente agresivo y físicamente intimidante. Entre los ejemplos que menciona, relata un ensayo en el que, frustrado porque ella había olvidado sus líneas, Driver habría lanzado una silla contra la pared que tenía al lado. Por ahora, Variety señala que el representante del actor no había respondido a su petición de comentario.

Aun así, ‘Famesick’ no dibuja una relación unidireccional ni puramente hostil. Dunham explica que entre ambos también existió una conexión creativa muy intensa y momentos de cercanía real, hasta el punto de admitir que pasó mucho tiempo preguntándose si él sentía algo especial por ella. En su relato, Driver aparece como una figura tan magnética y protectora en algunos momentos como imprevisible y difícil de gestionar en otros, una contradicción que, según la autora, acabó condicionando tanto su trabajo como su equilibrio personal.

Con estas memorias, Lena Dunham no solo revisita la intrahistoria de ‘Girls’, sino que también intenta ordenar desde la distancia una etapa marcada por la fama temprana, la presión profesional y las relaciones difíciles. La propia autora ha explicado a People que quiso escribir sobre Adam Driver de una forma “honesta” para intentar capturar lo que realmente supuso esa relación en su vida. El resultado reabre una de las trastiendas más complejas de la serie y devuelve a primer plano un vínculo que, según cuenta, fue tan importante como doloroso.

 La actriz y creadora asegura en sus memorias que su vínculo con su compañero de reparto estuvo marcado por la tensión, los choques en el set y una conexión creativa tan intensa como confusa  

Lena Dunham ha abierto uno de los capítulos más delicados de su etapa en ‘Girls’ al relatar en sus nuevas memorias, ‘Famesick’, la relación complicada que mantuvo con Adam Driver durante el rodaje de la serie de HBO. El libro repasa su trabajo conjunto entre 2012 y 2017 y presenta ese vínculo como una mezcla de admiración, tensión y confusión emocional que, según la autora, marcó buena parte de aquellos años.

Según escribe Dunham, los problemas empezaron muy pronto. En uno de los pasajes más comentados, recuerda que durante la grabación de su primera escena de sexo con Driver sintió que el control de la situación se le escapaba, algo especialmente delicado para ella porque, además de actriz, también ejercía funciones creativas en la serie. La autora describe ese momento como una experiencia íntima, desconcertante y difícil de encajar dentro de un entorno de trabajo que, en teoría, ella debía dirigir.

El libro también recoge otros episodios de fricción fuera de cámara. Dunham asegura que, durante una etapa especialmente dura en la que se sentía sobrepasada por la presión de sacar adelante la serie con solo 24 años, su compañero podía mostrarse irritable, verbalmente agresivo y físicamente intimidante. Entre los ejemplos que menciona, relata un ensayo en el que, frustrado porque ella había olvidado sus líneas, Driver habría lanzado una silla contra la pared que tenía al lado. Por ahora, Variety señala que el representante del actor no había respondido a su petición de comentario.

Aun así, ‘Famesick’ no dibuja una relación unidireccional ni puramente hostil. Dunham explica que entre ambos también existió una conexión creativa muy intensa y momentos de cercanía real, hasta el punto de admitir que pasó mucho tiempo preguntándose si él sentía algo especial por ella. En su relato, Driver aparece como una figura tan magnética y protectora en algunos momentos como imprevisible y difícil de gestionar en otros, una contradicción que, según la autora, acabó condicionando tanto su trabajo como su equilibrio personal.

Con estas memorias, Lena Dunham no solo revisita la intrahistoria de ‘Girls’, sino que también intenta ordenar desde la distancia una etapa marcada por la fama temprana, la presión profesional y las relaciones difíciles. La propia autora ha explicado a People que quiso escribir sobre Adam Driver de una forma “honesta” para intentar capturar lo que realmente supuso esa relación en su vida. El resultado reabre una de las trastiendas más complejas de la serie y devuelve a primer plano un vínculo que, según cuenta, fue tan importante como doloroso.

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