Las protestas de los agricultores por Mercosur ya provocan retrasos y sobrecostes en la cadena de suministro del gran consumo

Las protestas que están protagonizando desde hace varias jornadas los agricultores franceses y españoles, especialmente en Cataluña, en protesta por el acuerdo entre la UE y Mercosur están provocando ya alteraciones de la cadena de suministro. La patronal del gran consumo, Aecoc, que reúne a más de 34.500 empresas, ha advertido hoy de que los bloqueos de carreteras como la AP-7 y nodos logísticos «están afectando de forma transversal a todos los sectores profesionales integrados en Aecoc provocando retrasos, sobrecostes operativos y una alteración significativa del normal funcionamiento de las empresas».

Esta situación, «que tiene un impacto económico relevante y pone en riesgo la eficiencia de las cadenas de suministro, resulta especialmente crítica al producirse en un momento en el que las empresas están gestionando el reabastecimiento tras el periodo navideño y operan con márgenes logísticos muy ajustados», añaden.

Aecoc ha insistido en que garantizar el libre movimiento de mercancías y personas «es un principio básico para el correcto funcionamiento de la sociedad, la economía y el abastecimiento y que no se pueden bloquear de forma prolongada puntos estratégicos para el transporte y la actividad empresarial».

La patronal, aunque respeta el derecho a las protestas de los agricultores, ha reclamado que estas acciones se desarrollen de manera compatible con el mantenimiento de la libre circulación de mercancías y personas, evitando situaciones de bloqueo como las que se están produciendo en algunos puntos del país.

«Aecoc respeta, como no puede ser de otra forma, el derecho de los agricultores a manifestar sus reivindicaciones, así como a trasladar sus preocupaciones a las administraciones competentes, si bien considera necesario recordar que, aunque todas las posiciones son legítimas, no lo son todas las formas de expresarlas», ha añadido. En ese sentido, la asociación ha hecho «un llamamiento a la reflexión de un eslabón clave de la cadena de valor, como es el sector primario, sobre los perjuicios directos que los bloqueos en las vías de acceso están provocando a otros eslabones de la cadena de valor y a otros profesionales, como los del transporte de mercancías por carretera».

Según estimaciones realizadas por las organizaciones de transportistas Fitrans y Guitrans, cinco millones de toneladas se han visto afectadas por la paralización del transporte en la frontera francesa y que, de persistir, podrían paralizar la industria, por lo que han solicitado a las autoridades europeas que presionen a Francia para que tome medidas.

Cada día, más de 20.000 camiones cruzan la frontera entre España y Francia en ambos sentidos, transportando alimentos, materias primas y productos esenciales para la industria, el comercio y el abastecimiento de los ciudadanos. Cada camión parado por un bloqueo supone un coste medio de 600 euros diarios, según cálculos de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que insiste en que el derecho a la protesta «es plenamente legítimo, pero no puede ejercerse a costa de paralizar un sector esencial ni de generar un perjuicio económico de esta magnitud».

La CETM ya advirtió la semana pasada de que no circularían si no se garantiza su seguridad en los desplazamientos.

 Aecoc solicita que las protestas no paralicen la libre circulación de mercancías y personas  

Las protestas que están protagonizando desde hace varias jornadas los agricultores franceses y españoles, especialmente en Cataluña, en protesta por el acuerdo entre la UE y Mercosur están provocando ya alteraciones de la cadena de suministro. La patronal del gran consumo, Aecoc, que reúne a más de 34.500 empresas, ha advertido hoy de que los bloqueos de carreteras como la AP-7 y nodos logísticos «están afectando de forma transversal a todos los sectores profesionales integrados en Aecoc provocando retrasos, sobrecostes operativos y una alteración significativa del normal funcionamiento de las empresas».

Esta situación, «que tiene un impacto económico relevante y pone en riesgo la eficiencia de las cadenas de suministro, resulta especialmente crítica al producirse en un momento en el que las empresas están gestionando el reabastecimiento tras el periodo navideño y operan con márgenes logísticos muy ajustados», añaden.

Aecoc ha insistido en que garantizar el libre movimiento de mercancías y personas «es un principio básico para el correcto funcionamiento de la sociedad, la economía y el abastecimiento y que no se pueden bloquear de forma prolongada puntos estratégicos para el transporte y la actividad empresarial».

Los agricultores colapsan el centro de Tarragona contra el acuerdo UE-Mercosur

La patronal, aunque respeta el derecho a las protestas de los agricultores, ha reclamado que estas acciones se desarrollen de manera compatible con el mantenimiento de la libre circulación de mercancías y personas, evitando situaciones de bloqueo como las que se están produciendo en algunos puntos del país.

«Aecoc respeta, como no puede ser de otra forma, el derecho de los agricultores a manifestar sus reivindicaciones, así como a trasladar sus preocupaciones a las administraciones competentes, si bien considera necesario recordar que, aunque todas las posiciones son legítimas, no lo son todas las formas de expresarlas», ha añadido. En ese sentido, la asociación ha hecho «un llamamiento a la reflexión de un eslabón clave de la cadena de valor, como es el sector primario, sobre los perjuicios directos que los bloqueos en las vías de acceso están provocando a otros eslabones de la cadena de valor y a otros profesionales, como los del transporte de mercancías por carretera».

Según estimaciones realizadas por las organizaciones de transportistas Fitrans y Guitrans, cinco millones de toneladas se han visto afectadas por la paralización del transporte en la frontera francesa y que, de persistir, podrían paralizar la industria, por lo que han solicitado a las autoridades europeas que presionen a Francia para que tome medidas.

Cada día, más de 20.000 camiones cruzan la frontera entre España y Francia en ambos sentidos, transportando alimentos, materias primas y productos esenciales para la industria, el comercio y el abastecimiento de los ciudadanos. Cada camión parado por un bloqueo supone un coste medio de 600 euros diarios, según cálculos de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que insiste en que el derecho a la protesta «es plenamente legítimo, pero no puede ejercerse a costa de paralizar un sector esencial ni de generar un perjuicio económico de esta magnitud».

La CETM ya advirtió la semana pasada de que no circularían si no se garantiza su seguridad en los desplazamientos.

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