Las mujeres siguen lejos del liderazgo en España y la IA puede ampliar la brecha

El avance de las mujeres hacia puestos de decisión se está ralentizando tras años de progreso gradual. Nuevos datos del LinkedIn Economic Graph muestran que la brecha persiste a nivel global: las mujeres representan el 44% de la fuerza laboral, pero solo el 31% de los roles de liderazgo, con un avance mínimo de apenas una décima respecto al año anterior.

En este contexto, España presenta un comportamiento singular. Es el único de los 16 países analizados en el que la contratación de mujeres para puestos directivos no está retrocediendo. De hecho, ha pasado del 29,7% en 2019 al 32,2% en 2025. Sin embargo, este aumento no se traduce todavía en una presencia proporcional en la alta dirección.

En 2025, las mujeres representan el 45,1% del empleo total en España, pero solo el 30,2% del liderazgo. La cifra apenas ha variado respecto a 2024 (30,1%), lo que apunta a un problema estructural: el reto ya no es acceder al mercado laboral, sino transformar esa participación en promociones reales y acceso a responsabilidades, presupuestos y proyectos estratégicos.

«El debate ya no es si hay talento femenino, sino si el sistema permite que ese talento progrese», señala Rosario Sierra, directora de negocio corporativo de LinkedIn España y Portugal. A su juicio, acelerar el acceso a puestos de decisión exige tres medidas: procesos de promoción más transparentes, mayor patrocinio para que más mujeres lideren proyectos de alto impacto y una apuesta clara por las habilidades tecnológicas, incluida la alfabetización en inteligencia artificial. También subraya la importancia de que las pausas o transiciones profesionales no penalicen las carreras hacia el liderazgo.

El “peldaño roto” en la carrera profesional

La brecha no se distribuye de forma uniforme, sino que se concentra en momentos concretos de la trayectoria laboral.

En España, las mujeres pasan de representar el 48,8% en los puestos de entrada al 43,5% en niveles con mayor experiencia. El primer gran obstáculo aparece al acceder a posiciones de mando: la presencia femenina cae al 34,3% en los puestos de manager junior.

El mayor descenso se produce en el siguiente salto, de manager junior a manager senior, donde la representación baja del 34,3% al 25%, lo que supone una caída relativa del 27,1%. En la cúspide empresarial, la presencia femenina en la C-suite (jefe o director) se sitúa en el 25,5%.

En conjunto, desde el inicio de la carrera profesional hasta la alta dirección, la representación femenina se reduce casi a la mitad.

Más presencia joven, pero la brecha persiste

El relevo generacional tampoco está corrigiendo la desigualdad por sí solo. Las generaciones más jóvenes muestran una mayor presencia femenina en el mercado laboral, pero la distancia entre participación y liderazgo continúa en todas las cohortes.

Entre la Generación Z, las mujeres representan el 49,6% del empleo y el 34,1% de los puestos de liderazgo. En la generación millennial suponen el 47,4% del total, pero el 34% del liderazgo. En la Generación X, los porcentajes bajan al 40,1% y al 27,8%, respectivamente. Entre los baby boomers, las mujeres representan el 27,5% de la fuerza laboral y apenas el 18,3% de los puestos directivos.

La tendencia coincide con el patrón global: la brecha se amplía en las generaciones de mayor edad, donde se concentran buena parte de los cargos con mayor poder de decisión.

La inteligencia artificial, un nuevo factor de desigualdad

A la persistencia del llamado «peldaño roto» se suma ahora un factor emergente que puede redefinir las oportunidades de promoción: la inteligencia artificial.

Según los datos de LinkedIn, los hombres tienen en España más del doble de probabilidades que las mujeres de incluir habilidades relacionadas con la IA en sus perfiles —como alfabetización en IA o ingeniería de IA—. Las transiciones hacia empleos potenciados por esta tecnología también les favorecen.

Entre los profesionales que abandonan ocupaciones más expuestas a la automatización, el 19% de los hombres se trasladó en 2025 a puestos en los que la IA complementa el trabajo, frente al 17,4% de las mujeres.

Si los empleos que ganan influencia y crecimiento son precisamente los que se apoyan en estas tecnologías, advierten los expertos, esta diferencia puede convertirse en un nuevo filtro silencioso que refuerce la brecha de liderazgo en los próximos años.

 Las mujeres son el 45% del empleo en España pero solo el 30% del liderazgo, advierte la red profesional Linkedln  

El avance de las mujeres hacia puestos de decisión se está ralentizando tras años de progreso gradual. Nuevos datos del LinkedIn Economic Graph muestran que la brecha persiste a nivel global: las mujeres representan el 44% de la fuerza laboral, pero solo el 31% de los roles de liderazgo, con un avance mínimo de apenas una décima respecto al año anterior.

En este contexto, España presenta un comportamiento singular. Es el único de los 16 países analizados en el que la contratación de mujeres para puestos directivos no está retrocediendo. De hecho, ha pasado del 29,7% en 2019 al 32,2% en 2025. Sin embargo, este aumento no se traduce todavía en una presencia proporcional en la alta dirección.

En 2025, las mujeres representan el 45,1% del empleo total en España, pero solo el 30,2% del liderazgo. La cifra apenas ha variado respecto a 2024 (30,1%), lo que apunta a un problema estructural: el reto ya no es acceder al mercado laboral, sino transformar esa participación en promociones reales y acceso a responsabilidades, presupuestos y proyectos estratégicos.

«El debate ya no es si hay talento femenino, sino si el sistema permite que ese talento progrese», señala Rosario Sierra, directora de negocio corporativo de LinkedIn España y Portugal. A su juicio, acelerar el acceso a puestos de decisión exige tres medidas: procesos de promoción más transparentes, mayor patrocinio para que más mujeres lideren proyectos de alto impacto y una apuesta clara por las habilidades tecnológicas, incluida la alfabetización en inteligencia artificial. También subraya la importancia de que las pausas o transiciones profesionales no penalicen las carreras hacia el liderazgo.

El “peldaño roto” en la carrera profesional

La brecha no se distribuye de forma uniforme, sino que se concentra en momentos concretos de la trayectoria laboral.

En España, las mujeres pasan de representar el 48,8% en los puestos de entrada al 43,5% en niveles con mayor experiencia. El primer gran obstáculo aparece al acceder a posiciones de mando: la presencia femenina cae al 34,3% en los puestos de manager junior.

El mayor descenso se produce en el siguiente salto, de manager junior a manager senior, donde la representación baja del 34,3% al 25%, lo que supone una caída relativa del 27,1%. En la cúspide empresarial, la presencia femenina en la C-suite (jefe o director) se sitúa en el 25,5%.

En conjunto, desde el inicio de la carrera profesional hasta la alta dirección, la representación femenina se reduce casi a la mitad.

Más presencia joven, pero la brecha persiste

El relevo generacional tampoco está corrigiendo la desigualdad por sí solo. Las generaciones más jóvenes muestran una mayor presencia femenina en el mercado laboral, pero la distancia entre participación y liderazgo continúa en todas las cohortes.

Entre la Generación Z, las mujeres representan el 49,6% del empleo y el 34,1% de los puestos de liderazgo. En la generación millennial suponen el 47,4% del total, pero el 34% del liderazgo. En la Generación X, los porcentajes bajan al 40,1% y al 27,8%, respectivamente. Entre los baby boomers, las mujeres representan el 27,5% de la fuerza laboral y apenas el 18,3% de los puestos directivos.

La tendencia coincide con el patrón global: la brecha se amplía en las generaciones de mayor edad, donde se concentran buena parte de los cargos con mayor poder de decisión.

La inteligencia artificial, un nuevo factor de desigualdad

A la persistencia del llamado «peldaño roto» se suma ahora un factor emergente que puede redefinir las oportunidades de promoción: la inteligencia artificial.

Según los datos de LinkedIn, los hombres tienen en España más del doble de probabilidades que las mujeres de incluir habilidades relacionadas con la IA en sus perfiles —como alfabetización en IA o ingeniería de IA—. Las transiciones hacia empleos potenciados por esta tecnología también les favorecen.

Entre los profesionales que abandonan ocupaciones más expuestas a la automatización, el 19% de los hombres se trasladó en 2025 a puestos en los que la IA complementa el trabajo, frente al 17,4% de las mujeres.

Si los empleos que ganan influencia y crecimiento son precisamente los que se apoyan en estas tecnologías, advierten los expertos, esta diferencia puede convertirse en un nuevo filtro silencioso que refuerce la brecha de liderazgo en los próximos años.

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