La serie turca ‘Castle Walls’ lleva la producción con IA a una gran plataforma de streaming

La inteligencia artificial da un nuevo paso dentro de la producción televisiva con ‘Castle Walls’. La ficción turca de Ay Yapım ha llegado este miércoles a Prime Video, dando el salto desde el terreno experimental hasta el catálogo de una de las grandes plataformas internacionales de streaming. La producción está siendo presentada como uno de los primeros ejemplos de una serie realizada de extremo a extremo mediante herramientas de IA generativa que alcanza una distribución de este nivel.

El estreno supone un precedente especialmente significativo porque ‘Castle Walls’ no utiliza la inteligencia artificial únicamente para determinados efectos visuales o tareas de posproducción. Su proceso de creación ha integrado diferentes modelos generativos en prácticamente toda la cadena audiovisual, desde el desarrollo visual y la construcción de personajes hasta la generación de vídeo, el acabado de las imágenes y distintos procesos relacionados con las voces.

Eso no significa, sin embargo, que la serie haya sido creada sin intervención humana. El guion está escrito por Kerem Deren y Çisil Hazal Tenim, responsables también de ‘El Turco’, y detrás del proyecto existe un equipo creativo encargado de definir la historia y dirigir el trabajo de las distintas herramientas. La propia Ay Yapım insiste en que el objetivo no ha sido sustituir el talento humano, sino emplear la tecnología para ampliar sus posibilidades. «No es una producción que haya prescindido de la capacidad humana; es una que ha utilizado la IA para potenciarla», ha defendido la compañía.

‘Castle Walls’, conocida como ‘Surlar’ en Turquía, se adentra en la historia y la leyenda de la fortaleza de Alamut, cuyas ruinas se encuentran en el actual Irán. El proyecto fue concebido como una ficción de formato breve, con episodios de alrededor de 15 minutos, y llevaba aproximadamente un año en desarrollo antes de alcanzar finalmente Prime Video.

La responsable de su producción es AI Yapım, filial creada por la veterana productora turca Ay Yapım para experimentar con nuevas formas de creación audiovisual mediante inteligencia artificial. La compañía matriz cuenta con más de dos décadas de experiencia en ficción televisiva y está detrás de numerosas series turcas exportadas internacionalmente, mientras que su nueva división tiene su sede en Singapur y nació específicamente para trabajar con producción asistida por IA.

Para sacar adelante ‘Castle Walls’, el equipo recurrió a un amplio ecosistema de herramientas generativas. ChatGPT fue empleado para mejorar y desarrollar instrucciones creativas; MidJourney, para la exploración visual; Runway y Google Nano Banana, para la integración de personajes; y Veo, Kling, ComfyUI y Topaz, para la generación y tratamiento cinematográfico del vídeo. Runway y ElevenLabs también formaron parte del proceso relacionado con las voces y el doblaje.

Ay Yapım no se limitó además a trabajar con herramientas desarrolladas por otras compañías. El proyecto utilizó ‘AI Yapim Storyboard’, un sistema propio para organizar los storyboards y el flujo de producción, además de AYDNA 1.0, un modelo de difusión de vídeo desarrollado específicamente por la empresa.

Este último elemento resulta especialmente relevante en uno de los grandes debates que acompañan al crecimiento de la inteligencia artificial generativa. AYDNA 1.0 fue entrenado y ajustado utilizando el catálogo licenciado de la propia Ay Yapım, según explica la compañía, una estrategia con la que pretende evitar las dudas sobre la procedencia y los derechos de los contenidos utilizados para alimentar los modelos.

‘Castle Walls’ había sido presentada públicamente en 2025 como uno de los primeros grandes experimentos de la industria turca con una serie generada mediante IA y llegó posteriormente al mercado internacional. Su estreno en Prime Video cambia ahora la dimensión del proyecto: deja de funcionar únicamente como demostración tecnológica para competir por la atención de los espectadores dentro de un servicio de streaming convencional.

Ahí reside buena parte de la importancia de su lanzamiento. Hasta ahora, la generación audiovisual mediante inteligencia artificial había tenido una presencia especialmente visible en cortometrajes, vídeos promocionales, pruebas conceptuales y piezas de pequeña escala. Con ‘Castle Walls’, una gran plataforma incorpora a su catálogo una ficción que ha construido prácticamente toda su producción alrededor de estas herramientas, aunque partiendo de un guion y unas decisiones creativas humanas.

El experimento plantea así preguntas que van mucho más allá del resultado artístico de la propia serie. Si este modelo demuestra ser viable, puede modificar costes, tiempos y estructuras de producción, especialmente en proyectos que tradicionalmente requerirían grandes decorados, rodajes complejos, numerosos efectos visuales o recreaciones históricas. Al mismo tiempo, vuelve a poner sobre la mesa cuestiones relacionadas con los puestos de trabajo, la autoría, los derechos de las imágenes utilizadas para entrenar los modelos y el papel que deben conservar los profesionales dentro de estos nuevos procesos.

Ay Yapım ha tratado de anticiparse precisamente a ese debate defendiendo una concepción de la IA como «socio creativo». Cuando presentó el proyecto, su CEO, Kerem Çatay, explicó que la intención era aprovechar la tecnología para ampliar la escala visual de la historia sin perder el componente humano que permite conectar al espectador con una narración.

El estreno llega, además, en un momento en el que las propias grandes compañías audiovisuales están aumentando sus pruebas con estas tecnologías. Por eso, más que convertir a ‘Castle Walls’ simplemente en «una serie hecha por una IA», su llegada a Prime Video marca el momento en el que este tipo de producción deja de ser únicamente una demostración técnica y entra de lleno en el circuito comercial de la televisión y el streaming. El éxito, el rechazo o la indiferencia que encuentre entre los espectadores servirá ahora como una primera prueba para saber hasta qué punto esta nueva forma de producir puede encontrar también un hueco real en el mercado.

 La ficción de Prime Video combina guion humano con un proceso audiovisual desarrollado mediante modelos generativos y tecnología propia  

La inteligencia artificial da un nuevo paso dentro de la producción televisiva con ‘Castle Walls’. La ficción turca de Ay Yapım ha llegado este miércoles a Prime Video, dando el salto desde el terreno experimental hasta el catálogo de una de las grandes plataformas internacionales de streaming. La producción está siendo presentada como uno de los primeros ejemplos de una serie realizada de extremo a extremo mediante herramientas de IA generativa que alcanza una distribución de este nivel.

El estreno supone un precedente especialmente significativo porque ‘Castle Walls’ no utiliza la inteligencia artificial únicamente para determinados efectos visuales o tareas de posproducción. Su proceso de creación ha integrado diferentes modelos generativos en prácticamente toda la cadena audiovisual, desde el desarrollo visual y la construcción de personajes hasta la generación de vídeo, el acabado de las imágenes y distintos procesos relacionados con las voces.

Eso no significa, sin embargo, que la serie haya sido creada sin intervención humana. El guion está escrito por Kerem Deren y Çisil Hazal Tenim, responsables también de ‘El Turco’, y detrás del proyecto existe un equipo creativo encargado de definir la historia y dirigir el trabajo de las distintas herramientas. La propia Ay Yapım insiste en que el objetivo no ha sido sustituir el talento humano, sino emplear la tecnología para ampliar sus posibilidades. «No es una producción que haya prescindido de la capacidad humana; es una que ha utilizado la IA para potenciarla», ha defendido la compañía.

‘Castle Walls’, conocida como ‘Surlar’ en Turquía, se adentra en la historia y la leyenda de la fortaleza de Alamut, cuyas ruinas se encuentran en el actual Irán. El proyecto fue concebido como una ficción de formato breve, con episodios de alrededor de 15 minutos, y llevaba aproximadamente un año en desarrollo antes de alcanzar finalmente Prime Video.

La responsable de su producción es AI Yapım, filial creada por la veterana productora turca Ay Yapım para experimentar con nuevas formas de creación audiovisual mediante inteligencia artificial. La compañía matriz cuenta con más de dos décadas de experiencia en ficción televisiva y está detrás de numerosas series turcas exportadas internacionalmente, mientras que su nueva división tiene su sede en Singapur y nació específicamente para trabajar con producción asistida por IA.

Para sacar adelante ‘Castle Walls’, el equipo recurrió a un amplio ecosistema de herramientas generativas. ChatGPT fue empleado para mejorar y desarrollar instrucciones creativas; MidJourney, para la exploración visual; Runway y Google Nano Banana, para la integración de personajes; y Veo, Kling, ComfyUI y Topaz, para la generación y tratamiento cinematográfico del vídeo. Runway y ElevenLabs también formaron parte del proceso relacionado con las voces y el doblaje.

Ay Yapım no se limitó además a trabajar con herramientas desarrolladas por otras compañías. El proyecto utilizó ‘AI Yapim Storyboard’, un sistema propio para organizar los storyboards y el flujo de producción, además de AYDNA 1.0, un modelo de difusión de vídeo desarrollado específicamente por la empresa.

Este último elemento resulta especialmente relevante en uno de los grandes debates que acompañan al crecimiento de la inteligencia artificial generativa. AYDNA 1.0 fue entrenado y ajustado utilizando el catálogo licenciado de la propia Ay Yapım, según explica la compañía, una estrategia con la que pretende evitar las dudas sobre la procedencia y los derechos de los contenidos utilizados para alimentar los modelos.

‘Castle Walls’ había sido presentada públicamente en 2025 como uno de los primeros grandes experimentos de la industria turca con una serie generada mediante IA y llegó posteriormente al mercado internacional. Su estreno en Prime Video cambia ahora la dimensión del proyecto: deja de funcionar únicamente como demostración tecnológica para competir por la atención de los espectadores dentro de un servicio de streaming convencional.

Ahí reside buena parte de la importancia de su lanzamiento. Hasta ahora, la generación audiovisual mediante inteligencia artificial había tenido una presencia especialmente visible en cortometrajes, vídeos promocionales, pruebas conceptuales y piezas de pequeña escala. Con ‘Castle Walls’, una gran plataforma incorpora a su catálogo una ficción que ha construido prácticamente toda su producción alrededor de estas herramientas, aunque partiendo de un guion y unas decisiones creativas humanas.

El experimento plantea así preguntas que van mucho más allá del resultado artístico de la propia serie. Si este modelo demuestra ser viable, puede modificar costes, tiempos y estructuras de producción, especialmente en proyectos que tradicionalmente requerirían grandes decorados, rodajes complejos, numerosos efectos visuales o recreaciones históricas. Al mismo tiempo, vuelve a poner sobre la mesa cuestiones relacionadas con los puestos de trabajo, la autoría, los derechos de las imágenes utilizadas para entrenar los modelos y el papel que deben conservar los profesionales dentro de estos nuevos procesos.

Ay Yapım ha tratado de anticiparse precisamente a ese debate defendiendo una concepción de la IA como «socio creativo». Cuando presentó el proyecto, su CEO, Kerem Çatay, explicó que la intención era aprovechar la tecnología para ampliar la escala visual de la historia sin perder el componente humano que permite conectar al espectador con una narración.

El estreno llega, además, en un momento en el que las propias grandes compañías audiovisuales están aumentando sus pruebas con estas tecnologías. Por eso, más que convertir a ‘Castle Walls’ simplemente en «una serie hecha por una IA», su llegada a Prime Video marca el momento en el que este tipo de producción deja de ser únicamente una demostración técnica y entra de lleno en el circuito comercial de la televisión y el streaming. El éxito, el rechazo o la indiferencia que encuentre entre los espectadores servirá ahora como una primera prueba para saber hasta qué punto esta nueva forma de producir puede encontrar también un hueco real en el mercado.

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