La meningitis provoca más de 250.000 muertes al año en el mundo, un tercio en menores de cinco años

No se están haciendo los progresos suficientes para alcanzar las metas fijadas para 2030, denuncia un nuevo estudio Leer No se están haciendo los progresos suficientes para alcanzar las metas fijadas para 2030, denuncia un nuevo estudio Leer  

En 2023, murieron 250.000 personas en el mundo a causa de la meningitis, una enfermedad que provocó más de 2,5 millones de casos. Así lo pone de manifiesto un nuevo estudio publicado en Lancet Neurology, el más exhaustivo realizado hasta la fecha, que demuestra que si bien se han producido importantes avances desde la década de los 90 para contener el trastorno, los progresos todavía son insuficientes para alcanzar las metas fijadas para 2030. Este objetivo pretende lograr una reducción del 70% en el número de muertes con respecto a las cifras de 2015.

La meningitis se produce por una inflamación de las meninges, las membranas de tejido que recubren totalmente el cerebro y la médula espinal. Esta inflamación se produce habitualmente tras una infección ocasionada por virus o bacterias que alcanzan el sistema nervioso. Las infecciones bacterianas son las que suelen provocar cuadros más graves, con un mayor riesgo de muertes o de desarrollo de secuelas, como pérdida de audición o daños motores y cognitivos.

Según revela el informe, el impacto de la enfermedad sigue afectando en mayor medida a los países de escasos recursos, particularmente a lo que se conoce como el cinturón de la meningitis en África. Así, países como Nigeria, Chad o Níger ostentan las tasas más altas tanto de infecciones como de muertes. Más de un tercio de los fallecimientos debidos a la enfermedad -86.600 muertes- se produjeron en niños menores de cinco años. Los principales responsables del conjunto de las muertes fueron dos bacterias, S. pneumoniae y N. meningitidis.

De la última se ha hablado mucho en las últimas semanas en Europa, por ser la responsable de un brote registrado en Kent (Reino Unido) que ha provocado hasta el momento 20 casos de enfermedad meningocócica invasora confirmados por laboratorio, dos de los cuales han fallecido. Este brote supone a día de hoy un riesgo «muy bajo» para la población de la Unión Europea, según ha señalado el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) tras una evaluación de la situación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) fijó hace unos años una hoja de ruta con el objetivo de lograr, en 2030 una reducción del 70% en las muertes por meningitis bacteriana así como un descenso en el número de casos del 50% con respecto a las cifras registradas en 2015.

Para lograr esa meta era necesario reducir anualmente aproximadamente un 8% el número de muertes y un 4,6% la incidencia, un objetivo alcanzable dado que existen vacunas y estrategias de prevención para patógenos como S. preumoniae, N. meningitidis, H. influenzae y estreptococos del grupo B, responsables, según el informe de unas 98.700 muertes y 594.000 casos en 2023.

Sin embargo, pese a «los progresos sustanciales en vacunación y fortalecimiento de los sistemas de salud que se produjeron en las últimas décadas», la tasa real de descenso en las muertes por estos patógenos ha sido solo del 4,1%, un porcentaje que también se quedó solo en el 2,2% en la reducción de la incidencia entre 2015 y 2023, señala el texto.

«Aunque se han hecho progresos a la hora de reducir la mortalidad y las secuelas de la meningitis, el ritmo de ese progreso no es a día de hoy el suficiente para alcanzar los objetivos fijados para 2030″, señalan los autores en la revista científica. «Los dos principales causantes de la mortalidad por meningitis en todo el mundo, S. preumoniae y N. meningitidis son especies de bacterias prevenibles a través de la vacunación, lo que sirve como ejemplo de la necesidad de implantar programas de vacunación con una más amplia cobertura», añaden.

Los autores también ponen el foco sobre las meningitis virales, en general menos graves que las bacterianas pero que también suponen un riesgo. En ese sentido señalan que los enterovirus son los responsables del mayor número de casos y, por tanto, también están detrás de un número significativo de muertes.

Del mismo modo, también resaltan el papel que cumplen algunos hongos, como Candida meningitis, patógenos que, aunque menos frecuentes, también es necesario tener en cuenta, advierten.

En sus conclusiones, los autores destacan que es necesario «continuar los esfuerzos centrados en la vacunación, la administración de antibióticos y los avances en la igualdad y el acceso al tratamiento para promover la prevención de la discapacidad y las muertes debidas a la meningitis».

El informe estima que en España se detectaron 2.640 casos en 2023 y se produjeron 144 muertes.

El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) señaló recientemente que en los últimos tres años, tras la pandemia, se ha observado un progresivo aumento de casos, siendo el meningococo del serogrupo B el más predominante en España. Actualmente, uno de cada cuatro adolescentes está colonizado por meningococo, es decir, es portador del patógeno en su nasofaringe sin llegar a desarrollar enfermedad, lo que convierte a este grupo de edad en uno de los principales reservorios de la bacteria en la población.

En ese sentido, desde el CAV-AEP han sugerido la protección a todos los lactantes menores de 12 meses frente a los serogrupos ACWY, no solo frente a C, como ya se está haciendo, y extender la vacunación frente al serogrupo B también a los adolescentes, aprovechando que a los 12 años se les hace un examen de salud en Atención Primaria.

También la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha advertido de que los casos de meningitis en España están en ligera tendencia ascendente desde hace 10 años. «Aunque la meningitis puede ser causada por virus, bacterias, hongos o parásitos, la forma bacteriana es la más peligrosa y puede provocar la muerte en pocas horas si no se trata de inmediato. De hecho, alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen este tipo de meningitis, muere —especialmente la meningitis meningocócica y neumocócica—y hasta un 20% de los pacientes desarrolla una discapacidad grave», ha señalado el organismo. «Entre las posibles secuelas destacan problemas auditivos, de vista, del habla, del lenguaje, de memoria y otros problemas neurológicos derivados del daño cerebral producido por la enfermedad, así como amputaciones de extremidades (cuando la infección de la meningitis se extiende al torrente sanguíneo produciendo sepsis) que afectan seriamente la calidad de vida». La SEN destaca que la meningitis es la sexta enfermedad neurológica que más discapacidad provoca en el mundo, tras el ictus, la encefalopatía neonatal, la migraña, la demencia y la neuropatía diabética.

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