La Justicia francesa ha dictado una orden de arresto contra dos activistas franco-israelíes, nacidas en Francia pero residentes en el Estado judío, a las que acusa de obstaculizar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza en 2024 y 2025, durante la ofensiva militar desatada por Israel en la Franja tras los ataques terroristas de Hamas del 7 de octubre de 2023. Ambas mujeres están acusadas de presunta complicidad con un genocidio e incitación pública al genocidio.
Las dos mujeres están acusadas de obstaculizar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza a través de sus organizaciones
La Justicia francesa ha dictado una orden de arresto contra dos activistas franco-israelíes, nacidas en Francia pero residentes en el Estado judío, a las que acusa de obstaculizar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza en 2024 y 2025, durante la ofensiva militar desatada por Israel en la Franja tras los ataques terroristas de Hamas del 7 de octubre de 2023. Ambas mujeres están acusadas de presunta complicidad con un genocidio e incitación pública al genocidio.
Se trata de Nili Kupfer-Naouri, abogada y presidenta de la asociación Israel is Forever, y Rachel Touitou, portavoz del colectivo Tsav 9. Instaladas en Israel desde hace años y con doble nacionalidad, se las relaciona con la extrema derecha nacionalista. Los hechos que se les imputa —la movilización de voluntarios y organización de campañas para impedir la entrada de camiones con ayuda humanitaria en el territorio palestino asediado— tuvieron lugar en noviembre de 2024 y en mayo de 2025, en plena crisis de hambruna en Gaza.
La orden de arresto fue dictada por la sala penal del Tribunal de Apelación de París el pasado agosto, pero no se ha conocido hasta ahora, cuando ambas acusadas han hecho declaraciones atribuyendo esa decisión judicial a una campaña antisemita contra ellas. Este tipo de órdenes de arresto pueden ser emitidas por jueces de instrucción, sin el aval de la Fiscalía Antiterrorista, la competente en las investigaciones por crímenes de guerra o genocidios. No implican una detención automática, aunque las acusadas sí están obligadas a comparecer ante el juez para declarar.
Nili Kupfer-Naouri ha reconocido en una entrevista reciente a The News, una web proisraelí que difunde contenido en la red social X, que no piensa correr “el riesgo de volver a pisar territorio francés”. “No tengo intención de ir a las cárceles francesas, ni bajo custodia policial ni de otra manera”, ha avisado.
En la entrevista, Nili Kupfer-Naouri califica las acusaciones contra ella de “delirio antisemita” y justifica haber bloqueado la entrada de camiones de ayuda a Gaza por su convicción de que “abastecían a Hamas”; por eso, dijo, organizó la movilización de voluntarios para impedirlo. En reacción a la orden emitida contra ella, la mujer ha dicho en X: “Me enorgullece luchar en este frente, nadie me doblegará y nadie me silenciará”. Algunos miembros de la asociación que preside han sido interrogados ya por los gendarmes franceses.
La otra acusada, Rachel Touitou, ha aseverado también en X que “la justicia francesa es más rápida cuando se trata de ocuparse de una denuncia de una organización radical propalestina que cuando hay que ocuparse de las interpuestas por apología del terrorismo por parte de los diputados de La Francia Insumisa”. Se refiere al partido de extrema izquierda francés, que al producirse los ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023 rechazó calificarlos como actos de terrorismo.

Varias asociaciones propalestinas y de derechos humanos denunciaron a las dos activistas por el bloqueo de la ayuda. Una de ellas es el colectivo francopalestino Nidal, que sostiene que hace años que Kupfer-Naouri “hace declaraciones que suponen una apología de crímenes contra la humanidad y de genocidio”. La causa quedó formalmente abierta el pasado junio.
También se ha constituido como parte civil en la denuncia el Centro Palestino por los Derechos Humanos (PCHR, en sus siglas en inglés). La abogada de la organización, Clémence Bectarte, ha celebrado que estas órdenes de arresto “suponen el primer reconocimiento judicial de que el hecho de privar de ayuda humanitaria a Gaza deliberadamente puede constituir un acto de complicidad con un genocidio”.
La guerra de Israel en Gaza es un asunto espinoso en Francia, que tiene la mayor comunidad judía en Europa y la segunda en todo el mundo, tras Estados Unidos. París reconoció oficialmente al Estado palestino el pasado septiembre, lo que desató la indignación del Gobierno israelí, que cree que este reconocimiento da alas a Hamas.
Además de a las citadas activistas, la justicia francesa investiga también a dos soldados con doble nacionalidad, acusados de crímenes contra la humanidad y genocidio, tras varias denuncias de asociaciones de derechos humanos interpuestas el pasado julio. Ambos militares pertenecen a una unidad de élite llamada “unidad fantasma”, formada por soldados binacionales, entre ellos franceses o estadounidenses. Se sospecha que mataron a decenas de civiles palestinos en zonas donde no había combates entre 2023 y 2024.
La acusación contra ellos se apoya en un reportaje difundido por un periodista palestino, con imágenes tomadas por civiles en la Franja, que muestran a los militares disparando contra los gazatíes.
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