La deuda pública bruta total alcanza los 2,22 billones

Nuevo récord en el agujero de las cuentas públicas españolas. El total de la deuda pública llegó a los 2,22 billones de euros a finales de 2025, fecha de los últimos datos disponibles, según aparecen en las estadísticas del Banco de España.

La cifra, casi inimaginable hace apenas unos años, es 60.598 millones de euros superior a la de diciembre de 2024 y 523.434 millones más alta que en 2018, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez inició su andadura.

Desde 2011, cuando José Luis Rodríguez Zapatero terminó su mandato y lo inició Mariano Rajoy, esa cantidad adeudada ha crecido en nada menos que 1,26 billones de euros.

La deuda pública se mide de dos maneras. La primera, la que más repercusión suele tener, es la denominada «Deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE)», según los criterios establecidos por la Comisión Europea.

Esa deuda llegó a los 1,73 billones de euros el pasado mes de abril, 72.721 millones de euros más que en el mismo mes de 2024. Sin embargo, esa no es toda la deuda pública existente.

La otra manera de medirla es contabilizando los denominados «pasivos en circulación» de las Administraciones Públicas, que no son otra cosa que obligaciones o compromisos de pago de las Administraciones, según la terminología de la Intervención General de la Administración del Estado.

Esta cifra, los 2,22 billones de euros citados, se suele utilizar menos, pero no por ello deja de estar ahí. La diferencia entre una y otra en diciembre de 2025 era de 528.910 millones de euros, una cantidad no desdeñable.

Todo tiene explicación, pero también todo hay que pagarlo. La deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo no incluye algunas deudas y, además, consolida las deudas que tienen unas administraciones con otras. Sin embargo, lo voluminoso de las cifras y que los calendarios de vencimientos no son homogéneos hace que sean muy significativas.

La Seguridad Social

Los 2,22 billones de «pasivos en circulación» se distribuyen así: 1,629 billones corresponden a la Administración Central; 383.339 a las Comunidades Autónomas; 54.974 a las Corporaciones Locales y 158.891 a la Seguridad Social. Luego, como consecuencia de las consolidaciones y de partidas que no se contemplan, esas cifras bajan, según el PDE, a 1,56 billones de euros para la Administración Central; 341.642 para las Comunidades Autónomas; 20.729 para las Corporaciones Locales y 136.179 para la Seguridad Social.

Ajustes y consolidaciones al margen, la deuda pública total española en circulación es de 2.22 billones, una cifra que aumentará algo cuando dentro de unas semanas aparezcan los datos del primer trimestre de 2026.

 Son 60.598 millones de euros más que en 2024 y 523.434 millones más que en 2018, cuando Sánchez inició su andadura  

Nuevo récord en el agujero de las cuentas públicas españolas. El total de la deuda pública llegó a los 2,22 billones de euros a finales de 2025, fecha de los últimos datos disponibles, según aparecen en las estadísticas del Banco de España.

La cifra, casi inimaginable hace apenas unos años, es 60.598 millones de euros superior a la de diciembre de 2024 y 523.434 millones más alta que en 2018, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez inició su andadura.

Desde 2011, cuando José Luis Rodríguez Zapatero terminó su mandato y lo inició Mariano Rajoy, esa cantidad adeudada ha crecido en nada menos que 1,26 billones de euros.

La deuda pública se mide de dos maneras. La primera, la que más repercusión suele tener, es la denominada «Deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE)», según los criterios establecidos por la Comisión Europea.

Esa deuda llegó a los 1,73 billones de euros el pasado mes de abril, 72.721 millones de euros más que en el mismo mes de 2024. Sin embargo, esa no es toda la deuda pública existente.

La otra manera de medirla es contabilizando los denominados «pasivos en circulación» de las Administraciones Públicas, que no son otra cosa que obligaciones o compromisos de pago de las Administraciones, según la terminología de la Intervención General de la Administración del Estado.

Esta cifra, los 2,22 billones de euros citados, se suele utilizar menos, pero no por ello deja de estar ahí. La diferencia entre una y otra en diciembre de 2025 era de 528.910 millones de euros, una cantidad no desdeñable.

Todo tiene explicación, pero también todo hay que pagarlo. La deuda según el Protocolo de Déficit Excesivo no incluye algunas deudas y, además, consolida las deudas que tienen unas administraciones con otras. Sin embargo, lo voluminoso de las cifras y que los calendarios de vencimientos no son homogéneos hace que sean muy significativas.

La Seguridad Social

Los 2,22 billones de «pasivos en circulación» se distribuyen así: 1,629 billones corresponden a la Administración Central; 383.339 a las Comunidades Autónomas; 54.974 a las Corporaciones Locales y 158.891 a la Seguridad Social. Luego, como consecuencia de las consolidaciones y de partidas que no se contemplan, esas cifras bajan, según el PDE, a 1,56 billones de euros para la Administración Central; 341.642 para las Comunidades Autónomas; 20.729 para las Corporaciones Locales y 136.179 para la Seguridad Social.

Ajustes y consolidaciones al margen, la deuda pública total española en circulación es de 2.22 billones, una cifra que aumentará algo cuando dentro de unas semanas aparezcan los datos del primer trimestre de 2026.

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