Netflix es una compañía estadounidense de entretenimiento que ofrece series, películas, documentales, videojuegos y eventos en directo a través de su plataforma de streaming. La empresa está presente en más de 190 países y supera los 500 millones de espectadores a nivel mundial.
La compañía ha evolucionado desde el tradicional modelo de suscripción hacia una estrategia más diversificada, incorporando publicidad, videojuegos y nuevas formas de entretenimiento. Su plan con anuncios ya supera los 250 millones de espectadores activos mensuales, reforzando una vía adicional de crecimiento y monetización.
Al analizar el gráfico de largo plazo de Netflix observamos un cambio significativo en su estructura desde los máximos alcanzados en junio de 2025. La cotización marcó entonces máximos históricos en los 134,11 dólares, iniciando posteriormente una fase correctiva caracterizada por una sucesión de máximos y mínimos decrecientes.
Desde esos máximos, el valor ha desarrollado una tendencia bajista claramente definida, que ha llevado la cotización hasta el nivel de los 65 dólares durante 2026. Aunque posteriormente ha iniciado una recuperación, el movimiento todavía debe considerarse como un potencial rebote dentro de la estructura correctiva, mientras no consiga superar la directriz bajista de la línea de tendencia, en los 95 dólares.
De cara al largo plazo, la zona de cotización actual adquiere especial relevancia, al cotizar levemente por debajo de la media móvil de 100 sesiones, por lo que la recuperación del precio pasa por una superación consistente de la misma.
Al analizar la evolución de Netflix desde abril observamos una fuerte fase correctiva, con la cotización pasando de la zona de 108 dólares hasta marcar mínimos próximos a los 65 dólares en julio. Este nivel ha funcionado como un soporte de medio plazo muy relevante y desde ahí el valor ha desarrollado un rebote superior al 15%.
El rebote ha permitido superar varias referencias intermedias y recuperar parte del terreno perdido, aunque la estructura de fondo todavía presenta las consecuencias de la tendencia bajista iniciada en abril.
Desde el punto de vista técnico, una consolidación por encima de 85 dólares favorecería la continuidad del rebote y permitiría plantear un primer objetivo en torno a los 90-92 dólares. La superación de esta zona abriría posteriormente un escenario de recuperación hacia los 100 dólares, completando una formación de vuelta de mayor amplitud.
Raúl Calle, analista de iBroker
La cotización de esta empresa alcanzó niveles máximos en junio de 2025 al situarse los 134,11 dólares. Desde entonces ha bajado hasta el nivel de los 65 dólares durante 2026
Netflix es una compañía estadounidense de entretenimiento que ofrece series, películas, documentales, videojuegos y eventos en directo a través de su plataforma de streaming. La empresa está presente en más de 190 países y supera los 500 millones de espectadores a nivel mundial.
La compañía ha evolucionado desde el tradicional modelo de suscripción hacia una estrategia más diversificada, incorporando publicidad, videojuegos y nuevas formas de entretenimiento. Su plan con anuncios ya supera los 250 millones de espectadores activos mensuales, reforzando una vía adicional de crecimiento y monetización.
Al analizar el gráfico de largo plazo de Netflix observamos un cambio significativo en su estructura desde los máximos alcanzados en junio de 2025. La cotización marcó entonces máximos históricos en los 134,11 dólares, iniciando posteriormente una fase correctiva caracterizada por una sucesión de máximos y mínimos decrecientes.
Desde esos máximos, el valor ha desarrollado una tendencia bajista claramente definida, que ha llevado la cotización hasta el nivel de los 65 dólares durante 2026. Aunque posteriormente ha iniciado una recuperación, el movimiento todavía debe considerarse como un potencial rebote dentro de la estructura correctiva, mientras no consiga superar la directriz bajista de la línea de tendencia, en los 95 dólares.
De cara al largo plazo, la zona de cotización actual adquiere especial relevancia, al cotizar levemente por debajo de la media móvil de 100 sesiones, por lo que la recuperación del precio pasa por una superación consistente de la misma.
Al analizar la evolución de Netflix desde abril observamos una fuerte fase correctiva, con la cotización pasando de la zona de 108 dólares hasta marcar mínimos próximos a los 65 dólares en julio. Este nivel ha funcionado como un soporte de medio plazo muy relevante y desde ahí el valor ha desarrollado un rebote superior al 15%.
El rebote ha permitido superar varias referencias intermedias y recuperar parte del terreno perdido, aunque la estructura de fondo todavía presenta las consecuencias de la tendencia bajista iniciada en abril.
Desde el punto de vista técnico, una consolidación por encima de 85 dólares favorecería la continuidad del rebote y permitiría plantear un primer objetivo en torno a los 90-92 dólares. La superación de esta zona abriría posteriormente un escenario de recuperación hacia los 100 dólares, completando una formación de vuelta de mayor amplitud.
Raúl Calle, analista de iBroker
Noticias de Economía Nacional e Internacional en La Razón
