A principios de noviembre, Juan Ignacio Díez De Acharán (Argentina, 1995) se incorporó a la disciplina del Palmer Basket como entrenador ayudante de Lucas Victoriano. A finales de diciembre, tras la destitución del técnico sudamericano, pasó a ser el responsable interino del banquillo turquesa. Tras dirigir al equipo ante Fibwi y Gipuzkoa, cosechando dos derrotas, la directiva inmobiliaria lo confirmó como primer entrenador al considerarlo capaz de revertir la incómoda situación clasificatoria por su trayectoria y sus conocimientos del baloncesto formativo y profesional. La semana pasada, en Torrelavega, el equipo logró una importante victoria: la primera como visitante y la tercera del curso. A principios de noviembre, Juan Ignacio Díez De Acharán (Argentina, 1995) se incorporó a la disciplina del Palmer Basket como entrenador ayudante de Lucas Victoriano. A finales de diciembre, tras la destitución del técnico sudamericano, pasó a ser el responsable interino del banquillo turquesa. Tras dirigir al equipo ante Fibwi y Gipuzkoa, cosechando dos derrotas, la directiva inmobiliaria lo confirmó como primer entrenador al considerarlo capaz de revertir la incómoda situación clasificatoria por su trayectoria y sus conocimientos del baloncesto formativo y profesional. La semana pasada, en Torrelavega, el equipo logró una importante victoria: la primera como visitante y la tercera del curso.
A principios de noviembre, Juan Ignacio Díez De Acharán (Argentina, 1995) se incorporó a la disciplina del Palmer Basket como entrenador ayudante de Lucas Victoriano. A finales de diciembre, tras la destitución del técnico sudamericano, pasó a ser el responsable interino del banquillo turquesa. Tras dirigir al equipo ante Fibwi y Gipuzkoa, cosechando dos derrotas, la directiva inmobiliaria lo confirmó como primer entrenador al considerarlo capaz de revertir la incómoda situación clasificatoria por su trayectoria y sus conocimientos del baloncesto formativo y profesional. La semana pasada, en Torrelavega, el equipo logró una importante victoria: la primera como visitante y la tercera del curso.
¿Cómo recibió la noticia de su ratificación oficial como primer entrenador del proyecto?
Si dejamos a un lado las circunstancias – es decir, la salida de un entrenador al que aprecio mucho –, lo tomo como una oportunidad para desarrollarme como entrenador en una categoría muy exigente; supone un reto.
¿Qué mensaje le ha transmitido la directiva del Palmer Basket al confirmarle en el cargo?
Plena confianza. Me he sentido muy arropado porque se han incorporado las personas que necesitaba para desarrollar mi tarea: un entrenador asistente responsable de los vídeos y otro para reforzar aspectos tácticos. La directiva me ha demostrado confianza y me ha dado las herramientas necesarias para poder trabajar en buenas condiciones.
¿Qué significa para usted liderar este proyecto en una categoría tan exigente como la Primera FEB?
Por mi forma de ser, es un reto que me apasiona y que me llena de ilusión para trabajar en el día a día. Es algo para lo que me vengo preparando desde hace muchos años.
«Esta situación ha sido la consecuencia de una serie de circunstancias que se han ido escalonando»
¿Por qué el equipo ha llegado deportivamente a esta situación tan delicada?
Ha sido la consecuencia de una serie de circunstancias que se han ido escalonando y que, en una competición tan exigente y con presupuestos tan altos, un equipo recién ascendido suele padecer. Generalmente los recién ascendidos no gozan de un camino fácil.
Victoria clave este fin de semana en una cancha complicada como Torrelavega. ¿Qué aspectos tácticos cree que fueron determinantes para traerse los puntos de Cantabria?
Lo achaco a la defensa, al hecho de estar conectados y ser sólidos atrás. En ataque fuimos fluidos. Hallamos diferentes focos ofensivos, no solo con los manejadores Phil Scrubb y Hansel Atencia jugando bloqueos directos, sino también con situaciones de indirectos que favorecieron a Duda Sanadze o a Ander Urdiain, o con situaciones de poste bajo donde encontramos a Izaw Bolavie o a Joshua Roberts. Estos fueron los tres focos principales. También una zona puntual nos ayudó a cambiar el ritmo del juego.

¿Cuál es el sello ‘Juani Díez’ que espera que los aficionados reconozcan en el Palmer Basket?
El esfuerzo, el trabajo diario y la constancia. Cuando un equipo lo da todo, nada se le puede reprochar. Si damos nuestro cien por cien, creo que cumplimos con ese sello. Además, hay que estar preparados para afrontar los momentos malos, tener la suficiente resiliencia para sobreponernos a los baches que siempre vienen y mantener, a pesar de todo, una actitud positiva.
La Primera FEB es una liga de rachas y mucha dureza física. ¿Cree que la plantilla actual está compensada para el objetivo?
Creo que sí. Los cambios que hemos ido haciendo a lo largo de la temporada nos han acercado a ser competitivos. A partir de estos cambios, del tiempo, del trabajo y de una estructura y filosofía que acompañen al perfil de los jugadores, estoy intentando como entrenador adaptarme a lo que tenemos para optimizar los recursos.
En una liga con proyectos de presupuestos muy altos, ¿cuál es el arma secreta del Palmer Basket para competir de tú a tú?
Tenemos que ser fieles a nosotros mismos, dar el cien por cien, reconocer dónde están nuestras fortalezas, optimizar todos los recursos que tenemos y tener la mentalidad del «hoy», del «ahora». Hay que centrarse en lo que podemos controlar y no gastar energías en lo que no, para así poder canalizarlas hacia el siguiente rival y competir los cuarenta minutos. Luego que el resultado sea la consecuencia de un trabajo bien o mal hecho.
«Tengo la suerte de tener experiencia en esta categoría y pocas cosas me sorprenden»
Está siendo una competición muy igualada. ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de la categoría hasta ahora?
Tengo la suerte de tener experiencia en esta categoría y pocas cosas me sorprenden. La categoría es muy competitiva, con grandísimos entrenadores y con muy buenos jugadores que cada semana preparan a conciencia el siguiente partido. Que un equipo de la zona baja gane a uno que ocupa posiciones privilegiadas entra dentro de la normalidad. Esta Primera FEB es apasionante.
¿Qué importancia le da al aspecto psicológico después de un inicio de temporada con tantos cambios en el banquillo?
Es fundamental. La cabeza lo controla todo. Valdano decía que un equipo es un estado de ánimo y creo mucho en eso. No basta con trabajar como profesionales; hemos de conocernos y crear vínculos personales para entender las circunstancias de cada jugador y así poder rendir al máximo durante la semana. Si trabajamos bien de lunes a viernes, seremos capaces de competir bien en los partidos.
Si tuviera que definir este vestuario con una sola palabra, ¿cuál sería?
Trabajadores.
¿Dónde visualiza al Palmer Basket al final de la temporada regular?
Con la salvación conseguida.
Diario de Mallorca – Deportes
