Sumidos en una sociedad polarizada que recuerda sin recelo a tiempos de antaño, aquellos en los que los propios vecinos se acusaban entre ellos unos a otros, el discurso ideológico impostado en ciertos personajes de la ficción suele generar rechazo absoluto, antes incluso de poder disfrutarlo a través de la pequeña o gran pantalla. Sin embargo, la construcción de protagonistas que realiza Josep Cister en sus series emana todo lo contrario. Esto se debe principalmente a la forma que tiene de enfocar el guionista y productor valenciano cuando confecciona los personajes que lideran las tramas de su serie. Josep Cister se aleja de un marco ideológico supuestamente predefinido por las esferas políticas, ya que él se basa en experiencias biográficas reales que él mismo ha vivido, y esto es lo que diferencia a los personajes femeninos de Josep Cister de otros personajes de la misma índole en el resto de las series de nuestro país.
Josep Cister no ha tenido nunca ningún reparo en hablar de su vida personal y, en una entrevista realizada por la revista Magas, perteneciente a El Español, en julio de 2025, destacó que vivió su infancia bajo el yugo de un matriarcado silencioso, en el que las mujeres de su vida movían el mundo sin que se notara, destacando a su propia madre, sus tías y sus dos abuelas. Todas estas vivencias no han sido almacenadas en vano, ya que el propio Josep Cister ha utilizado su experiencia personal a la hora de escribir sus personajes protagonizados por mujeres, convirtiéndolas en la auténtica trama de las historias que él mismo cuenta en sus series. Además, aprovecha las emociones femeninas a la hora de estructurar sus series, siendo la gasolina necesaria para encaminar el devenir de todos los personajes. Nuestro protagonista conecta con el público gracias a la construcción biográfica y emocional de la mujer, convertida en el motor silencioso de la historia, como podemos apreciar en ‘La Promesa’, que bebe directamente de experiencias personales del propio Josep Cister, como él mismo ha explicado en las distintas entrevistas que ha realizado y que nosotros hemos citado en este artículo.
En cuanto a los gustos preferenciales a la hora de construir sus personajes femeninos, Josep Cister tiende a escoger mujeres en tensión constante, aquellas cuyo destino ya está escrito aunque poseen un gran potencial de rebeldía, rasgo que fascina al creador valenciano en sus series. También destaca el apoyo de una mujer con otras: no deja a ningún personaje principal femenino aislado, ya que se retroalimenta de las otras mujeres que conviven con ella, como podemos apreciar en ‘La Favorita 1922’. Al igual que detesta el héroe solitario, Josep Cister abandona por completo la versión macho alfa del protagonista masculino. En sus series, los hombres no lideran el cambio que marca el devenir del futuro de la trama y, además, evolucionan cuando se produce el contacto con las mujeres fuertes que escribe en sus trabajos Josep Cister. También es fanático de la época como género cinematográfico, ya que anclar en esta línea temporal sus tramas amplifica el conflicto de sus personajes femeninos. Cuanto más limitado se encuentra el papel de la mujer dentro de la sociedad para Josep Cister, más potente se convierte su lucha narrativa, jugando a su favor a la hora de remarcar las emociones de sus protagonistas, que parten de barreras sociales predefinidas con anterioridad, haciendo más visible su papel como heroínas en las series del valenciano.
Otro de los aspectos que provoca una conexión sin fisuras con el público, especialmente vinculado a las telespectadoras femeninas, es la forma en la que trabaja las relaciones dentro de sus series, esculpiendo emociones creíbles que pueden ser fácilmente reconocidas y replicadas por el televidente de a pie. Deja atrás la cosificación femenina, casi pornográfica en muchas ficciones de antaño, que más que subir la temperatura provoca el efecto contrario en la audiencia. Josep Cister busca el amor clásico desde el respeto, diferenciándose así del resto de ficciones que no llevan su sello en la autoría y la producción.
Josep Cister no ha reinventado la ficción diaria española solo por su trama adictiva; lo ha hecho con una mirada profunda sobre la realidad femenina, alejándose de los márgenes preestablecidos de la sociedad y devolviendo a las mujeres al lugar que les pertenece por su peso argumentativo, que siempre han llevado: el centro de la historia que ellas mismas protagonizan.
El matriarcado invisible en el que ha vivido Josep Cister le ha llevado a construir los personajes femeninos que lideran las tardes en la televisión española, conquistando además el corazón de los críticos, con el Emmy logrado en 2024
Sumidos en una sociedad polarizada que recuerda sin recelo a tiempos de antaño, aquellos en los que los propios vecinos se acusaban entre ellos unos a otros, el discurso ideológico impostado en ciertos personajes de la ficción suele generar rechazo absoluto, antes incluso de poder disfrutarlo a través de la pequeña o gran pantalla. Sin embargo, la construcción de protagonistas que realiza Josep Cister en sus series emana todo lo contrario. Esto se debe principalmente a la forma que tiene de enfocar el guionista y productor valenciano cuando confecciona los personajes que lideran las tramas de su serie. Josep Cister se aleja de un marco ideológico supuestamente predefinido por las esferas políticas, ya que él se basa en experiencias biográficas reales que él mismo ha vivido, y esto es lo que diferencia a los personajes femeninos de Josep Cister de otros personajes de la misma índole en el resto de las series de nuestro país.
Josep Cister no ha tenido nunca ningún reparo en hablar de su vida personal y, en una entrevista realizada por la revista Magas, perteneciente a El Español, en julio de 2025, destacó que vivió su infancia bajo el yugo de un matriarcado silencioso, en el que las mujeres de su vida movían el mundo sin que se notara, destacando a su propia madre, sus tías y sus dos abuelas. Todas estas vivencias no han sido almacenadas en vano, ya que el propio Josep Cister ha utilizado su experiencia personal a la hora de escribir sus personajes protagonizados por mujeres, convirtiéndolas en la auténtica trama de las historias que él mismo cuenta en sus series. Además, aprovecha las emociones femeninas a la hora de estructurar sus series, siendo la gasolina necesaria para encaminar el devenir de todos los personajes. Nuestro protagonista conecta con el público gracias a la construcción biográfica y emocional de la mujer, convertida en el motor silencioso de la historia, como podemos apreciar en ‘La Promesa’, que bebe directamente de experiencias personales del propio Josep Cister, como él mismo ha explicado en las distintas entrevistas que ha realizado y que nosotros hemos citado en este artículo.
En cuanto a los gustos preferenciales a la hora de construir sus personajes femeninos, Josep Cister tiende a escoger mujeres en tensión constante, aquellas cuyo destino ya está escrito aunque poseen un gran potencial de rebeldía, rasgo que fascina al creador valenciano en sus series. También destaca el apoyo de una mujer con otras: no deja a ningún personaje principal femenino aislado, ya que se retroalimenta de las otras mujeres que conviven con ella, como podemos apreciar en ‘La Favorita 1922’. Al igual que detesta el héroe solitario, Josep Cister abandona por completo la versión macho alfa del protagonista masculino. En sus series, los hombres no lideran el cambio que marca el devenir del futuro de la trama y, además, evolucionan cuando se produce el contacto con las mujeres fuertes que escribe en sus trabajos Josep Cister. También es fanático de la época como género cinematográfico, ya que anclar en esta línea temporal sus tramas amplifica el conflicto de sus personajes femeninos. Cuanto más limitado se encuentra el papel de la mujer dentro de la sociedad para Josep Cister, más potente se convierte su lucha narrativa, jugando a su favor a la hora de remarcar las emociones de sus protagonistas, que parten de barreras sociales predefinidas con anterioridad, haciendo más visible su papel como heroínas en las series del valenciano.
Otro de los aspectos que provoca una conexión sin fisuras con el público, especialmente vinculado a las telespectadoras femeninas, es la forma en la que trabaja las relaciones dentro de sus series, esculpiendo emociones creíbles que pueden ser fácilmente reconocidas y replicadas por el televidente de a pie. Deja atrás la cosificación femenina, casi pornográfica en muchas ficciones de antaño, que más que subir la temperatura provoca el efecto contrario en la audiencia. Josep Cister busca el amor clásico desde el respeto, diferenciándose así del resto de ficciones que no llevan su sello en la autoría y la producción.
Josep Cister no ha reinventado la ficción diaria española solo por su trama adictiva; lo ha hecho con una mirada profunda sobre la realidad femenina, alejándose de los márgenes preestablecidos de la sociedad y devolviendo a las mujeres al lugar que les pertenece por su peso argumentativo, que siempre han llevado: el centro de la historia que ellas mismas protagonizan.
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