Aprobar una oposición y tener trabajo fijo para toda la vida es el sueño de muchos españoles. Esta opción ofrece una estabilidad total, pero a nivel salarial tiene distintos límites en función del puesto y del sector. Es algo similar a lo que ocurre con un contrato indefinido, que también da una tranquilidad muy grande a los trabajadores, aunque no siempre acaba bien. España es un país que prima la estabilidad por encima de un posible beneficio y trabajar por cuenta ajena suele ser la opción prioritaria.
Trabajar como autónomo o llevar una empresa es un mundo completamente opuesto. Los beneficios si sale bien pueden ser mucho mayores, pero el riesgo también se multiplica de manera exponencial. Muchos trabajadores dudan si emprender o no porque no se ven realmente preparados para hacerlo y creen que se pueden dar un golpe que les deje fuera de combate económicamente. El empresario multimillonario José Elías animó en su cuenta de X a emprender a todos aquellos que estén en dicha situación bajo una idea clara: «Nadie está preparado para emprender».
Cómo se debe emprender
Su experiencia revela lo siguiente: «La empresa se aprende montándola». Cree que el sentir que no se está preparado es un mal común en España y que se repite mucho más de lo que se debería, algo que frena el éxito: «Muchos emprendedores viven con un síndrome constante de no estar a la altura». Lo explica a partir de lo que ha vivido durante su carrera: «Cuando me siento a hablar con gente que en un momento dado ha llegado a tener una capacidad empresarial importante, todos suelen decir lo mismo. Que no estaban preparados».
José Elías es el propietario de empresas que facturan millones de euros como Audax Renovables o La Sirena, pero su idea es clara: «Yo creo que nadie lo está». Tiene claro que el emprendimiento es un proceso: «Esto, al principio, funciona por intuición». Explica que el emprendimiento es una rueda que se va haciendo más grande y que consta de los siguientes pasos:
- Tienes una idea que crees que tiene sentido.
- Das un servicio y te preocupas de que esté bien hecho.
- Montas una tienda. Ves que funciona y montas la segunda.
- Vas haciendo, gestionando y poco a poco la cosa crece.
Este es el momento de emprender
José Elías hizo una llamativa comparación: «Emprender es como tener hijos». Explica detalladamente su origen: «Nunca es el momento perfecto y nunca tienes el manual de instrucciones aprendido». El gran punto en común es el siguiente: «Lo que te enseña de verdad es la experiencia, ver en tus propias carnes la que estás liando y cómo vas solucionando los problemas a medida que aparecen». Acabó con un consejo directo a todos los que estén en duda: «Deja de esperar a estar preparado y empieza ya».
Pide acabar con ese temor y se pone como ejemplo: «Siempre que compro una empresa la cago». «Nunca he cerrado una operación perfecta. Mis mejores compras son también los mayores fracasos que he tenido», afirma el empresario. Recuerda lo ocurrido con las dos empresas mencionadas: «Siempre me equivoco en algo. En la compra de La Sirena patiné en 20 millones. Pero lo de Holanda fue aún peor. Pagué 110 millones de euros por una compañía energética».
Fue un ‘palo’ muy gordo para sus intereses: «Un lumbreras de la consultora se dejó por contabilizar una factura bastante importante. Ese despiste me hizo pagar 30 millones de más sobre el valor real del negocio. El cabreo me duró, sin exagerar, un año y medio». Sin embargo, cree que un buen trabajo permite darle la vuelta a casi todo: «Pero una vez que has comprado la empresa, tienes que cambiar el chip. Si logras que el negocio vaya bien, lo que pagaste al principio da lo mismo. De hecho, esa empresa holandesa por la que pagué 30 millones extra, hoy gana 50 millones».
Sentenció de manera directa: «Cagarla comprando es inevitable. Tú solo preocúpate de que la compañía vaya mucho mejor cuando tú estés».
Dar el paso de trabajar por cuenta propia da pánico a muchos españoles, pero avisa: «Emprender es como tener hijos»
Aprobar una oposición y tener trabajo fijo para toda la vida es el sueño de muchos españoles. Esta opción ofrece una estabilidad total, pero a nivel salarial tiene distintos límites en función del puesto y del sector. Es algo similar a lo que ocurre con un contrato indefinido, que también da una tranquilidad muy grande a los trabajadores, aunque no siempre acaba bien. España es un país que prima la estabilidad por encima de un posible beneficio y trabajar por cuenta ajena suele ser la opción prioritaria.
Trabajar como autónomo o llevar una empresa es un mundo completamente opuesto. Los beneficios si sale bien pueden ser mucho mayores, pero el riesgo también se multiplica de manera exponencial. Muchos trabajadores dudan si emprender o no porque no se ven realmente preparados para hacerlo y creen que se pueden dar un golpe que les deje fuera de combate económicamente. El empresario multimillonario José Elías animó en su cuenta de X a emprender a todos aquellos que estén en dicha situación bajo una idea clara: «Nadie está preparado para emprender».
Cómo se debe emprender
Su experiencia revela lo siguiente: «La empresa se aprende montándola». Cree que el sentir que no se está preparado es un mal común en España y que se repite mucho más de lo que se debería, algo que frena el éxito: «Muchos emprendedores viven con un síndrome constante de no estar a la altura». Lo explica a partir de lo que ha vivido durante su carrera: «Cuando me siento a hablar con gente que en un momento dado ha llegado a tener una capacidad empresarial importante, todos suelen decir lo mismo. Que no estaban preparados».
José Elías es el propietario de empresas que facturan millones de euros como Audax Renovables o La Sirena, pero su idea es clara: «Yo creo que nadie lo está». Tiene claro que el emprendimiento es un proceso: «Esto, al principio, funciona por intuición». Explica que el emprendimiento es una rueda que se va haciendo más grande y que consta de los siguientes pasos:
- Tienes una idea que crees que tiene sentido.
- Das un servicio y te preocupas de que esté bien hecho.
- Montas una tienda. Ves que funciona y montas la segunda.
- Vas haciendo, gestionando y poco a poco la cosa crece.
Este es el momento de emprender
José Elías hizo una llamativa comparación: «Emprender es como tener hijos». Explica detalladamente su origen: «Nunca es el momento perfecto y nunca tienes el manual de instrucciones aprendido». El gran punto en común es el siguiente: «Lo que te enseña de verdad es la experiencia, ver en tus propias carnes la que estás liando y cómo vas solucionando los problemas a medida que aparecen». Acabó con un consejo directo a todos los que estén en duda: «Deja de esperar a estar preparado y empieza ya».
Pide acabar con ese temor y se pone como ejemplo: «Siempre que compro una empresa la cago». «Nunca he cerrado una operación perfecta. Mis mejores compras son también los mayores fracasos que he tenido», afirma el empresario. Recuerda lo ocurrido con las dos empresas mencionadas: «Siempre me equivoco en algo. En la compra de La Sirena patiné en 20 millones. Pero lo de Holanda fue aún peor. Pagué 110 millones de euros por una compañía energética».
Fue un ‘palo’ muy gordo para sus intereses: «Un lumbreras de la consultora se dejó por contabilizar una factura bastante importante. Ese despiste me hizo pagar 30 millones de más sobre el valor real del negocio. El cabreo me duró, sin exagerar, un año y medio». Sin embargo, cree que un buen trabajo permite darle la vuelta a casi todo: «Pero una vez que has comprado la empresa, tienes que cambiar el chip. Si logras que el negocio vaya bien, lo que pagaste al principio da lo mismo. De hecho, esa empresa holandesa por la que pagué 30 millones extra, hoy gana 50 millones».
Sentenció de manera directa: «Cagarla comprando es inevitable. Tú solo preocúpate de que la compañía vaya mucho mejor cuando tú estés».
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