«Incógnito»: pasión (muy) prohibida a fuego (muy) lento

«Cada vez hay más gente con la mente abierta. ¿Sí? ¿Dónde? ¿En Marte?». Este diálogo entre los dos protagonistas de «Incógnito» («Plainclothes»), película que obtuvo el Premio Especial del Jurado al mejor reparto en el Festival de Sundance de 2025 y que acaba de estrenar Filmin, es un resumen tristemente certero del viaje que nos propone la ópera prima del estadounidense Carmen Emmi, protagonizada por Tom Blyth («Los juegos del hambre») y Russell Tovey («Years & Years»).

La trama nos sitúa en Siracusa (Nueva York) de finales de los años 90. Allí conocemos a Lucas (Tovey), un prometedor agente del FBI, que trabaja encubierto en la ciudad para infiltrarse en baños y espacios públicos para atraer, detectar y atraer a hombres homosexuales en una era conocida por la fuerte represión policial contra la comunidad LGTBQ+. Sin embargo, la aparición de un hombre carismático, Andrew (Blyth) provoca una catarsis profesional que tendrá consecuencias también personales. Lucas descubre que su trabajo oculta su verdadera identidad sexual, puesta en cuestión por él mismo con su anterior novia, Emily (Amy Forsyth). Lucas descubre que lo que siente por Andrew, pasión y curiosidad, le desborda y comienza a sentir el mismo agobio y culpabilidad que sus habituales objetivos en los baños. «Nadie nos verá» es una de las frases más repetidas durante los encuentros entre ambos en los que la química entre actores explota para bien.

La película tiene detalles que no pasarán desapercibidos para los espectadores. Emmi usó su propia experiencia para crear la historia. En 2016, cuando el director empezaba a vivir abiertamente su sexualidad, su hermano se preparaba para convertirse en policía: «Me inspiró un caso ocurrido en Long Beach, California, donde unos policías atraparon a hombres en el baño de un parque. Leí el artículo dos años después de que ocurriera, poco tiempo más tarde de mi salida del armario. Estos sentimientos de ansiedad, que creía haber superado, empezaron a resurgir». Incluso esa ansiedad acaba por trasladarse a aquellos que se aventuren a ver una historia que puede ofrecer mucha intensidad emocional que limitará a audiencias «casuales».

El director también ha conseguido un lenguaje audiovisual único con una filmación que evita los clichés y sustituye la mirada del protagonista, cuando ejerce la autocensura, con una cinematografía granulada que evoca los vídeos caseros de los 90. «Incógnito» es dura, realista y triste tantas veces y de tantas formas, que es inevitable verse en medio de la eterna lucha entre tradición estricta y parientes conservadores y aquellos que quieren poder respirar su pasión en libertad.

 Filmin estrena la miniserie ópera prima de Carmen Emmi con Russell Tovey y Tom Blyth. Un drama Queer de gran intensidad emocional  

«Cada vez hay más gente con la mente abierta. ¿Sí? ¿Dónde? ¿En Marte?». Este diálogo entre los dos protagonistas de «Incógnito» («Plainclothes»), película que obtuvo el Premio Especial del Jurado al mejor reparto en el Festival de Sundance de 2025 y que acaba de estrenar Filmin, es un resumen tristemente certero del viaje que nos propone la ópera prima del estadounidense Carmen Emmi, protagonizada por Tom Blyth («Los juegos del hambre») y Russell Tovey («Years & Years»).

La trama nos sitúa en Siracusa (Nueva York) de finales de los años 90. Allí conocemos a Lucas (Tovey), un prometedor agente del FBI, que trabaja encubierto en la ciudad para infiltrarse en baños y espacios públicos para atraer, detectar y atraer a hombres homosexuales en una era conocida por la fuerte represión policial contra la comunidad LGTBQ+. Sin embargo, la aparición de un hombre carismático, Andrew (Blyth) provoca una catarsis profesional que tendrá consecuencias también personales. Lucas descubre que su trabajo oculta su verdadera identidad sexual, puesta en cuestión por él mismo con su anterior novia, Emily (Amy Forsyth). Lucas descubre que lo que siente por Andrew, pasión y curiosidad, le desborda y comienza a sentir el mismo agobio y culpabilidad que sus habituales objetivos en los baños. «Nadie nos verá» es una de las frases más repetidas durante los encuentros entre ambos en los que la química entre actores explota para bien.

La película tiene detalles que no pasarán desapercibidos para los espectadores. Emmi usó su propia experiencia para crear la historia. En 2016, cuando el director empezaba a vivir abiertamente su sexualidad, su hermano se preparaba para convertirse en policía: «Me inspiró un caso ocurrido en Long Beach, California, donde unos policías atraparon a hombres en el baño de un parque. Leí el artículo dos años después de que ocurriera, poco tiempo más tarde de mi salida del armario. Estos sentimientos de ansiedad, que creía haber superado, empezaron a resurgir». Incluso esa ansiedad acaba por trasladarse a aquellos que se aventuren a ver una historia que puede ofrecer mucha intensidad emocional que limitará a audiencias «casuales».

El director también ha conseguido un lenguaje audiovisual único con una filmación que evita los clichés y sustituye la mirada del protagonista, cuando ejerce la autocensura, con una cinematografía granulada que evoca los vídeos caseros de los 90. «Incógnito» es dura, realista y triste tantas veces y de tantas formas, que es inevitable verse en medio de la eterna lucha entre tradición estricta y parientes conservadores y aquellos que quieren poder respirar su pasión en libertad.

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