Ignacio Solsona, abogado laboralista, sobre los posibles cambios en las pensiones en 2027: «Con el IPC acumulado, podemos dar por sentado que las contributivas subirán un 3,5% a partir de enero»

La inflación de octubre ha acercado el momento de conocer cuánto se revalorizarán las pensiones contributivas en 2027. El indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística sitúa la tasa interanual en el 4,9%, igual que en septiembre, pero esa cifra aislada no será el porcentaje de subida de las prestaciones.

La referencia legal es la media de las doce tasas interanuales comprendidas entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026. Con los once datos disponibles, incluido el avance de octubre, el promedio ronda el 3,47%; falta la tasa de noviembre y aún debe confirmarse el dato definitivo de octubre. Si la media acabara redondeándose al 3,5%, una pensión bruta de 2.000 euros mensuales en catorce pagas aumentaría 70 euros por paga, hasta los 2.070 euros, un ejemplo de la subida prevista que aún no constituye una cuantía aprobada para el próximo ejercicio.

La media que decide la subida

El abogado laboralista Ignacio Solsona, en un vídeo publicado en su canal de YouTube Laboroteca el 3 de noviembre, afirma que, con el IPC acumulado, se puede dar por sentado que «aproximadamente las pensiones contributivas subirán un 3,5%» desde enero, una estimación que parte del promedio conocido hasta octubre y abarca las prestaciones de jubilación, incapacidad permanente, viudedad y orfandad.

El artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social vincula la revalorización de las pensiones contributivas a la media de esas doce tasas interanuales, por lo que el dato de noviembre completará el cálculo y el 3,5% seguirá siendo una previsión mientras el INE no confirme también la lectura definitiva de octubre.

Solsona precisa que la subida se aplicaría sobre el importe bruto de la pensión y propone multiplicarlo por 1,035 para hacer una estimación individual, mientras que, como advierte, «el neto dependerá del porcentaje de IRPF que se aplique en cada caso».

Diciembre frente a enero

La fecha de reconocimiento importa para quien esté cerca de jubilarse: una pensión causada antes de terminar 2026 participaría en la revalorización de enero, aunque su titular solo la hubiera cobrado durante unas semanas, pues, como explica Solsona, «no se aplica una proporcionalidad» por haberse jubilado uno o dos meses antes del cambio de año.

Una pensión causada ya en enero de 2027 se calcularía con las reglas vigentes en ese momento y tendría su primera revalorización ordinaria al inicio de 2028. Esa diferencia, según el abogado, puede influir en la comparación entre jubilarse en diciembre o esperar unos meses, pero no basta por sí sola para elegir fecha: también varían las cotizaciones, la edad alcanzada y los posibles coeficientes reductores de la jubilación anticipada.

El letrado plantea además que, si se confirmara la previsión, el límite máximo de las pensiones aumentaría junto a la revalorización general y al incremento adicional previsto para ese tope, cuya cuantía concreta de 2027 todavía no está fijada. «Las pensiones mínimas y las pensiones no contributivas subirán en un porcentaje distinto«, explica Solsona, que todavía no da una cifra; los importes expuestos en su vídeo seguirán siendo orientativos hasta que se publiquen el IPC que falta y las normas con las cuantías del próximo año.

 

 El cálculo aún depende del dato de noviembre y afectaría a las prestaciones ya reconocidas al cerrar 2026; una jubilación estrenada en enero seguiría otra pauta  

La inflación de octubre ha acercado el momento de conocer cuánto se revalorizarán las pensiones contributivas en 2027. El indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística sitúa la tasa interanual en el 4,9%, igual que en septiembre, pero esa cifra aislada no será el porcentaje de subida de las prestaciones.

La referencia legal es la media de las doce tasas interanuales comprendidas entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026. Con los once datos disponibles, incluido el avance de octubre, el promedio ronda el 3,47%; falta la tasa de noviembre y aún debe confirmarse el dato definitivo de octubre. Si la media acabara redondeándose al 3,5%, una pensión bruta de 2.000 euros mensuales en catorce pagas aumentaría 70 euros por paga, hasta los 2.070 euros, un ejemplo de la subida prevista que aún no constituye una cuantía aprobada para el próximo ejercicio.

La media que decide la subida

El abogado laboralista Ignacio Solsona, en un vídeo publicado en su canal de YouTube Laboroteca el 3 de noviembre, afirma que, con el IPC acumulado, se puede dar por sentado que «aproximadamente las pensiones contributivas subirán un 3,5%» desde enero, una estimación que parte del promedio conocido hasta octubre y abarca las prestaciones de jubilación, incapacidad permanente, viudedad y orfandad.

El artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social vincula la revalorización de las pensiones contributivas a la media de esas doce tasas interanuales, por lo que el dato de noviembre completará el cálculo y el 3,5% seguirá siendo una previsión mientras el INE no confirme también la lectura definitiva de octubre.

Solsona precisa que la subida se aplicaría sobre el importe bruto de la pensión y propone multiplicarlo por 1,035 para hacer una estimación individual, mientras que, como advierte, «el neto dependerá del porcentaje de IRPF que se aplique en cada caso».

Diciembre frente a enero

La fecha de reconocimiento importa para quien esté cerca de jubilarse: una pensión causada antes de terminar 2026 participaría en la revalorización de enero, aunque su titular solo la hubiera cobrado durante unas semanas, pues, como explica Solsona, «no se aplica una proporcionalidad» por haberse jubilado uno o dos meses antes del cambio de año.

Una pensión causada ya en enero de 2027 se calcularía con las reglas vigentes en ese momento y tendría su primera revalorización ordinaria al inicio de 2028. Esa diferencia, según el abogado, puede influir en la comparación entre jubilarse en diciembre o esperar unos meses, pero no basta por sí sola para elegir fecha: también varían las cotizaciones, la edad alcanzada y los posibles coeficientes reductores de la jubilación anticipada.

El letrado plantea además que, si se confirmara la previsión, el límite máximo de las pensiones aumentaría junto a la revalorización general y al incremento adicional previsto para ese tope, cuya cuantía concreta de 2027 todavía no está fijada. «Las pensiones mínimas y las pensiones no contributivas subirán en un porcentaje distinto«, explica Solsona, que todavía no da una cifra; los importes expuestos en su vídeo seguirán siendo orientativos hasta que se publiquen el IPC que falta y las normas con las cuantías del próximo año.

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