Hacienda exprime a consumidores y trabajadores, pero no logra contener el déficit: el del Estado se dispara un 32% en tres meses

El primer trimestre del año se ha saldado con un déficit de 3.944 millones, un 32,1% superior al del mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,22% del PIB –superior en 0,04 puntos porcentuales a la ratio de 2025, que fue de 0,18%–, debido al aumento de los gastos, que siguen disparados, hasta sumar 76.101 millones de euros, un 5,6% más por el mayor coste de la remuneración de asalariados –que creció un 6,8% tras los incrementos retributivos aprobados– y por los intereses de la deuda (4,6%), así como al mayor volumen de transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos. Este agujero que se ha agrandado pese al superávit primario –que descuenta los intereses de la deuda– de 4.015 millones, un 13,2% inferior al de 2025 y equivalente al 0,23 % del PIB.

Por su parte, los ingresos ascendieron a 72.157 millones, un 4,4% más, impulsados por el crecimiento de la recaudación tributaria, del 5,4%, debido en buena parte a los 543 millones del primer pago fraccionado del impuesto a la banca, que el pasado ejercicio se registró en junio. En cuanto al resto de impuestos, el IRPF recaudó un 4,3% más y el IVA, un 4,9% más -con algunos días de impacto de la bajada para productos energéticos-, mientras que el impuesto de Sociedades ingresó un 7,6% menos.

En concreto, los recursos no financieros del Estado ascendieron un 4,4%, hasta los 72.157 millones. Los impuestos alcanzaron los 62.474 millones, el 86,6% del total de los recursos, y crecieron un 5,4%. Dentro de los ingresos tributarios, los impuestos sobre la producción y las importaciones aumentaron un 4,8%, hasta 39.669 millones. De ellos, 31.855 millones correspondían al IVA, con un crecimiento del 4,9% respecto al mismo periodo de 2025. Por su parte, los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio alcanzaron los 22.728 millones, un 6,4% más que en el periodo anterior. De este importe, 19.443 millones correspondían al IRPF, con un aumento del 4,3%; 1.345 millones al Impuesto sobre la Renta de No Residentes, con un incremento del 8,2%; y 1.370 millones al Impuesto sobre Sociedades. Como novedad de 2026, en febrero se efectuó el pago fraccionado del Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras por importe de 543 millones. En 2025, año de entrada en vigor de esta figura, el pago fraccionado se efectuó en junio.

De acuerdo con los datos publicados este jueves por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), el conjunto de administraciones públicas -sin incluir la Administración local- ha obtenido a finales de febrero de 2026 un déficit de 13.439 millones, inferior en un 12,5% al del mismo periodo de 2024. En términos relativos, la ratio déficit sobre PIB se sitúa en el 0,76%, por debajo del 0,91% anotado un año atrás.

Hacienda ha publicado también los datos de ejecución presupuestaria de febrero, que muestran una reducción del déficit gracias tanto a la buena marcha de la recaudación, que crece un 8,5%, como al menor gasto asociado a la Dana -37 millones, frente a los 1.779 millones del mismo periodo de 2025-. Como es habitual, la Administración Central vuelve a acumular el mayor déficit, 14.526 millones, un 0,83 % del PIB, tras incrementarlo en un 0,4% debido al aumento del gasto en transferencias a otras administraciones, intereses de la deuda y remuneración de asalariados.

Las comunidades autónomas, en cambio, redujeron su déficit en un 32%, hasta 2.234 millones (0,13% del PIB), gracias al aumento de los ingresos derivados tanto del incremento de la recaudación tributaria como a las mayores transferencias recibidas del Estado. La mejora del saldo autonómico responde a un aumento de los ingresos no financieros del 10%, hasta 39.264 millones, que supera en 3,5 puntos porcentuales el crecimiento del gasto, que se sitúa en el 6,5%, hasta 41.498 millones. Solo cuatro regiones cerraron febrero con superávit: Navarra (0,4% de su PIB), País Vasco (0,1% de su PIB), Asturias (0,08% de su PIB) y Castilla y León (0,02 % de su PIB). La Seguridad Social, por su parte, obtuvo un superávit de 3.321 millones, un 38,4% más y un 0,19% del PIB, gracias al aumento de los ingresos por cotizaciones sociales.

 El Estado contabilizó unos gastos de 76.101 millones de euros, un 5,6% más. Hacienda recauda en tres meses un 4,3% de IRPF y un 4,9% de IVA  

El primer trimestre del año se ha saldado con un déficit de 3.944 millones, un 32,1% superior al del mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,22% del PIB -superior en 0,04 puntos porcentuales a la ratio de 2025, que fue de 0,18%-, por el aumento de los gastos, que siguen disparados, hasta sumar 76.101 millones de euros, un 5,6% más, debido al mayor coste de la remuneración de asalariados -que creció un 6,8% tras los incrementos retributivos aprobados- y por los intereses de la deuda (4,6%), así como al mayor volumen de transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos. Un agujero que se ha agrandado pese al superávit primario -que descuenta los intereses de la deuda- de 4.015 millones, un 13,2% inferior al de 2025 y equivalente al 0,23 % del PIB.

Por su parte, los ingreso a 72.157 millones, un 4,4% más, impulsados por el crecimiento de la recaudación tributaria, del 5,4%, debido en buena parte a los 543 millones del primer pago fraccionado del impuesto a la banca, que el pasado ejercicio se registró en junio. En cuanto al resto de impuestos, el IRPF recaudó un 4,3% más y el IVA, un 4,9% más -con algunos días de impacto de la bajada para productos energéticos-, mientras que el impuesto de Sociedades ingresó un 7,6% menos.

De acuerdo con los datos publicados este jueves por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), el conjunto de administraciones públicas -sin incluir la Administración local- ha obtenido a finales de febrero de 2026 un déficit de 13.439 millones, inferior en un 12,5% al del mismo periodo de 2024. En términos relativos, la ratio déficit sobre PIB se sitúa en el 0,76%, por debajo del 0,91% anotado un año atrás.

Hacienda ha publicado también los datos de ejecución presupuestaria de febrero, que muestran una reducción del déficit gracias tanto a la buena marcha de la recaudación, que crece un 8,5%, como al menor gasto asociado a la Dana -37 millones, frente a los 1.779 millones del mismo periodo de 2025-. Como es habitual, la Administración Central vuelve a acumular el mayor déficit, 14.526 millones, un 0,83 % del PIB, tras incrementarlo en un 0,4% debido al aumento del gasto en transferencias a otras administraciones, intereses de la deuda y remuneración de asalariados.

Las comunidades autónomas, en cambio, redujeron su déficit en un 32 %, hasta 2.234 millones (0,13% del PIB), gracias al aumento de los ingresos derivados tanto del incremento de la recaudación tributaria como a las mayores transferencias recibidas del Estado. Solo cuatro regiones cerraron febrero con superávit: Navarra (0,4 % de su PIB), País Vasco (0,1 % de su PIB), Asturias (0,08 % de su PIB) y Castilla y León (0,02 % de su PIB). La Seguridad Social, por su parte, obtuvo un superávit de 3.321 millones, un 38,4 % más y un 0,19 % del PIB, gracias al aumento de los ingresos por cotizaciones sociales.

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