Jovana Ríos es la directora ejecutiva de Women’s Link. La abogada Gema Fernández, es su directora legal para Europa. Esta ONG, que está asesorando y acompañando a las denunciantes de Julio Iglesias, ha presentado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional la denuncia de dos extrabajadoras del cantante. Es una denuncia por agresión y acoso sexual y trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre. Ríos y Fernández explican en una entrevista por videollamada con EL PAÍS qué esperan de este proceso y por qué lo consideran tan importante para otras víctimas de violencia sexual. La Fiscalía escuchará como testigos protegidas el testimonio de Rebeca y Laura (nombres ficticios) las dos extrabajadoras del cantante que relataron a elDiario.es y Univision el clima de terror en el que vivieron a sus órdenes.
Jovana Ríos y Gema Fernández, responsables de Women’s Link, denuncian que este no es un caso aislado: “Hay un marco de tolerancia e impunidad”
Jovana Ríos es la directora ejecutiva de Women’s Link. La abogada Gema Fernández, es su directora legal para Europa. Esta ONG, que está asesorando y acompañando a las denunciantes de Julio Iglesias, ha presentado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional la denuncia de dos extrabajadoras del cantante. Es una denuncia por agresión y acoso sexual y trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre. Ríos y Fernández explican en una entrevista por videollamada con EL PAÍS qué esperan de este proceso y por qué lo consideran tan importante para otras víctimas de violencia sexual. La Fiscalía escuchará como testigos protegidas el testimonio de Rebeca y Laura (nombres ficticios) las dos extrabajadoras del cantante que relataron a elDiario.es y Univision el clima de terror en el que vivieron a sus órdenes.
Pregunta. ¿Cómo se encuentran las denunciantes?
Gema Fernández. Había muchos nervios antes de la publicación. Ahora lo que nos trasmiten es que sienten apoyo y están orgullosas del paso que han dado. Han sido muy valientes, lo saben y sienten que están haciendo lo correcto.
Jovana Ríos. En Women’s Link somos un equipo multidisciplinar y tenemos personas expertas en género, en violencias, derechos humanos, políticas públicas, salud mental… Nos hemos aproximado al caso desde una mirada muy integral, no solo legal. Ellas cuentan con planes de salvaguarda. Mi lectura después de hablar con ellas es que, en un momento que está siendo complejo, tienen esperanza en el sistema de justicia de España.
P. ¿Consideran que un episodio como este, con una clara diferencia de poder entre el denunciado y las denunciantes, sería un caso aislado?
G. M. Entendemos que no, por el contexto en el que se producen estas vulneraciones de derechos, estas situaciones de explotación y estas violencias sexuales. Hay un marco de discriminación hacia las mujeres, una percepción de que se puede utilizar sus cuerpos, se puede abusar, que hace que no sean casos aislados. Existe un marco de permisividad, tolerancia e impunidad hacia estas situaciones.
J. R. Desde la organización vemos patrones que son muy duros para las supervivientes de violencia, porque una vez dan el paso de denunciar hay una presión inmensa para demostrar que están diciendo la verdad, y eso es muy duro. La carga emocional que sufren las supervivientes es increíble, el tener que demostrar una y otra vez que merecen ser creídas… Socialmente, están puestas en esta situación tan compleja de: o pruebo que merezco ser creída o me quedo en silencio. La valentía de Rebeca y Laura en este caso nos ayudan a reflexionar sobre la importancia de creer a las supervivientes
P. ¿Qué puede suponer este proceso para otras mujeres?
J. R. La Fiscalía de la Audiencia Nacional de España está todavía en fase preprocesal y estamos esperando que tomen una decisión sobre el caso. Pero hay dos cosas importantes: que hayan decidido tomar testimonio tanto de Rebeca como de Laura es fundamental porque ellas han elegido denunciar y quieren ser escuchadas en condiciones que no las revictimicen. Es un mensaje claro de las autoridades hacia otras supervivientes de violencia que están pensando si denunciar. Por otro lado, el concepto de justicia misma es fundamental: creer en que esa justicia puede responder independientemente de quién sea el denunciado, de su poder y su influencia económica.
P. ¿Cómo reclutaba Julio Iglesias a las trabajadoras?
G. F. Lo que hemos visto analizando los testimonios de Rebeca y de Laura, las pruebas y la documentación aportada, es un cierto modus operandi, un patrón de actuación. Este señor tiene dos mansiones, en Punta Cana y en Bahamas, y necesita servicio doméstico y personal que le atienda personalmente, con cuidados como fisioterapia, por ejemplo. Hablamos de personal, pero en realidad nos referimos a mujeres y, además, mujeres con un determinado perfil. Él cuantificaba las solicitudes y otras empleadas suyas, las denominadas house managers, eran las que se encargaban de encontrar a estas chicas con un perfil que se ajustaba al gusto del denunciado. Mujeres jóvenes, siempre latinas, por lo general racializadas y que tuvieran un físico de su agrado. Los atributos físicos primaban sobre cualquier otra consideración en torno a las capacidades de la persona para desarrollar el trabajo que se supone que iba a desarrollar. Las house managers se encargaban de buscar a esas chicas en redes sociales, yo creo que colocaban los anuncios con información bastante abstracta en redes donde sabían que iban a encontrar a jóvenes con estas características.
P. ¿Qué papel juega el poder de él frente a la precariedad de ellas?
J. R. Justo pensaba en los elementos de por qué hemos incluido en la denuncia la trata: captación, traslado, alojamiento, explotación. Y hay un patrón también asociado que hemos visto a través de los testimonios. El primero es el de engaño: promete un trabajo con una vida mejor y luego resulta que estás engañada. Luego las amenazas. Una vez ellas detectan que no va bien, les hace creer que algo malo va a ocurrir si no obedecen y no siguen funcionando con ese patrón sistémico en las casas. Después las violencias en distintas formas: golpes, encierro, agresiones físicas, psicológicas, la humillación constante que ellas denuncian y el abuso de poder también en esas situaciones de vulnerabilidad. Y por último la coacción que describen: la presión constante, el control, no permitirles salir de las casas, pedir acceso a sus teléfonos.
P. ¿Qué han planteado respecto a las personas que colaboraban con Julio Iglesias para captar a las mujeres?
G. F. Le hemos dado muchas vueltas, también desde una perspectiva de entender las dinámicas de poder: hacia arriba y hacia abajo. Las mismas house managers tienen una relación de jerarquía laboral con el denunciado y a su vez están en una posición jerárquica superior a las de las demás trabajadoras. Están presentes en la denuncia en la medida que ellas colaboraban con él y facilitaban estos encuentros que terminaban en agresiones sexuales. Pero la denuncia es contra él. Además, en términos de competencia de la justicia española, él es el que tiene un vínculo con España.
P. ¿Qué le dirían a quienes se preguntan por qué esas mujeres no se fueron de las mansiones y dejaron el trabajo?
J. R. Explicamos cómo funcionan las dinámicas de poder en ciclos de violencia y lo que implica para las condiciones socioeconómicas de ellas. El impacto de si eres una mujer migrante o no, cuando la posibilidad de permanecer en un país está atada a ese empleo, el miedo de tener que irse y las represalias que pueda haber contra ellas. Es muy importante volver a enfocar esto con las dinámicas de poder: para una persona que no está viviendo esa experiencia de violencia puede parecer algo sencillo, pero no lo es. Todas esas mujeres que pasan por esos procesos sufren mucho. Primero para identificar lo que les está ocurriendo, descubrir la violencia en la que están inmersas. Y para entender qué pasos pueden dar para sobrevivir. Lo segundo es la supervivencia. Necesitaban sobrevivir, en medio de esas circunstancias hay una energía emocional psicológica puesta en sobrevivir.
P. ¿Cuántas mujeres que aseguran haber trabajado para Julio Iglesias las han contactado y para qué?
J. R. Preferimos no decir cuántas son ni los motivos de sus llamadas, por una cuestión de seguridad, ya que tienen miedo y también por la confianza que depositan en nosotras. Tenemos la responsabilidad de guardar esa confidencialidad.
P. ¿Tiene este caso similitudes con el de Epstein?
J. R. Las dinámicas de poder, lo que implica que el denunciado sea una persona famosa con mucha influencia, poder económico. Pero, a la vez, no hemos recibido ni tenemos conocimiento de información que implique que el denunciado [Julio Iglesias] también facilitaba explotación de las mujeres con otros hombres poderosos. No tenemos información sobre eso ni ninguna evidencia que nos lleve hacia ello.
P. ¿Por qué, al margen de la nacionalidad del denunciado han decidido llevar el caso a un tribunal español?
G. F. Tras preguntar a las víctimas qué idea de justicia tienen, qué necesitan, qué buscan, identificamos la justicia española como una vía que puede dar respuesta a sus demandas. Por otro lado, hay una conexión con la nacionalidad del denunciado y también por la naturaleza de los delitos que creemos que pueden estar presentes en este caso.
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