«España está dividida en dos»: el economista Santiago Niño Becerra explica por qué comprar una vivienda es cada vez más difícil

El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los españoles. El aumento del precio de los inmuebles, unido al encarecimiento de las hipotecas y a unos salarios que no siempre han crecido al mismo ritmo, hace que comprar una casa resulte cada vez más complicado, especialmente en las grandes ciudades. Sobre esta situación reflexionó el economista Santiago Niño Becerra durante una entrevista en La Ventana, donde volvió a insistir en una idea que lleva tiempo defendiendo.

Sus declaraciones llegan apenas unas horas después de que el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, calificara la situación de la vivienda como una «emergencia nacional» y confirmara que el organismo estudia con detalle la posibilidad de revisar algunos estándares bancarios relacionados con la concesión de hipotecas.

«España está dividida en dos»

Durante el programa, Francino puso sobre la mesa un dato que, a su juicio, refleja con claridad la desigualdad existente entre unas ciudades y otras. Según explicó, el salario necesario para pagar una hipoteca puede llegar a cuadruplicarse dependiendo del lugar en el que se quiera comprar una vivienda. Además, recordó que en 14 de las 60 capitales españolas ya es necesario ingresar más de 2.500 euros netos al mes para afrontar la cuota hipotecaria de una vivienda tipo, mientras que en ciudades como Palma, Madrid, San Sebastián o Barcelona la cifra puede acercarse incluso a los 5.000 euros mensuales.

A partir de esos datos, Niño Becerra fue contundente. «Evidentemente España está dividida en dos, tanto por el precio de la vivienda como por la renta necesaria», aseguró el economista, convencido de que el acceso a una vivienda depende cada vez más del lugar donde se resida y del nivel de ingresos de cada familia.

Durante la entrevista, el experto volvió a defender una idea que ya ha planteado en otras ocasiones: antes de solicitar una hipoteca es necesario disponer de un importante colchón económico. A su juicio, muchas personas centran toda su atención en la cuota mensual sin tener en cuenta que el verdadero obstáculo aparece incluso antes de acudir al banco.

«En el tema de pagar la hipoteca yo insisto en que antes de entrar hay que tener ahorrada al menos el 40%, o el 20% como mínimo, del precio de la vivienda porque los bancos como máximo están concediendo el 80%», explicó.

El economista recordó que las entidades financieras suelen financiar como máximo el 80% del valor del inmueble, por lo que el comprador debe aportar el resto del dinero, además de hacer frente a otros gastos asociados a la operación.

«Hay que tener un salario que permita ahorrar»

Niño Becerra considera que esa exigencia convierte el ahorro previo en una barrera difícil de superar para una parte importante de la población, especialmente para los jóvenes y para quienes viven en las ciudades donde la vivienda es más cara.

«Con lo cual se tiene que tener previamente un salario que te permita ahorrar ese 20% más los gastos de notaría, etc.», señaló durante la entrevista.

El economista concluyó que la combinación de precios cada vez más elevados, mayores exigencias para acceder a una hipoteca y diferencias de renta entre territorios está provocando una brecha creciente entre quienes pueden comprar una vivienda y quienes, pese a tener un empleo, ven cada vez más lejos la posibilidad de acceder a una casa en propiedad.

 Sus declaraciones llegan apenas unas horas después de que el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, calificara la situación de la vivienda como una «emergencia nacional»  

El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los españoles. El aumento del precio de los inmuebles, unido al encarecimiento de las hipotecas y a unos salarios que no siempre han crecido al mismo ritmo, hace que comprar una casa resulte cada vez más complicado, especialmente en las grandes ciudades. Sobre esta situación reflexionó el economista Santiago Niño Becerra durante una entrevista en La Ventana, donde volvió a insistir en una idea que lleva tiempo defendiendo.

Sus declaraciones llegan apenas unas horas después de que el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, calificara la situación de la vivienda como una «emergencia nacional» y confirmara que el organismo estudia con detalle la posibilidad de revisar algunos estándares bancarios relacionados con la concesión de hipotecas.

«España está dividida en dos»

Durante el programa, Francino puso sobre la mesa un dato que, a su juicio, refleja con claridad la desigualdad existente entre unas ciudades y otras. Según explicó, el salario necesario para pagar una hipoteca puede llegar a cuadruplicarse dependiendo del lugar en el que se quiera comprar una vivienda. Además, recordó que en 14 de las 60 capitales españolas ya es necesario ingresar más de 2.500 euros netos al mes para afrontar la cuota hipotecaria de una vivienda tipo, mientras que en ciudades como Palma, Madrid, San Sebastián o Barcelona la cifra puede acercarse incluso a los 5.000 euros mensuales.

A partir de esos datos, Niño Becerra fue contundente. «Evidentemente España está dividida en dos, tanto por el precio de la vivienda como por la renta necesaria», aseguró el economista, convencido de que el acceso a una vivienda depende cada vez más del lugar donde se resida y del nivel de ingresos de cada familia.

Durante la entrevista, el experto volvió a defender una idea que ya ha planteado en otras ocasiones: antes de solicitar una hipoteca es necesario disponer de un importante colchón económico. A su juicio, muchas personas centran toda su atención en la cuota mensual sin tener en cuenta que el verdadero obstáculo aparece incluso antes de acudir al banco.

«En el tema de pagar la hipoteca yo insisto en que antes de entrar hay que tener ahorrada al menos el 40%, o el 20% como mínimo, del precio de la vivienda porque los bancos como máximo están concediendo el 80%», explicó.

El economista recordó que las entidades financieras suelen financiar como máximo el 80% del valor del inmueble, por lo que el comprador debe aportar el resto del dinero, además de hacer frente a otros gastos asociados a la operación.

«Hay que tener un salario que permita ahorrar»

Niño Becerra considera que esa exigencia convierte el ahorro previo en una barrera difícil de superar para una parte importante de la población, especialmente para los jóvenes y para quienes viven en las ciudades donde la vivienda es más cara.

«Con lo cual se tiene que tener previamente un salario que te permita ahorrar ese 20% más los gastos de notaría, etc.», señaló durante la entrevista.

El economista concluyó que la combinación de precios cada vez más elevados, mayores exigencias para acceder a una hipoteca y diferencias de renta entre territorios está provocando una brecha creciente entre quienes pueden comprar una vivienda y quienes, pese a tener un empleo, ven cada vez más lejos la posibilidad de acceder a una casa en propiedad.

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