Ence ha celebrado este jueves su Junta de Accionistas, en la que se han aprobado todas las propuestas de acuerdos incluidas en el orden del día.
Durante su intervención, el presidente de la sociedad, Ignacio Colmenares, destacó que la compañía «es un motor de la autonomía energética, especialmente en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geoestratégicas».
El posicionamiento de Ence se articula a través de sus dos unidades de negocio: Celulosa y Energía. En el primer campo buscará la mejora de la competitividad mediante la reducción de costes y el incremento del peso de las celulosas especiales. De cara a 2028, tiene una previsión de aumento en sus ventas del 62%.
En cuanto a la reducción de costes, la compañía ya ha materializado un total de 10 millones de ahorro. En esta línea, impulsará nuevas actuaciones en 2026 y 2027 que permitirán alcanzar ahorros adicionales de 15 millones cada año.
Entre sus actuaciones destaca la puesta en marcha de la primera línea de celulosa fluff en la biofábrica de Navia, con una capacidad de 125.000 toneladas anuales. Así, Ence se convierte en el único productor de esta celulosa con fibra de eucalipto en Europa.
La energía es el segundo pilar de su campo de actividad. Su compromiso está con las renovables, por lo que sigue desarrollando la mayor plataforma diversificada basada en la transformación de biomasa en la producción de calor industrial, energía eléctrica regulada, biometano y combustibles renovables. En concreto, se produce biometano que se inyecta directamente en la red de gas natural, sustituyendo gas importado mediante el uso de biomasa agroganadera y forestal.
La compañía ha cerrado tres contratos a través de su filial Magnon para el suministro de calor industrial con biomasa a empresas del sector alimentario, sustituyendo instalaciones que utilizaban combustibles fósiles.
Además, en el ámbito de la generación eléctrica, valoriza cerca de dos millones de toneladas de restos forestales, aportando energía gestionable a la red y contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico.
Previsiones para 2026
Los principales objetivos para 2026 son la reducción de costes, el aumento del peso de las celulosas especiales y la evolución favorable del precio de la celulosa, entre otros aspectos.
En términos de energía, se apoyará fundamentalmente en su capacidad para generar más de cuatro millones de toneladas de CO₂ biogénico al año, aproximadamente el 50% del total producido en España. Además, espera un incremento de la generación eléctrica, así como avances en calor industrial y biometano.
La compañía tiene una previsión de incremento en sus ventas de celulosa del 62% para 2028
Ence ha celebrado este jueves su Junta de Accionistas, en la que se han aprobado todas las propuestas de acuerdos incluidas en el orden del día.
Durante su intervención, el presidente de la sociedad, Ignacio Colmenares, destacó que la compañía «es un motor de la autonomía energética, especialmente en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geoestratégicas».
El posicionamiento de Ence se articula a través de sus dos unidades de negocio: Celulosa y Energía. En el primer campo buscará la mejora de la competitividad mediante la reducción de costes y el incremento del peso de las celulosas especiales. De cara a 2028, tiene una previsión de aumento en sus ventas del 62%.
En cuanto a la reducción de costes, la compañía ya ha materializado un total de 10 millones de ahorro. En esta línea, impulsará nuevas actuaciones en 2026 y 2027 que permitirán alcanzar ahorros adicionales de 15 millones cada año.
Entre sus actuaciones destaca la puesta en marcha de la primera línea de celulosa fluff en la biofábrica de Navia, con una capacidad de 125.000 toneladas anuales. Así, Ence se convierte en el único productor de esta celulosa con fibra de eucalipto en Europa.
La energía es el segundo pilar de su campo de actividad. Su compromiso está con las renovables, por lo que sigue desarrollando la mayor plataforma diversificada basada en la transformación de biomasa en la producción de calor industrial, energía eléctrica regulada, biometano y combustibles renovables. En concreto, se produce biometano que se inyecta directamente en la red de gas natural, sustituyendo gas importado mediante el uso de biomasa agroganadera y forestal.
La compañía ha cerrado tres contratos a través de su filial Magnon para el suministro de calor industrial con biomasa a empresas del sector alimentario, sustituyendo instalaciones que utilizaban combustibles fósiles.
Además, en el ámbito de la generación eléctrica, valoriza cerca de dos millones de toneladas de restos forestales, aportando energía gestionable a la red y contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico.
Previsiones para 2026
Los principales objetivos para 2026 son la reducción de costes, el aumento del peso de las celulosas especiales y la evolución favorable del precio de la celulosa, entre otros aspectos.
En términos de energía, se apoyará fundamentalmente en su capacidad para generar más de cuatro millones de toneladas de CO₂ biogénico al año, aproximadamente el 50% del total producido en España. Además, espera un incremento de la generación eléctrica, así como avances en calor industrial y biometano.
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